miércoles, 7 de marzo de 2012

ÁNGELES Y METAFÍSICA (segunda parte y final)

CLASE 16: EXPANDIENDO LOS SENTIDOS
Como los Ángeles viven en un estado de conciencia expandida, uno de los mejores modos de alinearnos con ellos es expandiendo nuestros sentidos. Nos vemos constantemente bombardeados con estímulos del mundo exterior; por eso se diría que todos nuestros sentidos están continuamente en uso. Pero no es así. Por el contrario: para manejar la extraordinaria cantidad de información recibida, nos cerramos y seleccionamos nuestra experiencia. No podemos responder a todo; nuestros circuitos se sobrecargarían. Por ese motivo muchas personas viven en un estado de semiconciencia. Es como comer cuando se está resfriado, y con la nariz tapada: no se percibe el sabor de la comida, con lo que se pierde gran parte del gozo.
Una mayor conciencia sensorial acentuará el placer de lo que hagas. Es fácil y divertido de adquirir. La próxima vez que escuches música, ábrete a la posibilidad de verla, sentirla y hasta degustarla. Pon tu casette favorito; no importa que sea de rock o de Bach. Por en volumen tan alto como los vecinos lo permitan y acuéstate en el suelo. Siente las vibraciones en el cuerpo. Cierra los ojos y observa qué colores o imágenes aparecen. Diferentes fragmentos tendrás formas diferentes o te causarán sensaciones distintas. Déjate llevar, sabiendo que estás creciendo en armonía y sensibilidad. Y supón que pudieras degustar la música: ¿sabría a helado, a hamburguesa o a ensalada de hojas de lechuga?
La próxima vez que mires algo bello, ya sea una pintura o un coche nuevo y reluciente, ábrete a las posibilidades de escuchar sus sonidos, oler su fragancia y degustar su sabor. Si pudieras traducir a sabor lo que ves, ¿sería dulce o agrio, salado o picante? Si pudieras tocarlo, ¿sería liso o rugoso, suave o áspero? ¿A qué olería? Deja que estos ruidos, aromas, imágenes, sabores y sensaciones te lleven a otros reinos, a ensoñaciones de síntesis y nueva apreciación.
La próxima vez que vayas a comer algo, cierra los ojos y olfatéalo bien. ¿A qué te recuerda? ¿Es potente, suave, áspero? Cuando te lo lleves a la boca, saborea tu textura y no sólo su sabor. Aparte del color que tiene, ¿qué color describiría su gusto? Y cuando lo comes, ¿cómo suena? ¿Crujiente y esponjoso?
El olfato es el más evocativo de todos los sentidos. Un aroma puede transportarte instantáneamente a experiencias y sensaciones previas. La próxima vez que huelas algo, cierra los ojos. Inhala su fragancia con la boca abierta; es posible que hasta puedas percibir su sabor. Cuando respires su olor, ¿puedes sentir su textura? ¿De qué color podría ser? Si fuera música, ¿cómo sonaría?
Para aumentar tu sentido del tacto, frota un trozo de seda contra la parte interior de tu antebrazo manteniendo los ojos cerrados. Ahora frótalo contra tu frente, sobre el Tercer Ojo. ¿Lo sientes distinto en diferentes lugares? Experimenta con otras texturas tales como lana, papel de aluminio, un trozo de fruta o un pétalo de flor. Reúne impresiones. ¿Qué sonido se relaciona con esta textura? ¿Qué color, qué forma? ¿Qué olor? ¿Qué sabor?
Explora maneras de extender tu gozo a los cinco sentidos, pues estás a punto de embarcarte en el sexto. Cuando viajas consciente de tu niño interior descubrirás maneras de enfrentar el mundo con maravilla, apreciación y placer. Y esas son justamente las condiciones que alientan el contacto angélico. El expandir juguetonamente tus sentidos te ayudará a desarrollar la capacidad de comunicarte con la energía no física de los Ángeles.
Por separado se te darán diferentes Programaciones Angélicas que te enseñarán a alinearte con los Ángeles de un modo diferente cada una.
EL ÁNGEL DE LAS RELACIONES AMOROSAS
Las relaciones amorosas significan mucho más que el solo hecho de atraer el alma correcta para que sea nuestro compañero o compañera, y también significan más que encontrar la receta para vivir con otra persona sin tener ninguna clase de conflictos, pues los verdaderos vínculos incluyen a toda la familia planetaria. La piedra fundamental sobre la que se basan esta clase de relaciones es la responsabilidad, la habilidad para responder a las necesidades de otra persona sin minimizar la responsabilidad con la que él o ella tienen que cargar. Estas es la clave para establecer una relación correcta.
Esto nos dice que, si dos personas han de disfrutar de una relación, cualquier clase de relación – entre amigos, amantes, esposos, entre padres e hijos o entre personas que trabajan en el mismo lugar – ambas partes deben ser responsables. Y esta responsabilidad incluye la comprensión de lo que se refiere para establecer un buen vínculo y para responder plenamente a esas necesidades.
Además, esto debe hacerse sin violar la libre voluntad del otro y sin dejar pasar las ocasiones que puedan presentarse para que la otra persona pueda crecer, física, emocional, mental y espiritualmente. Debemos recordar que cada uno de nosotros viene al mundo con una tarea específica para su alma, y que, en la escuela de la vida, no debemos ocupar el lugar de otras personas, ni tratar de aprender las lecciones por él o por ella. Si, en su nombre, hacemos las pruebas que corresponden a otro, incurriremos en un engaño cósmico y sumaremos karma por los problemas que causemos.
La significación de la palabra “responsabilidad” es la cualidad de ser responsable sin entrometernos, para poder concentrarnos en dar lo que se necesita. Pero, en verdad, todo lo que tenemos para dar a cualquiera es el fruto de nuestra propia conciencia, lo cual significa que, una vez más, el punto de partida de cualquier relación correcta y amorosa es el individuo al que estás mirando en el espejo.
En primer lugar, no podemos amar auténticamente a otra persona si no nos amamos a nosotros mismos, y esta verdad está explicada y destacada en el Nuevo Testamento. En Marcos, 12:28-31, leemos: “Y acercase uno de los escriba que les había oído y, viendo que, les había respondido muy bien, le pregunto: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?”. Jesús le contestó: ‘El primero es: Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existen otros mandamientos mayores que estos”.
Jesús nos dijo que “nuestro Dios es el único Señor”, queriendo decir que la divina conciencia, el Yo Superior, es el único YO de cada individuo en este plano y más allá.
