viernes, 6 de julio de 2012

EQUIVOCARNOS ES UNA BENDICION

Equivocarnos parece que está mal visto. Pero cuando aceptamos nuestras equivocaciones no solo aprendemos sino que somos más comprensivos con el error ajeno.
Quizá aprendimos de pequeños que si nos equivocábamos era señal de poca inteligencia. Muchas personas mayores todavía recuerdan cuando en el colegio los docentes les pagaban cuando cometían una falta, esto era visto como la mejor forma de que los niños aprendieran y toda la sociedad lo aprobaba.
Pero, transcurrido los años, nos fuimos dando cuenta que con el golpe no solo no avanzamos sino que nos paralizamos y vamos adquiriendo un gran temor a la equivocación.
Pese a este gran avance todavía hoy tenemos miedo a cometer errores y tratamos de no hacerlo o por lo menos de disimular lo mejor posible ante los demás.
Al hacer esto nos privamos de crecer, de ser mejores personas, de aceptar que no somos perfectos y quitarnos así exigencias desmesuradas.
Quien no se equivoca no acepta que otro lo haga y esta actitud nos aleja cada vez mas de los seres que amamos volviéndonos jueces implacables de nosotros mismos y críticos despiadados de los otros. Pero quien asume su imperfección se convierte en un gran aprendiz de la vida y en un gran maestro para los demás.
Equivocarse es parte del aprendizaje, solo cuando sabemos lo que está mal podemos descubrir lo que está bien.
Un error, si es visto como una oportunidad de cambiar o modificar algo, es una gran bendición que la vida nos regala.
Si deseas mas información ingresa en www.imagenyautoestima.com.ar
Andrea Martínez
Publicar un comentario