domingo, 27 de julio de 2014

Ángel Mebahiah 17 de diciembre.

Atributo: Dios eterno.
Planeta: Mercurio.
Coro Angélico: Arcángeles.
Sefiráh: Hod.
Horario de regencia: de  18   a 18:20 horas.
Se lo invoca para:
Tener fecundidad.
Proteger nuestra moral y religión.
Tener ayuda en cualquier entendimiento que uno esté.
Los nacidos bajo su regencia:
Los nacidos bajo esta regencia se distinguen por sus buenas acciones, por su piedad y su celo en el amor a Dios y a todos los hombres. Sabrá el camino que deberá seguir, entenderá los misterios divinos y no medirá esfuerzos para implantar en los hombres las verdades divinas. Será propagador activo de conceptos religiosos y conservación de la moral. Siempre disponible, se sentirá bien trabajando para el bienestar de la comunidad. Su  vida tendrá solo encanto cuando encuentre compañeros que seguirán su viaje por toda la vida. Siente necesidad de que su vida tenga continuidad a través de sus hijos. Comprenderá los acontecimientos principalmente los inesperados, resolviéndolos siempre con ideas creativas. No tendrá apego a las cosas materiales que las considera apenas como la consecuencia lógica de la persistencia en el trabajo. Le gustará cuidar su cuerpo especialmente con respecto a los músculos. Su ángel se manifiesta espontáneamente cuando defiende a alguien que fue agredido injustamente o por curaciones a través de la imposición de manos. Tendrá un alma mística y enigmática que siempre lo verán como un ser elevado aunque sea incomprendido.
Cita bíblica:
Pero tú, Señor, reinas eternamente; tu nombre perdura por todas las generaciones.
Salmo 102:12
MEBAHIAH: ‘LA LLEGADA DE UN ALMA NOBLE Y ELEVADA’
Doce años, doce largos y penosos años habían transcurridos ya desde que el Maestro constructor, el fornido Mebahiah contrajera matrimonio con la bella Yesiah, y sin embargo la Gracia Divina no había visitado aun su morada permitiendo que el vientre materno de su amada esposa fuese fecundado.
Una profunda decepción se habla apoderado del Maestro. No comprendía como otras familias tenían hijos y más hijos, mientras que ellos por mucho que trabajaban y servían no eran recompensados con esa dicha.
Mebahiah hubiese dado todas sus riquezas si a cambio conseguía que un alma eligiera venir a su casa. Ya no era un joven, y aunque con su fuerza física era capaz de transportar el universo sobre sus espaldas, no podía decir lo mismo de su fuerza espiritual.
Aquellos doce años de espera habían acabado con su fe, con su esperanza. Ya no creía en nada, y aquello le había convertido en un ser distante, insociable y brusco.
Cierto día, llego al pueblo un enviado de palacio con un edicto proclamado por el rey:
-El Soberano recompensara con el logro de cualquier deseo a aquel que le consiguiese construir un Templo.
Linda, la esposa de Mebahiah se puso muy contenta al conocer la noticia, y con ese entusiasmo fue al encuentro de su esposo, pues tenía la ilusión de que se presentara.
Pero pronto aquella esperanza se desvanecería. Su esposo no quería oír hablar ya nunca más de trabajos de construcción. Había dedicado toda su vida a ello, y para qué,¿ que había conseguido?
El tiempo transcurrió y Mebahiah seguía alimentando aquel odio, pero a pesar de ello, no pudo evitar recibir aquella visita.
-Veo que estas afligido por un profundo dolor -dijo aquella suave voz a sus espaldas -.
Mebahiah se volvió un poco molesto, pero tuvo que reprimir sus acaloradas palabras, pues ante él estaba el rey.
-Majestad, vos en mi humilde casa -saludo respetuosamente el Maestro constructor -.
-No os asustéis, mi visita es desesperada. Mi cuerpo envejece con el paso de los años y he aquí que mi espíritu esta sediento de luz y no encuentra un lugar sagrado donde saciar su ansia. En palacio se han reunido los mejores constructores de todos los reinos, pero ninguno de ellos consigue elevar las columnas del Templo. Tan solo buscan prestigio, honores, riquezas, y lo que hoy construyen mañana aparece destruido. ¿Comprendéis ahora mi dolor? Pero. Decidme, cual es el vuestro?, pues en vuestro rostro puedo leer los rasgos de la amargura -pregunto el rey -.
Mebahiah explicó los motivos de su aflicción al Soberano y este lamento no poder satisfacer su necesidad. Viendo que nada podría ofrecer, decidió no pedir nada.
Pero el Maestro comprendió que debía romper su silencio y servir a su rey. Y así se lo hizo saber.


Al cabo de nueve lunas, las columnas del Templo se elevaron y ya nunca más se desvanecieron. El rey ya tenía un Santuario donde dar gozo a su espíritu, pero aquel no sería el único logro, pues Mebahiah y Linda vieron como su familia aumentaba, y ello gracias al nacimiento de un alma noble y elevada que desde el cielo decidió visitar la morada del Maestro Constructor.

Ángel Nithael 16 de diciembre.