Después de establecer el principio de identidad universal, Jesús nos dijo que amemos a nuestro YO con todo lo que tenemos. Así, tenemos que amar, adorar, apreciar y cuidar a este magnífico Ser Superior que somos con todo nuestro corazón, nuestra alma, nuestra mente y nuestras fuerzas. Y como nuestra divina individualidad está reflejándose continuamente en nuestra personalidad y en nuestros cuerpos físicos, no debemos pasar por alto totalmente al “círculo”. Aunque no llegaremos a sentir hacia el yo que se manifiesta en el plano físico el mismo tipo de arrobamiento y de apasionada afección que sentimos por el Único Señor que mora en nosotros, deberíamos experimentar una profunda sensación de estima y aprobación y un fuerte sentimiento amistoso hacia la persona que somos en el mundo.
Esto también es Amor. Recuerda, sólo existe un faro de luz. Lo que llamamos la naturaleza inferior no es otra cosa que la Luz aún no realizada que se encuentra en el extremo inferior del espectro. Si el Amor puede transformar a las bestias más salvajes, también puede, con toda seguridad, ser capaz de domesticar al ego.
La tercera parte del más grande de los mandamientos es la de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Prójimo quiere decir “otra persona”, y como cualquier otra persona es una manifestación del mismo YO y del mismo espíritu YO SOY, el mandamiento, simplemente nos está diciendo que amemos a esa única Presencia que se espera en muchas formas, independientemente de cuál sea la máscara (es decir la persona) que esa Presencia esté vistiendo en este mundo.
Hay que comprender que lo que estamos viendo en los otros, y también lo que estamos recibiendo de ellos, es una proyección de lo que hay dentro de nosotros mismos, y que esto puede aplicarse a todo el espectro de nuestras relaciones.
La mayoría de las veces, se trata de pensamientos y sentimientos que han sido reprimidos. Pero toda energía debe ser expresada de alguna manera, y la energía reprimida se expresa por medio de la proyección, por ejemplo, al atribuir a cualquier otra persona ciertas características de nosotros mismos para poder experimentarlas a través del otro y poder, así aprender de esa experiencia.
Para ser más concreta, si tu dices que “nadie quiere comprometerse conmigo”, lo que realmente estás diciendo es que no quieres comprometerse contigo mismo, y quizás, esto se deba a que no te sientes valiosa o digna de ser estimada, y no crees que valga la pena comprometerse contigo. La raíz de esta minusvaloración podría muy ser alguna forma de culpa que se encuentre oculta en las profundidades de tu conciencia, una sensación de culpa por algunos errores del pasado por los cuales tu misma te has condenado y, por lo tanto, sientes que debes ser castigada.
Lo que estás proyectando sobre los otros es “No te acerques y no te intereses en mí, porque me he sentenciado a una vida de apartamiento de toda relación amorosa”. La otra persona se hace eco de tu proyección y actúa en consecuencia con lo que le estás diciendo.
Lo que oscurece nuestra conciencia de la presencia del amor en nosotros mismos y en nuestras relaciones es la culpa. Cuando dos personas continúan aprendiendo sus lecciones para lograr perdonar, su culpa decrece proporcionalmente: mientras menos culpa haya, mayor será el amor que podremos experimentar. Este es el amor que “crece” en el seno de una relación. En realidad, lo que ocurre es que la culpa decrece a través del perdón y esto permite el crecimiento del amor que siempre estuvo listo para crecer en nuestras mentes.
Nuestras relaciones, más que cualquier otra actividad de nuestra vida, son las que producen la mayor cantidad de efectos kármicos. Cada uno de nuestros pensamientos, palabras y obras, afectan de una u otra manera, el desarrollo de nuestras relaciones. Todo cuanto damos ha de volver a nosotros, de modo que el mandamiento de “amaos los unos a los otros”, es realmente una guía para vivir más armoniosamente a través de la aplicación correcta de la ley kármica. Al ser plenamente conscientes de que siempre cosechamos lo que sembramos, podremos comenzar a edificar una relación correcta – con pensamientos amorosos, palabras de aliento y acciones constructivas – tanto en nuestro hogar como en nuestro lugar de trabajo, y en todas partes en las que nos tengamos que desenvolver.
Uno de los más famosos principios herméticos nos dice que como es arriba es abajo. Esta es una Verdad Absoluta que nos lleva a tratar con la ley de las correspondencias y nos capacita para solucionar un problema yendo más arriba del nivel en donde parece estar nuestra dificultad. Podríamos decir: “Mi conciencia de mi Yo Divino como la fuente de mis relaciones amorosas es mi relación amorosa”. Tú sólo puedes tener lo que eres consciente de tener. Como es arriba es abajo.
Al aplicar este principio, estás pasando del efecto a la Causa, estás ingresando en el reino creativo de tu Espíritu, y dejando que las vibraciones de tu naturaleza superior sean el poder de atracción y armonía. Considéralo de esta forma: El lugar en donde estás experimentando la necesidad de una relación amorosa (o tratando de llevar armonía a una relación difícil) es el punto que representa el “abajo”. Exactamente por encima de este nivel se encuentra tu naturaleza pensante y sensible, la cual es el punto que representa el “arriba”.
En este nivel, estás proyectando una vibración de necesidad (de no tener) y quizás también alguna clase de fricción, un temor, una culpa o una sensación de minusvaloración. Como es arriba es abajo. Sin embargo, cuando asciendes al nivel superior de conciencia, te conectas con la Energía del Yo Superior, la cual se derrama a través de tu conciencia y se vuelca hacia el mundo fenoménico para crear el vínculo de armonía que has estado buscando. El nuevo “arriba” te ha de revelar un nuevo “abajo” y, de esta manera, demuestra la Verdad de esta antigua ley.
Y, cuando se trate de establecer una relación agradable, no olvides la frase que afirma que “ambas partes deben ser responsables”. Cuando tienes conciencia de tu Yo Superior, como fuente, causa y calidad de tus vinculaciones con los demás, el Yo Superior asume la total responsabilidad y se hace cargo de trabajar en y sobre todo aquello que te preocupa – para darte lo que necesitas.
Sólo existe una Elación, y es la Relación con el Señor que mora en nosotros, y si podemos dejar de mirar “hacia fuera” en busca de soluciones y si dedicamos nuestro tiempo y atención al Magnífico Único que se manifiesta en nosotros, y si amamos a ese Yo con todo nuestro corazón y toda nuestra mente, nuestras vidas se verán completadas con el milagro de una relación.
