lunes, 28 de julio de 2014

Ángel Nemamiah 19 de diciembre.


Atributo: Dios loable.
Planeta: Venus.
Coro Angélico: Virtudes.
Sefiráh: Netzaj.
Horario de regencia: de  18:40 a 19 horas.
Se lo invoca para:
Concedernos prosperidad en todos los sectores.
Abrir canales para tener sueños proféticos.
Tener lucidez  en los actos de la vida.
Liberar a personas viciadas, para encaminarlas a una vida saludable.
Proteger y guiar a todos los que trabajan en causas justas.
Los nacidos bajo su regencia:
El que nace bajo su influencia tendrá como objetivo ser colocado en una posición de liderazgo se distinguirá por su bravura y gran amor por las cosas, soportando la fatiga con paciencia y coraje. Trabajará para mejorar a la sociedad y abolir los privilegios o recursos de personas que no lo merecen. Tendrá éxito en sus viajes al exterior y protección contra la traición y la venganza. Será un combatiente contra las fuerzas de la unidad a través de la lectura y la intelectualidad. Estará siempre haciendo proyectos para formar un mundo nuevo, luchando contra las conciencias inferiores. El trabajo con ángeles es imprescindible para que su existencia sea mejor en la tierra. Tendrá grandes revelaciones en sueños, defenderá las buenas causas será llamado para hacer los planes teóricos siendo considerado un excelente economista y administrador, principalmente en tiempos de crisis. Alegre, activo y simpático será siempre el centro de las atenciones en toda situación, es una persona de mucha garra, fuerza de voluntad, apasionado por todo y por todos. Ama la vida familiar y a sus hijos.
Cita bíblica:
Los que temen al Señor, confíen en él; él es su ayuda y su escudo.
Salmo 115:11
NEMAMIAH: ‘EL PRIMCIPE DE LOS EJERCITOS’
El destino de aquel pueblo estaba en manos de Nemamiah un bravo guerrero cuya grandeza de alma y su capacidad para soportar los rigores de la vida le llevó a ser elegido entre muchos para recibir el mando de los ejércitos.
Mercura ya no era ese paraíso terrenal donde sus habitantes Vivian felices y en paz. Dejo de serlo desde que las tropas bárbaras procedentes de las tierras de las sombras emprendieron la hostil empresa de conquistarla.
Cuatro años de luchas pesaban ya mucho sobre esa fértil y rica comarca. Muchos eran ya los que habían abandonado el plano físico para emprender la aventura de retornar a su estado de espíritu y habitar los planos de la luz invisible.
La situación se hacía cada vez más insostenible y la única solución era atacar al enemigo, pero, ¿quién dirigiría el combate? Esa era la difícil cuestión.
Fue por este motivo que reunieron a los hombres más valientes del reino. Entre todos ellos debían escoger a uno.
Nemamiah era hábil, muy hábil con la espada. Jamás ningún otro guerrero le había vencido en batalla, y aquella reputación le llevo a ser nombrado príncipe de los ejércitos.  Ahora la paz de Mercura estaba en sus manos.
El valiente Nemamiah pensaba que debía romper el cerco que mantenían en la ciudad el enemigo, y se dijo que el único modo de hacerlo era atacando de imprevisto.
Era tanto el ardor que animaba al osado guerrero que reunió al ejército para prepararle para el combate. Debía aprovechar el desconcierto  de la noche para hacerlo, y aun el Sol estaba muy alto en el cielo. Tenía tiempo de descansar un poco antes de emprender la batalla.
Nemamiah se entregó en manos del espíritu del sueño y este trasladó a su alma hasta el primer cielo donde se encontró con un ser extraño.
- ¿Quién eres que tanta luz desprende tu cuerpo?, ¿acaso un Dios? -pregunto muy sorprendido -.
-Tan solo soy un humilde servidor de la luz que quiere alumbrar tu camino y ayudar a tu pueblo -le dijo.
- ¿Y cómo podrás hacerlo? -interrogo muy interesado el joven Nemamiah -.
- No seré yo quien lo haga sino tú con tus esfuerzos -contesto el espíritu de luz -.
- Dentro de poco atacare y les vecera -le dijo el joven -.
-No, no debes hacerlo, has de luchar por la tierra prometida pero no caigas en la tentación de entrar en ella antes de tiempo -aconsejo el espíritu -.
- ¿Qué queréis decir con ello? -pregunto sorprendido -.
- El mal debe agotar sus fuerzas y cuando lo haya hecho, entonces debéis atacar, y la victoria será vuestra.
- ¿Y cómo sabré que el enemigo ha agotado sus fuerzas?
- Lo sabrás, no dudes que lo sabrás -y diciendo eso el espíritu se alejó -.
Nemamiah retorno a su cuerpo y despertó. Aun recordaba su experienc1a con aquel providencial ser. Cambio las ordenes previstas y decidió esperar. Todos se sorprendieron de aquel cambio de planes, pero tenían confianza en él y esperaron.
Así transcurrieron seis días, seis largos días sumidos en la más espesa niebla, pero al séptimo, el Sol disipo la oscuridad y aquello fue interpretado por Nemamiah como la señal de que las fuerzas enemigas habían agotado sus fuerzas.
Ataco, y lo hizo con su bravura habitual. En aquella ocasión lograron vencer al enemigo de una vez para siempre. Después de aquella terrible batalla, la paz retorno de nuevo al reino de Mercura, pero aquella paz no era para

Nemamiah, pues otras batallas le aguardaban y debía afrontarlas con la única estrategia del amor, de la belleza, de la paz.