Atributo: Dios de los cielos.
Planeta: Mercurio.
Coro Angélico: Arcángeles.
Sefiráh: Hod.
Horario de regencia: de  17:40   a 18 horas.
Se lo invoca para:
Ayudarnos a conseguir de Dios una vida larga.
Protegernos contra peligros y accidentes.
Tener estabilidad en el empleo y la conservación de los medios de subsistencia correctos.
Los nacidos bajo su regencia:
El que nace bajo su influencia será celebre por todo lo que escriba y por su elocuencia. Tendrá gran reputación, se distinguirán por sus méritos y virtudes, obteniendo confianza para ocupar cargos importantes tanto en el gobierno como en empresas. Estará destinado para asumir puestos de comando debido a su amplia visión para entender las cosas y prevenir todo mal. Será la propia personificación del bien, del orden, de la justicia y la corrección. Con fuerte personalidad será un canal para los ángeles en la tierra. Dominará el campo espiritual y el metafísico. Estará dotado de facultades que le permitirán transformar en realidad cualquier cosa. Defenderá con entusiasmo el bien contra el mal y será discreto haciendo juicios y ofreciendo orientación espiritual. Será diferente desde pequeño destacándose por su belleza, gracia en el andar, vestir y hablar. Su alma es resplandeciente y su regencia es de belleza y sociedad.
Cita bíblica:
El Señor ha establecido su trono en el cielo; su reinado domina sobre todos.
Salmo 103:19
 NITHAEL: ‘LA DERROTA DE LOS USURPADORES’
Tras la muerte del Gran Soberano Axis, el reino de Netzaliah quedo sin sucesor. pues su hijo Nithael único y legítimo heredero a la corona no había alcanzado aún la mayoría de edad para gobernar.
Aquella situación dejo el trono sin gobernante y eran muchos los que ambicionaban ocuparlo. Entre estos se encontraban sus tres primos, que siempre habían deseado el poder y que como buitres festejaban la muerte de su tío el Soberano Axis, pues pronto, muy pronto esperaban devorar la “pieza” que su amadísimo tío les había ofrecido en bandeja.
Lu, Ci y Fer, ni tan siquiera conocieron al monarca Axis y menos aún a su primo Nithael. Habían vivido durante todo ese tiempo en las tierras pantanosas donde las fuerzas del mal se daban cita para protegerse de la luz, su mortal enemigo.
Los tres hermanos competían para ser el más malo, y en esos momentos estaban de nuevo apostando.
-Os demostrare que yo soy mucho más malo que vosotros -dijo Lu a sus hermanos -.
-Te equivocas Lu, pues seré yo quien os demuestre que aún no ha nacido quien sea más malo que yo -le respondió Ci -.

-Ambos estáis en un grave error, vuestra maldad comparada con la mía es cosa de risa. Yo os demostrare quien es el más malo -añadió Fer -.
De este modo los tres diabólicos hermanos comenzaron a fraguar un maléfico plan. Habían decidido hacerse con el trono de Netzaliah y para conseguirlo debían hacer desaparecer al legítimo heredero, al joven Nithael.
Con ese propósito los tres traidores solicitaron ser recibido por su primo, pues deseaban hacerle llegar su más respetuoso pésame. Nithael tras consultar con sus Consejeros, accedió a recibirlos.
Lu, Ci y Fer, que dominaban el arte de embaucar y engañar representaron un magnifico papel que conmovió el corazón del príncipe. Viendo el dolor que les afligía, Nithael les pidió que se quedasen unos días en palacio haciéndole compañía.
El plan se estaba cumpliendo como ellos tenían pensado, y ahora tendrían la oportunidad de ganar la confianza del ingenuo de su primo, y eso era lo único que esperaban para poder culminarlo.
Dos días fueron suficientes para que Nithael cayera en la trampa. Acababa de quedar con sus primos para salir de casería al bosque. Le hizo tanta ilusión que no pensó en el peligro que le acechaba.
Lu, Ci y Fer, aprovecharon ese momento para deshacerse de él. Un golpe seco en la cabeza le hizo rodar por el suelo. No fijándose de que estuviese muerto, aquellos  tres asesinos lo tiraron por un abismo. Así quedaron tranquilos.
Cuando volvieron contaron a todos el terrible accidente sufrido por su primo y todos les creyeron. Tan solo faltaba guardar un tiempo prudente de luto y el trono seria suyo.
Pero el destino es muy sabio y aquello que aparece inscrito en el no podrá arrebatárnoslo tan sencillamente nadie, y eso fue lo que le ocurrió a los tres malhechores. Aquel trono no les pertenecía, pues no estaba escrito así en las Estrellas.
Sin embargo Nithael si era el elegido y tras pasar tres largos años mendigando por reinos desconocidos, cierto día, un gran sabio le revelo su destino.
Nithael que era ya mayor de edad,  volvió a Netzaliah y reclamo su derecho real. El pueblo ante aquella evidencia le respaldo y decidieron echar del reino a los tres hermanos que llevaban ya tres años discutiendo quien era el más malo.

En Netzaliah no tendrían más la oportunidad de demostrarlo.