Pregúntate a ti misma si no ha llegado el momento de dejar de poner trabas y límites a tu ser ilimitado. Pregúntate también si no es tiempo de eliminar todas las condiciones que le estás imponiendo a la gran conciencia incondicionada de tu Sagrado Yo. Independientemente de cuán lejos hayas llegado en el camino espiritual, sabes, intuitivamente, que la solución de todos los problemas está dentro tuyo, lo que significa que tu vida y tu mundo pueden ser curados y armonizados por el Señor y Yo Superior que tú en verdad eres.
Como un ego temeroso y frustrado, puedes dedicarte a psicoanalizar cada problema que se presenta en tus relaciones hasta que te encuentres caída en medio de un montón de basura. Y durante todo ese tiempo, tu sonriente, amoroso, alegre y omnisapiente Yo Cósmico está esperando para “hacer todo de nuevo” en tu vida. Todo lo que necesitas para poner manos a la obra es tu voluntad de rechazar las proyecciones del ego, de trabajar con la ley de Causa y Efecto, haciendo el bien, sin mirar a quién y tu conciencia de tu Presencia y tu reconocimiento de que esa es la única relación.
Con tu compromiso de desprenderte del temor y de la culpa y con tu comprensión de la ley, unido a tu conciencia y a tu reconocimiento, estarás edificando una conciencia como la que has deseado. Muy pronto, el vínculo de inocencia y armonía, entre tu y “esa persona”, estará firmemente establecido. Y no importa si en este momento conoces, o no, el nombre de “esa persona”, pues el Espíritu estará libre para desarrollar la actividad que le permitirá atraerla y tomar la decisión correcta. No sólo te llevará a establecer vínculos con todas las relaciones correctas, sino que también te ayudará a liberarte de aquellas que ya no pertenecen a tu vida.
Invocando al Ángel de las Relaciones Amorosas, esta energía viviente y consciente libera una vibración especial que nos condiciona para hacer, intuitivamente, una correcta elección de nuestras relaciones personales, incluso en caso de aquellas que nos llevan al noviazgo y al matrimonio. Sin embargo, no se limita sólo a los asuntos del corazón. Es un centro de poder que, constantemente, nos está recordando la responsabilidad que viene aparejada con el ejercicio de nuestra libre voluntad en la elección de cualquier clase de vínculo emocional. Si esta energía se encuentra bloqueada por nuestros propios sentimientos de culpa, de temor, de rechazo o por un bajo sentido de nuestro valor, nuestra habilidad para discernir correctamente se ve por completo oscurecida y la consecuencia es la elección equivocada de nuestras relaciones, lo que nos llevará a un amor no correspondido y a experimentar problemas sexuales.
El Ángel de las Relaciones Amorosas es representado por Géminis, la poderosa fuerza que un día habrá de crear la unidad de todo el planeta. Esta energía es una fuerza de unión que vincula y muestra las relaciones, las relaciones entre el ritmo y la forma, entre el yo y la sustancia, y entre el yo y sus vecinos y parientes. En este símbolo de la sabiduría divina está implícito el propósito del amor divino. Amor y sabiduría son una pareja que no puede ser separada, y es en esta polaridad que vemos cómo se manifiesta la luz arquetípica de Cristo.
Finalidad:
Asegurar que elijamos correctamente nuestras relaciones; es la energía primaria que impulsa el noviazgo y el matrimonio.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: malas decisiones y elecciones equivocadas en el ámbito de nuestras relaciones; amor no correspondido; problemas sexuales.
Su energía resulta bloqueada debido a: la sensación de que uno “no vale nada”; la culpa y la creencia de que es necesario ser castigados por los errores del pasado; el miedo a ser rechazado.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 9
Liberación por el Agua
Algunos pensamos mejor en la ducha. El siguiente ejercicio te permite obtener claridad y limpieza en el cuerpo físico, el mental y el emocional.
Si no puedes recurrir a una verdadera ducha, puedes hacer esta liberación como visualización. Descubrirás que es sumamente efectiva para trabajar con sensaciones de ambivalencia, indecisión, pereza, postergaciones, y falta de concentración. Pero puedes lavar también cualquier otro problema.
1)          Ponte de pie, con la cabeza bajo la ducha, de modo que el agua te rodee por todas partes.
2)          Señala el problema del que quieres liberarte y experiméntalo dentro de ti. Siéntelo a tu alrededor, en el campo de energía que rodea tu cuerpo.
3)          Mientras el agua cae a tu alrededor, siente cómo se lleva lo que deseas liberar. Usa las manos para escurrir el problema e imagina que se va por el desagüe.
4)          Recuerda agradecer al problema las lecciones que te ha enseñado y a los Ángeles del agua el haber ayudado a limpiar tu ser.
5)          Disfruta del resto de la ducha
Hay quienes utilizan este ejercicio todas las mañanas cuando se duchan, con el fin de preparase para la jornada. El mismo ayuda a enfrentar con armonía el trabajo que se tiene por delante, aún si la noche anterior se estuvo de fiesta y se acostó tarde.
CLASE 17: LAS DIMENSIONES ESPIRITUALES DE LA CURACIÓN
Trabajar con los Ángeles no elimina en modo alguno la necesidad de recurrir a los profesionales del arte de curar, pero puede facilitar el proceso curativo del cuerpo sutil, lo cual es un importante agregado al trabajo que estás haciendo en el mundo físico. Cuando perdemos contacto con la negatividad que retenemos dentro del cuerpo o cuando no sabemos liberarla, estamos invitando a que la enfermedad entre en nuestra vida.
Pregunta a tu Ángel cuáles son las causas espirituales del desequilibrio que experimentas y qué puedes hacer para facilitar su liberación. Una afección puede desaparecer o curar más rápidamente cuando se sabe qué la provoca. Si pides a tu Ángel información sobre una enfermedad, formula tu pregunta de una manera abierta. Por ejemplo: “¿Qué tengo dentro de mí que necesite curarse?” o: “¿Cuáles son las lecciones que me enseña esta enfermedad?”. No preguntes si debes someterte a la quimioterapia o a una dieta a base de jugos. Las preguntas que se responden por sí o por no (es decir, las que se refieren a decisiones críticas) generalmente reciben respuesta de tu propia mente. Y cuando estás enfermo o adicto, la mente está asediada por el miedo.
Cuanto más palpable sea la presencia de tu Ángel, más fuerte se torna el conducto para que tu Ángel comparta su energía contigo. Cuando estás triste  o cansada, si te sientes mal o necesitada de curación, imagina a tu Ángel envolviéndote con sus alas. El abrazo de un Ángel puede ser una curación en sí. Y puedes trabajar con él de distintas formas. Cuando vas al médico puedes pedirle a tu Ángel que te acompañe. Siente su presencia en el consultorio y también la del Ángel de tu médico. El tener conciencia de ellos reafina la situación y la eleva a una frecuencia más alta. Eso facilita cualquier tipo de diagnóstico y tratamiento.
