miércoles, 19 de febrero de 2014

Ángel Nithael 27 de febrero

Atributo: Dios de los cielos.
Planeta: Mercurio.
Coro Angélico: Arcángeles.
Sefiráh: Hod.
Horario de regencia: de  17:40   a 18 horas.
Se lo invoca para:
·        Ayudarnos a conseguir de Dios una vida larga.
·        Protegernos contra peligros y accidentes.
·        Tener estabilidad en el empleo y la conservación de los medios de subsistencia correctos.
Los nacidos bajo su regencia:
El que nace bajo su influencia será celebre por todo lo que escriba y por su elocuencia. Tendrá gran reputación, se distinguirán por sus méritos y virtudes, obteniendo confianza para ocupar cargos importantes tanto en el gobierno como en empresas. Estará destinado para asumir puestos de comando debido a su amplia visión para entender las cosas y prevenir todo mal. Será la propia personificación del bien, del orden, de la justicia y la corrección. Con fuerte personalidad será un canal para los ángeles en la tierra. Dominará el campo espiritual y el metafísico. Estará dotado de facultades que le permitirán transformar en realidad cualquier cosa. Defenderá con entusiasmo el bien contra el mal y será discreto haciendo juicios y ofreciendo orientación espiritual. Será diferente desde pequeño destacándose por su belleza, gracia en el andar, vestir y hablar. Su alma es resplandeciente y su regencia es de belleza y sociedad.
Cita bíblica:
El Señor ha establecido su trono en el cielo;
su reinado domina sobre todos.
Salmo 103:19

NITHAEL: ‘LA DERROTA DE LOS USURPADORES’

Tras la muerte del Gran Soberano Axis, el reino de Netzaliah quedo sin sucesor. Pues su hijo Nithael único y legítimo heredero a la corona no había alcanzado aún la mayoría de edad para gobernar.
Aquella situación dejo el trono sin gobernante y eran muchos los que ambicionaban ocuparlo. Entre estos se encontraban sus tres primos, que siempre habían deseado el poder y que como buitres festejaban la muerte de su tío el Soberano Axis, pues pronto, muy pronto esperaban devorar la “pieza” que su amadísimo tío les había ofrecido en bandeja.
Lu, Ci y Fer, ni tan siquiera conocieron al monarca Axis y menos aun a su primo Nithael. Habían vivido durante todo ese tiempo en las tierras pantanosas donde las fuerzas del mal se daban cita para protegerse de la luz, su mortal enemigo.
Los tres hermanos competían para ser el más malo, y en esos momentos estaban de nuevo apostando.
-Os demostrare que yo soy mucho más malo que vosotros -dijo Lu a sus hermanos -.
-Te equivocas Lu, pues seré yo quien os demuestre que aún no ha nacido quien sea más malo que yo -le respondió Ci -.
-Ambos estáis en un grave error, vuestra maldad comparada con la mía es cosa de risa. Yo os demostrare quien es el más malo -añadió Fer -.
De este modo los tres diabólicos hermanos comenzaron a fraguar un maléfico plan. Habían decidido hacerse con el trono de Netzaliah y para conseguirlo debían hacer desaparecer al legítimo heredero, al joven Nithael.
Con ese propósito los tres traidores solicitaron ser recibido por su primo, pues deseaban hacerle llegar su más respetuoso pésame. Nithael tras consultar con sus Consejeros, accedió a recibirlos.
Lu, Ci y Fer, que dominaban el arte de embaucar y engañar representaron un magnifico papel que conmovió el corazón del príncipe. Viendo el dolor que les afligía, Nithael les pidió que se quedasen unos días en palacio haciéndole compañía.
El plan se estaba cumpliendo como ellos tenían pensado, y ahora tendrían la oportunidad de ganar la confianza del ingenuo de su primo, y eso era lo único que esperaban para poder culminarlo.
Dos días fueron suficientes para que Nithael cayera en la trampa. Acababa de quedar con sus primos para salir de casería al bosque. Le hizo tanta ilusión que no pensó en el peligro que le acechaba.
Lu, Ci y Fer, aprovecharon ese momento para deshacerse de él. Un golpe seco en la cabeza le hizo rodar por el suelo. No fijándose de que estuviese muerto, aquellos  tres asesinos lo tiraron por un abismo. Así quedaron tranquilos.
Cuando volvieron contaron a todos el terrible accidente sufrido por su primo y todos les creyeron. Tan solo faltaba guardar un tiempo prudente de luto y el trono seria suyo.
Pero el destino es muy sabio y aquello que aparece inscrito en el no podrá arrebatárnoslo tan sencillamente nadie, y eso fue lo que le ocurrió a los tres malhechores. Aquel trono no les pertenecía, pues no estaba escrito así en las Estrellas.
Sin embargo Nithael si era el elegido y tras pasar tres largos años mendigando por reinos desconocidos, cierto día, un gran sabio le revelo su destino.
Nithael que era ya mayor de edad,  volvió a Netzaliah y reclamo su derecho real. El pueblo ante aquella evidencia le respaldo y decidieron echar del reino a los tres hermanos que llevaban ya tres años discutiendo quien era el más malo.
En Netzaliah no tendrían más la oportunidad de demostrarlo.


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