Ángel Poyel 18 de diciembre.

Atributo: Dios sostén del universo.
Planeta: Mercurio.
Coro Angélico: Arcángeles.
Sefiráh: Hod.
Horario de regencia: de  18:20  a 1 8:40 horas.
Se lo invoca para:
Tener fama cuando difundimos grandes filosofías.
Tener fortuna en general.
Ayudarnos a vencer demandas.
Los nacidos bajo su regencia:
Los nacidos bajo esta influencia serán estimados por todos debido a su modestia y humor agradable. Su fortuna será obtenida gracias a su talento y buena conducta. Considera obtener casi todo lo que desea y estará siempre empeñado en aprender y conocer todas las cosas del mundo. A pesar de su experiencia modesta y frágil luchará por colocarse en una posición socio económica favorable y así obtener reconocimiento por sus talentos, pudiendo ser reconocido en todo el mundo. Es abierto a todo lo que sea símbolo de vitalidad generosidad. Sabrá balancear la razón con la pasión, cree en la salvación de las personas por el amor y estará listo a ayudar a todos. Trabajará siempre de acuerdo con una filosofía espiritualista y Angélica. Optimista, sabrá enfatizar las cualidades positivas de las personas y de las situaciones. Con su encanto iluminará la vida de todos los que se le acerquen.
Cita bíblica:
Los ojos de todos se posan en ti, y a su tiempo les das su alimento.
Salmo 145:15
POYEL: ‘UN AMIGO PRESUNTUOSO’
Desde muy pequeños sus vidas siempre habían estado muy unidas. Crecieron y jugaron juntos y de esta forma forjaron una sólida amistad.
Pero los rostros del destino no siempre nos sonríen, y un buen día, Neyes tuvo que decir adiós a su inseparable compañero Poyel.
La distancia y el tiempo fueron inquebrantables y poco a poco aquel ardiente afecto que un día les unió se fue apagando hasta llegar a fundirse en un vago recuerdo. Era lo único que quedaba de una relación que al igual como floreció, murió.
La vida continuaba y Poyel no perdía el tiempo. Había estudiado duro y la fortuna le recompensaría sus esfuerzos.
Fue el numero uno de su promoción y había conseguido ganar la confianza de todos sus compañeros, los cuales le buscaban constantemente para que les aconsejase. La fama y reputación antecedían al joven Poyel donde quiera que iba, sin embargo, jamás nadie pudo observar en él una muestra de orgullo, ni de vanidad por sentirse tan admirado.
Lo que más elogiaban de él, era precisamente su constante modestia y su moderado comportamiento.
Acababa de aprobar los estudios y ya era un flamante profesor de filosofía. Tan solo le quedaba poder ejercer su carrera y la providenc1a puso a su alcance la posibilidad de conseguirlo, pero para ello debía competir con otro candidato que al igual que el se presentaba para ocupar ese puesto.
Poyel trabajó incansablemente para elaborar un buen proyecto de presentación. Durante años había investigado y ahora tenía la oportunidad de dar a conocer sus trabajos.
Pero el destino vino a traerle una vez más una nueva sorpresa. No podía apenas creerlo. Jamás pensó que la vida le jugara aquella mala pasada. Tenía que competir con Neyes su inseparable amigo de infancia. Casi no le reconocía, pero aquello no importaba lo más mínimo, pues celebraron aquel inesperado reencuentro con un emotivo abraso.
Las próximas horas la pasaron juntos. Recordaron los días de su infancia y rieron algunas de las travesuras que entonces protagonizaron. Pero ambos sabían que tenían que hablar del tema profesional y temían que aquella felicidad se enturbiara.
- Mi buen amigo Poyel, debemos olvidar nuestra amistad. Estoy decidido en ocupar ese puesto, mi vida depende de él. Debo pedirte que no te presentes, estoy dispuesto a hacer lo que sea para conseguirlo y lamentaría mucho tener que desafiarte –dijo fríamente Neyes -.
Aquellas palabras llevaban verdadero hielo y una profunda carga de ambición.  Poyel no podía dar crédito a lo que su viejo amigo había dicho y apenas si podía hablar, pues sentía como un fuerte nudo le oprimía la garganta.
- ¿Pero cómo es posible que hayas cambiado tanto? -confeso el joven muy contrariado -.
- La vida es dura amigo mío, y tan solo sobreviven los más fuertes -contesto sarcásticamente Neyes, al tiempo que se alejaba de el -.
Al cabo del tiempo, ambos recibieron una carta del Ministerio en respuesta a su solicitud, y fue Poyel el elegido para ocupar el puesto de trabajo.

A pesar de las artimañas utilizadas por Neyes, de nada les sirvieron, pues al final la providencia supo premiar al que verdaderamente merecía conseguirlo.