Cuando tomes una decisión referida a la salud, utiliza todas las facultades que tengas a tu disposición: la información que te proporcione el médico, la investigación sobre la dolencia que padeces o que afecta a un ser querido y los datos de que dispongan organizaciones o sociedades que trabajen con esa enfermedad.
Usa a tus compañeros celestiales para que te ayuden a despejar y superar el miedo, a fin de elegir la curación que te convenga en todos los planos, el físico, el mental, el emocional y el espiritual. El primer paso hacia la curación es la manifestación de la enfermedad o el reconocer y aceptar la adicción. Con tus ángeles al lado, puedes aprender a recibir de buen grado todas y cada una de sus manifestaciones como parte de tu curación. Llamar a tu guardián personal te infundirá también la actitud correcta, compasiva y de comprensión, neutralidad y aceptación. Recurrir a tu Ángel te abre al amor, y este, cura.
Si hay una parte especial de tu cuerpo que necesite curación, invoca la presencia de tu Ángel compañero. Siente y visualiza la curativa luz dorada que brota de la punta de sus alas, hacia la parte afectada. Invoca también a los Ángeles de curación y visualízalos rodeando tu cama, portadores de amor y apoyo. También puedes pedir consejo a tu Ángel sobre cómo trabajar con la situación en el plano energético. Una vez más: esto no reemplaza el trabajo que debes hacer con un profesional humano. Antes bien, aumenta el efecto al encarar el proceso de curación desde una perspectiva espiritual.
Si te vas a someter a cualquier procedimiento médico, ten la seguridad de que el cuarto está lleno de Ángeles: los tuyos, los de todos los presentes y toda una bandada de Ángeles de curación. Cada vez que necesites curarte, ábrete al reparador que llevas dentro. No eres la víctima de lo que necesita curación, sino su discípulo. Cuando entras con tus Ángeles en el aula, activas la oportunidad de aprender y magnificas la sabiduría que viene de ti.
Tu Ángel puede cargar y alinear con tu cuerpo cualquier tipo de medicación, vitaminas, minerales o fórmulas herbáceas que estés tomando. Sostén en la mano tu medicación. Invoca a tu Ángel e imagínalo tocando el frasco o el paquete con sus alas. Visualiza la luz que se vierte dentro del contenido, vigorízalo y afinándolo con tu cuerpo, par que no haya efectos colaterales y se funda armoniosamente con él.
Si algún conocido tuyo está enfermo, visualízalo rodeado de Ángeles de curación, refulgiendo con una suave luz verde y dorada. Reparar o curar significa devolver la integridad en cada paso del trayecto desde el nacimiento hasta la muerte. A veces por medio de una enfermedad o en medio de ella recobramos la integridad. Eso puede ocurrir de diversas maneras. A veces, lo que parece una enfermedad es un caso de reconexión mal diagnosticado. Solicita la ayuda de los Ángeles de Conexión.
Cuando visites a un enfermo, invita a los Ángeles de la curación a que te acompañen. Siente, visualiza y percíbelos llenando la habitación. Cuando te vayas, déjalos allí. Recuerda que sólo pueden entrar cuando los invitamos. Si la persona con quien estás es receptiva a estos celestiales reparadores, comparte con ella lo que sabes y cuéntale cómo te han ayudado a ti. Si no, es más afectuoso no imponerle tus experiencias, pero eso no te impide abrir tus alas y llenar el cuarto de energía angelical. Eso beneficiará a todos los que entren en el cuarto: médicos, enfermeras, parientes y amigos.
El corazón es un órgano vital, esencial para nuestro bienestar físico, emotivo y espiritual. Nos conecta con nuestros Ángeles. Cuando nos abrimos a ellos expandimos nuestra capacidad de amor y compasión. Todo el mundo tiene “problemas” del corazón de vez en cuando, sentimientos tales como soledad, dolor, rechazo y culpa. Al trabajar con nuestros Ángeles podemos curar esas sensaciones y desarrollar una mayor autoestima, más aceptación de nosotros mismos y de otros.
LOS ÁNGELES DEL BUEN HUMOR
Actualmente se habla mucho de transformación. Transformación significa un gran cambio. Cuando solicitemos una transformación espiritual (consciente o inconscientemente), la obtendremos y nos sorprenderemos de todo lo que conlleva. Cuando luchamos por dar un cambio espiritual y definitivo a nuestras vidas, nos perseguirán pruebas y exámenes a donde quiera que vayamos. El camino de la transformación espiritual es accidentado y no debemos perder nuestro sentido del humor.
G. K. Chesterton dijo que los Ángeles podían volar porque se tomaba a sí mismos a la ligera. Ellos nos enseñan que la vida no es tan seria y que el reírse de nosotros mismos nos hará más libres. Gracias a ellos aprendemos a reírnos en vez de a quejarnos. Encontrar el sentido del humor a la vida no es tan fácil, es mucho más fácil ser serio.
El buen humor, como el amor, es uno de los canales mágicos a través de los cuales los Ángeles pueden llegar a ti. Muy a menudo perdemos un montón de tiempo y energía tomándonos la vida demasiado en serio. La transformación espiritual es una elección personal que asumes en tu camino. Los Ángeles no lo harán por nosotros, somos nosotros lo que hemos de realizar este “trabajo espiritual”.
Es decir, hemos de buscar en nuestro interior y conscientizarnos con exactitud de lo que queremos transformar. Sonreír y reír son algo altamente curativo. Está demostrado que se utiliza mucha menos energía en una sonrisa que en fruncir el ceño y que así como esto último desencadena procesos bioquímicos que pueden enfermarnos, la más tímida de las sonrisas es suficiente para incrementar en nuestro organismo el flujo de endorfinas.
Los Ángeles nos pueden ayudar a la hora de extraer el sentido del humor en cualquier ocasión. Para hallar este sentido del humor en una situación aparentemente trascendental (como, por ejemplo, encontrarse estancado en un dilema espiritual) párate y piensa: “Ya está bien, Ángeles, ¿qué hay de gracioso en esto?” Debemos encontrar siempre una salida a nuestros dilemas, es decir, decídete y llama a los Ángeles del buen humor para que te ayuden a ver lo que hay de gracioso en tu problema.
Si te estás lamentando, transforma tus quejas en risas. Los humanos son divertidos, particularmente cuando se quejan. El quejarse es de hecho una forma de hacerse querer si se hace con sentido del humor. Es realmente increíble cuántas banalidades nos tomamos en serio cada día. ¿Qué es serio realmente? ¿Qué te han hecho ahora estas personas tan espantosas? ¿Has estado muriendo de hambre últimamente o te han amenazado con encarcelarte por no pagar el alquiler? Buenos, si es así, intenta reír, probablemente la gente lo pensará que eres un comediante en paro y te darán de comer. Después descubrirán que estás a punto de quedarte sin hogar y, puesto que eres tan gracioso, y ellos no se han divertido últimamente, te acogerán en su casa.
¿Recuerdas cuando de niño llorabas porque algo te parecía tremendamente espantoso y de golpe se te iban las ganas de llorar y querías reírte pero aún sin poder hacerlo delante de tus padres, inevitablemente estallabas en carcajadas?
Los Ángeles del buen humor están preparados para devolverte el humor divino que te llevará a un estado de gracia. Por lo tanto, cuando no tengas ganas de estar serio, déjate llevar por las carcajadas: el estado de gracia llega instantáneamente.
Te propongo un ejercicio:
Cierra los ojos y relájate. Reflexiona sobre la gravedad del instante que estás viviendo; cada segundo que pasa es un paso más hacia la ineludible muerte, pues vivir es morir poco a poco. Adopta una actitud solemne acorde con la situación y… ríete.
Ríete a carcajadas porque todo es una broma, una inmensa broma cósmica. Cada fragmento de tu vida es como el trozo de una comedia, sólo que a veces tú eres el espectador mientras que otras veces eres la víctima. Nada es eterno y al mismo tiempo, todo lo es. Ríe a carcajadas y dale las gracias al Ángel del Buen Humor por ayudarte a soportar los momentos duros que puedan haber en tu vida.
EL ÁNGEL DE LA CONFIANZA
La frase preferida de los Ángeles parece ser “no temas”. Con ellos nos están diciendo que tengamos confianza.
Quieren reconfortarnos, infundirnos ánimos, hacernos saber que están ahí, aunque no lo veamos, para protegernos y guiarnos en nuestras vidas.
Cuando tenemos confianza, nada de lo que pueda ocurrir fuera de nosotros nos afecta.
Los Ángeles nos enseñan que hay dos tipos de confianza; con mayúsculas y con minúsculas. La confianza con minúsculas se basa en cuestiones humanas relativas a la personalidad, como el comportamiento; la Confianza con mayúsculas se basa en el amor.
Cuando confiamos en las opiniones de otra persona (o las nuestras propias), en su comportamiento (o en el nuestro), fácilmente podemos equivocarnos. Pero cuando confiamos en el amor, nuestras flechas siempre son certeras.
Te propongo que:
Siéntate y estírate en una posición cómoda y relajada y despreocúpate de lo que ocurra en el exterior.
Cierra los ojos y respira profundamente. Deja que con el aire que espires salgan también todo el miedo y la desconfianza que pueda haber dentro de ti, todo aquello que te produce intranquilidad.
Sigue respirando a fondo y visualiza tu silla o el suelo como un colchón de luz. Visualiza esta luz y poco a poco entrégate a ella.
Esa luz te está protegiendo y te protegerá durante todo el día.
Pídele al Ángel de la Confianza que nunca te abandone.
EL ÁNGEL DE LA ESPONTANEIDAD
Ser espontáneo es ser lo más parecido a como se es, sin actuar o pensar condicionado por el pasado.
La espontaneidad coincide con la inocencia. “Inocencia” significa “no saber”, y tras este “no saber” humano se esconde una sabiduría divina.
Por regla general, los humanos tienen miedo de la espontaneidad y se escudan en la rutina, pero la rutina es un veneno para el corazón; la espontaneidad es como un aire que lo refresca.
Conectando con el Ángel de la Espontaneidad podremos hacer entrar este aire fresco en nuestras vidas.
Para vivir, sentir, pensar y actuar con espontaneidad, debemos conectar con nuestro Yo Superior que se confunde con el Ángel de la Espontaneidad.
Te propongo que:
Busca un lugar tranquilo e intenta, sin forzar, mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás sentada bajo una luz suave y cálida: es la luz de tu Sol Interior que no sólo te alumbra, sino que también te da el calor necesario para crecer por dentro.
Acércate a esta luz y confúndete con ella. Obsérvala sin intervenir, deja que vengan a tu mente pensamientos, y sensaciones, pero no intervengas.
Siente como ráfagas de aire fresco te envuelven, penetran en tu cuerpo, inundándote de una sensación de bienestar y dicha.
Invita a tu Ángel de la Espontaneidad a compartir contigo la libertad de vivir en el momento sin reparar en el pasado y sin pensar en el futuro.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 10
Recreos de Humor
Este ejercicio nos ayudará a desarrollar un sistema para sanar con humor el estado mental y a genera un plan de mantenimiento para lograr estar centrados.
Aquí en la tierra prevalece la gravedad, y son incontables las ocasiones en que cargamos con más peso del que podemos llevar. La filosofía básica de esta práctica es aligerarnos y liberarnos de la gravedad mental. Para tener una salud mental completa debemos mirarnos con honestidad cien veces al día. Con los Ángeles a nuestro lado podremos ver el humor de las situaciones, y con cada mirada honesta a nosotros mismos podremos reírnos mucho; la seriedad y la gravedad se desvanecen con naturalidad.
Cada vez que nos sea posible tomémonos un recreo para reírnos de nosotros mismos. Observemos el potencial humano de cualquier situación que estemos viviendo. La mejor comedia es la vida real, en especial cuando uno se ocupa de sus cosas y comienza a tomarse a sí mismo con demasiada seriedad. El orgullo da lugar a una gran cantidad de situaciones humorísticas; entonces, en cuanto logremos distinguir signos de orgullo, en nosotros mismos o en otros, observemos el humor que ello genera.
Tomarse un recreo para aligerarse y reírse ayuda a que uno pueda mantenerse centrado y fiel a sí mismo. El humor puede cambiar la percepción en un instante. La capacidad de ver el humor en las experiencias cotidianas resulta muy importante para combatir el estrés.
El humor nos afecta  a todos de diferente manera. Esto se descubre cuando intentamos contarle a alguien algo gracioso que nos ocurrió y empezamos a reírnos tanto que apenas podemos finalizar el relato, entonces la otra persona nos mira con cierto asombro. Luego, cuando por fin logramos contar todo, la otra persona se ríe más por nuestra actitud que por el relato.
Si no podemos encontrar un amigo con quien reír, podemos reírnos con los Ángeles. ¿A quién le importa que otros nos vean riéndonos solos? Eso es en sí mismo gracioso. Vamos a darnos un festín de risas.
La manera más fácil de incorporar humor a la vida es pedirles a los Ángeles que nos lo proporcionen. Tenemos que declarar frente a ellos que estamos hartos y aburridos de la seriedad de la vida y que estamos listos y dispuestos para aceptar más humor. Cuando nos despertemos por las mañanas vamos a proclamar el hecho de que ese día reiremos y tendremos muchos buenos momentos, y que los Ángeles guardianes nos ayudarán a conseguirlo.
Vamos a desarrollar nuestro propio plan de mantenimiento para mantener la mano abierta a las experiencias absurdas y ridículas de la vida.
Para que el sentimiento de orgullo deje de abrumarnos, bastará con que nos relajemos y riamos mucho y que nos ridiculicemos a nosotros mismos. Cuando ocurra algo inesperado que nos descoloque un poco, tendremos que aprender a hacer una pausa para retomar el aliento, y buscar el lado humorístico de la situación.
Si cada vez que resulte posible nos miramos a nosotros mismos con honestidad pero con amor y humar, seguramente viviremos mucho tiempo más. Recordemos divertirnos al menos un poquito por día; contamos con la ayuda y el apoyo absoluto de los Ángeles.

CLASE 18: EL NIÑO INTERIOR
Tenemos que aprender a cambiar el trabajo por el juego, ya que cuando trabajamos, muchas veces nos forzamos. Forzarse en cualquier situación implica sufrir, y por lo general uno termina bloqueando el camino de la abundancia. Si confiamos en los Ángeles y permitimos que la mayor parte de nuestro trabajo se lleve a cabo en el reino invisible del cielo, obtendremos más que lo necesario. La disposición a liberar la lucha hará que seamos más creativos en todo lo que emprendamos. Los Ángeles nos ayudan a atraer a nuestra vida situaciones que nos permiten ser mejores personas.
Recibimos alegría directamente de los Ángeles. Si nos sentimos alegres, sentimos a los Ángeles. No hay separación alguna. La alegría y el regocijo son invenciones angélicas que apuntan a darnos a los seres humanos un respiro de lo mundano. La alegría y el regocijo son como la felicidad verdadera; no podemos pagar para obtenerlos ni dedicarnos a buscarlos. Sólo podemos hacernos más receptivos para recibir los dones de la alegría y el regocijo, manteniendo la mente abierta y flexible; en otras palabras, actuando con espontaneidad, como los niños.
La vida es un proceso por el que tomamos conciencia de quiénes somos realmente, y los Ángeles nos conocen bien. Ellos nos tienen en una proyección del Yo Superior y de nuestras mejores intenciones / dones en la vida. Ellos quieren conectarnos con nuestro origen divino, y quieren danzar y jugar con nuestra conciencia, para aliviarnos el peso y hacernos felices. Cuando encontremos el juego de nuestra vida con la ayuda de los Ángeles seremos felices sin motivo, aquí y ahora. A su vez, esto atraerá hacia nosotros toda clase de acontecimientos alegres, regocijantes y maravillosos.
Resulta más fácil cambiar el concepto de trabajo cuando volvemos a introducirnos hacia nuestro propio niño. El niño interior es el Yo Superior, nuestra propia esencia pura y no adulterada. El espíritu humano es infantil y alegre. Pero es también muy vulnerable. Necesita protección bajo la forma de amor para crecer y fortalecerse de manera positiva. Muchos espíritus humanos fueron quebrados y reprimidos durante la infancia y la adolescencia. Quizás necesitemos ir hacia nuestro interior y hacer renacer al niño que llevamos dentro para poder reintegrar la alegría y el amor al espíritu humano.
Vamos a visualizar un niño feliz. Lo primero que se me ocurre es alegría, una de las invenciones angélicas específicamente pensada para los seres humanos. Los niños transmiten la alegría con facilidad – sin esfuerzo – por el solo hecho de ser ellos mismos en ese momento. En una época fuimos transmisores de alegría pura, lo que significa que estábamos plenamente integrados con los Ángeles.
Podemos integrarnos plenamente con ellos una vez más si permitimos que la alegría fluya con libertad en nuestra vida. Esto vuelve a llevarnos hacia el “juego”, el juego divino de la creación. Jugar es el acto fundamental para vivir el momento. Olvidemos el trabajo; borremos esa palabra del vocabulario y reemplacémosla por juego. No será fácil, pero valdrá la pena.
Uno de los temas básicos de esta enseñanza es liberar al niño interior e integrar el espíritu de la alegría infantil en nuestro ser. Esto hará de nosotros personas completas, puesto que al redescubrir la esencia infantil descubriremos quiénes somos realmente. Los Ángeles pueden jugar muy bien con un ser humano integrado; la senda está abierta y ellos pueden guiarnos sin los insípidos bloqueos emocionales de la vida adulta ni la tendencia de complicarlo todo.
Los Ángeles están con nosotros para hacernos más felices y no es necesario complicar innecesariamente un mensaje tan hermoso con una cantidad de artificios, palabras y sistemas de creencias. Debemos liberarnos de la noción ridícula de ser adultos. Esta es la causa principal de la muerte espiritual en personas mayores de doce años. Seamos nosotros mismos – lo cual significa ser uno con el niño interior – y transmitamos alegría a los adultos insípidos que quieren que todo sean tan serio y tan complicado.
El poema siguiente pertenece a un libro muy especial titulado “Cuidemos a los niños”, escrito por Ken Cousens:
LA ESTACIÓN DE UN NIÑO
Una canción primaveral de risas
Es la estación de un niño
Que toca las flores, la lluvia cantante
Cada pétalo fragante
Cada mancha de verde pasto
Horas que pasan sin motivo
Dormitando tras un juego sin sentido.
El calor del verano
Es el llamado de un niño
Pez plateado en cascadas
Cada sabor de la vida libre al viento
Frescos helados para vos y para mí
Nos salpicamos y reímos, delicia fría
La mano de papá y la noche clara.
Los colores del otoño
Son el sueño de un niño
Hojas al viento, chiquillos danzantes
Juguetes rotos en todo el camino
Sonrisas de calabazas, escenas medrosas
Artimañas y noche de brujas
Todo es parte del juego del niño.
El frío invierno
Época agradable para un niño
La tibieza de la cercanía y el chocolate caliente
Lecturas, dibujos, mentes en crecimiento
Tiempo de cuentos que no olvidaremos
Cada año crecemos pero aún no nos sorprende
Nuestro amor es fuerte mientras la vida avanza.
Las vueltas de la vida, remolinos iniciales
Los años transcurren, no hay tiempo de parar
La estación del niño que todos alimentamos
Nosotros vamos y venimos pero la vida sigue
Amemos siempre, es todo lo que nos dicen
Y el niño interior así se desarrolla.
No importa la edad humana que tengamos: somos NIÑOS. Cada uno de nosotros tenemos un color especial de la luz de Dios. Esta luz que poseemos es nuestro don para el mundo, y cuando la luz brilla intensamente se transmite nuestra esencia y se recibe nuestro don. Bajo esta luz de Dios siempre seremos niños. La luz es nuestra eternamente. La llevamos en nuestro interior, y precisa de ventanas limpias para brillar con intensidad a través de ellas.
La luz puede opacarse. Cuando nos sentimos deprimidos e infelices, la luz se ha opacado; la hemos reprimido. Es muy frecuente que las presiones de la vida adula opaquen esa luz, y para recuperarla debemos regresar a nuestra verdadera naturaleza lumínica como hijos de Dios y de la luz.
Por separado se te dará un ejercicio para volver a reactivar la luz en nuestra vida.
CARTAS A TUS ÁNGELES
A medida que fortalezcas tu relación con tu gran amigo celestial, te será grato explorar otros modos de entretejerla a tu vida cotidiana. Escribir cartas a tu Ángel y a los compañeros angélicos de otras personas, te permite centrar tu atención y mejorar tu capacidad de comunicación.
Al aprender a soñar con los Ángeles te abrirás a un rico depósito de información valiosa que normalmente permanece oculta en el inconsciente.
Escribir a los Ángeles es un excelente modo de alinearse y ponerse en contacto con ellos; además, puede brindarte una mayor claridad en tus problemas personales. Escribirles, tal como escribirías una carta a un amigo íntimo y querido, te ayuda a fortalecer el contacto que ya habías formado estableciendo un vínculo mente-corazón. Ese vínculo se desarrolla según pongas al Ángel en tu mente y en tu corazón para dirigir tus pensamientos hacia Él.
El acto de escribir también te ayuda a organizar tus pensamientos, despejando tu mente. Al hacerlo permitirás que los Ángeles lleguen a ti en una frecuencia más alta. La correspondencia con tus amigos celestiales despeja la estática y la cháchara mental que dificulta una buena recepción.
Otro beneficio es que, cuando exteriorizas tus intenciones y deseos, comienzas a liberarlos. Un pensamiento en papel es algo encapsulado y completo. Al anotarlo despejas las partes de tu cerebro que lo contenía, dejando espacio para algo nuevo.
Escribir también puede ayudarte a debilitar tu apego con respecto a los deseos. Cuando los anotas puedes desprenderte de ellos. Si continúas aferrada a ellos, no hay modo de que te abras a tu Ángel a fin de recibir el apoyo que necesitas para conseguir lo que quieres. Sólo podemos recibir con la mano abierta y vacía. Sin embargo, si lo que deseas no viene a ti cuando o como lo deseabas, no pierdas de vista el resultado. Con mucha frecuencia descubrirás que, en cambio, ocurrió algo mejor.
Conviene recordar que los Ángeles son seres de contacto, no de control. Sus maneras de apoyarnos no provienen del poder, sino del amor. Por ejemplo, si te atrae una persona, puedes escribir a tu Ángel para pedirle apoyo. Pero si escribes “Querido Ángel: quiero que Juan me ame”, no recibirás tanto apoyo como si escribes: “Querido Ángel: ayúdame a hallar el modo adecuado de demostrar mi amor a Juan”. De modo similar, antes que “Consígueme este empleo, por favor”, te conviene pedir “ayuda para encontrar ahora el trabajo conveniente con un sueldo justo”.
Cunado pedimos ayuda, nuestros Ángeles nos respaldarán siempre. Pero lo hacen desde una perspectiva más amplia de la que con frecuencia podemos apreciar. Lo que percibimos como el amante ideal o el empleo perfecto puede no ser lo más conveniente para nosotros a largo plazo, aunque por el momento pueda parecernos bueno y adecuado a la imagen actual de lo que deseamos.
Al conversar y comunicarnos con nuestros Ángeles, aprendemos a refinar nuestros deseos, a no desear simplemente lo que nosotros queremos, sino lo que sea mejor para todos. Con el correr del tiempo descubrimos que eso nos brinda una satisfacción más profunda. Y ese es sólo uno de los dones del contacto angelical.
Escribir a tu Ángel es fácil. Sigue sólo los pasos que detallaré por separado.
Además de escribir a tu propio Ángel, puedes enviar cartas a todos los tipos de Ángeles que sientas la necesidad de hacerlo. Escribir una carta a uno de esos Ángeles es un modo de invitarlo a tu vida.
Si estás en una etapa de transición, puedes escribir una carta para un Ángel de modelo, pidiéndole que te ayude a ver el plano de la siguiente parte de tu vida. Si acabas de tomar un nuevo empleo y debes trabajar por primera vez con una computadora, escribe a los Ángeles de la tecnología, específicamente a un Ángel de computadoras, para pedir su apoyo y su orientación. Si tu vida es un torbellino, envía una nota a un Ángel de paz o un Ángel de gracia, pidiéndole que venga a tu vida.
Ten en cuenta que también puedes escribir a los Ángeles de otras personas, no para tratar de dominarlas, sino para expresar lo tuyo. A veces puedes encontrarte en situaciones difíciles o incómodas con una persona con quien no puedes hablar, o quizás temes herirla si dices lo que quieres decir.
También puedes tener la necesidad de decir algo a una persona que ha muerto o desaparecido de tu vida. En estos casos, es útil escribir al Ángel de esa persona. Di la verdad. Quítate el peso de encima. Esto no es para censurar, sino para expresar lo que sientes sobre lo que te preocupa y cómo desearías que fueran las cosas.
Cuando escribes al guardián de otra persona, el mensaje es entregado en el plano angélico. Con frecuencia el acto de escribir coincide con una inesperada apertura de comunicación con esa otra persona o la precede inmediatamente. Y si no se presenta un mejoramiento en la relación, el solo hecho de escribir la carta puede ayudarte a liberar el enojo, el miedo o la necesidad de obtener algo que esa persona no puede darte.
En una buena relación, la comunicación fluye en ambos sentidos. Algunas cartas a tu Ángel no necesitan respuesta. Son mensajes de final abierto. Pero lo maravilloso de tener amistad epistolar con un Ángel es que no necesitas rondar tu buzón a la espera de una respuesta. Si quieres recibir noticias inmediatas de tu compañero, basta con que, después de haber escrito a tu Ángel, tomes otra hoja de papel y dejes que tu Ángel te escriba. En esta ocasión encabeza la carta dirigiéndola a tu propio nombre. Luego descansa y deja que las palabras de tu Ángel leguen a ti bajo la forma de una carta.
Todo el mundo tiene su propia manera de intercambiar cartas. Confía en que tu sentido interior te guíe hacia la forma más adecuada para ti
EL ÁNGEL DE LA ALEGRÍA
La alegría es la energía que sirve como catalizador del orden y de la armonía. Sin alegría todas las formas que retienes en la conciencia comienzan a desintegrarse, pues la alegría es la energía de la fusión y de la unidad.
En la conciencia del individuo, la alegría no proviene del exterior, sino del yo superior que mora en Él, del YO SOY, y esta alegría se logra plenamente a través del hecho de permanecer en esa Presencia. ¿Qué significa permanecer? Significa quedarse, convivir, residir, habitar. Cuando somos “conscientemente conscientes” de la Presencia de la Divina Conciencia , es decir, cuando comprendemos que eso está presente, entramos en consonancia con la Energía de la Alegría , debido a la canción del alma que siempre es alegre.
La vibración del omnipotente YO SOY es pura alegría, y cuando recogemos esta vibración, damos muchos frutos, no sólo atrayendo un nuevo bien, sino también corrigiendo y protegiendo el bien que ya se ha manifestado en nuestras vidas.
La alegría proviene de la conciencia divina del YO SOY y, cuando la mente se encuentra conscientemente anclada en el reino superior, inunda la personalidad con toda su energía. La alegría abre las cortinas de la mente y deja entrar la luz que disipa las tinieblas.
La llama gemela de la alegría es la serenidad, y una vez que el fuego de la alegría y la serenidad domina todo el espectro de la personalidad, todas las situaciones del mundo exterior son controladas en la Luz , lo cual explica el hecho de que la alegría, literalmente, crea y conserva el orden y la armonía en nuestras vidas.
Una persona llena de alegría se encuentra en consonancia con el ritmo del universo, es cálida, contenta, pacífica, equilibrada, aplomada y confiada, dotada de un corazón jubiloso y desbordando de gratitud. Y, como todo lo exterior es un reflejo de lo interior, se encuentra “unida” con todas las cosas en perfecto orden y armonía.
La naturaleza de este Ángel es femenina y se encuentra situada en el vórtice entre el reino causal de la divina consciencia y la personalidad.
La alegría está hecha para ser compartida y los Ángeles la crean para compartirla con nosotros. Si pudiéramos ver a estos Ángeles participando en una fiesta, estarían bailando, sonriendo y cantando alegremente junto con los demás. Ellos afirman que donde no hay alegría y gozo es porque ellos retiraron sus servicios.
Es evidente que no son necesarios banquetes para congraciarse con la alegría. estar enamorado o pasear con el ser amado puede ser igualmente una forma de sentir alegría. De hecho, si estás enamorado de la vida, hagas lo que hagas, lo harás con alegría.
El Ángel tiene por función específica la diversión y la alegría en todos los ordenes de la vida, incluso en la pareja, donde sus efecto son notables. La presencia del Ángel termina con el aburrimiento y genera siempre nuevas vías de satisfacción a través de la alegría.
Sería difícil sentir alegría sin contar con los Ángeles, pues ellos la han creado. Si la necesitas para ti y para los que amas, pídeles ayuda, que siempre estarán dispuestos a añadir hilaridad y diversión a tu felicidad. Quizás tengas que ser tú el promotor, así que sigue los dictados de tu corazón en busca del lado feliz de la vida.
Te propongo que:
Busca un lugar tranquilo donde puedas relajarte e intenta mantener tu mente en blanco, sin rechazar los pensamientos que se te vayan apareciendo, pero también sin darles fuerza. Imagina que estás rodeada de una sensación agradabilísima de gozo que inunda todo tu cuerpo. Siente cómo todo tu ser es penetrado por este gozo que parece circular con la sangre a través de tus venas y cómo se funde con él.
Siente cómo dentro de ti están el Ángel de la Alegría y el Demonio de la Tristeza. No los rechaces. Familiarízate con estos dos visitantes y pide que el demonio de la tristeza desaparezca y que el Ángel de la Alegría irrumpa en tu vida, en tu trabajo, en tus relaciones. Invítale a compartir contigo su buen humor y su dulzura.
El Ángel de la Alegría ahora te propone que te imagines todo el mundo en una fiesta. Los Ángeles sirviendo manjares en la fiesta. Duendes tocando melodías increíbles, hadas que son el coro celestial. Los animales corriendo felices por todos los lugares.
Brillan los fuegos artificiales de la felicidad.
Si puedes ver la Tierra en ese gozo, es porque también te inundará el amor y el milagro de la felicidad cuando tú quieras.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 11
La Luz
Hoy vamos a intensificar la luz que llevamos en nuestro interior para que brille con su real luminosidad.
Vamos a hacer una verificación física, comenzando por los pies: ¿En qué posición están, y qué hacen? Vamos a moverlos de un lado a otro, y vamos a permitir que la luz los abrace. ¿Y las piernas? ¿Están estiradas o encogidas? ¿Están cómodas? Permitamos que la luz penetre en las piernas para sentir que abre canales de flexibilidad que mantienen viva la luz. ¿Las manos están cómodas y sueltas, o tensas mientas sostienen esta hoja? ¿Los brazos están pesados, livianos, doblados? Incorporemos la luz y visualicemos los brazos como alas de luz, listas a volar en cualquier momento.
Ahora dirijamos la concentración a nuestro centro, la zona del cuerpo donde los órganos realizan experimentos químicos y el corazón bombea la energía de la sangre al resto del cuerpo. Ahora inspiremos profundamente y aflojemos todos los músculos del estómago. Aflojemos la espalda, hagamos contorsiones y empujemos como si fuéramos pollitos que tratan de salir del cascarón. Ahora otra inspiración más, pero esta vez de luz pura.
Ahora viene la parte difícil. Vamos a relajar la mente, que muy probablemente sentimos alojada en la cabeza. Relajamos los músculos del cuellos, los estiramos suavemente y sentimos que el cuello desaparece. Ahora la cabeza queda colgando en el espacio. ¿Qué vemos, oímos, olemos y percibimos por el gusto? Relajemos los músculos del rostro. Dejemos que la mente vuele libremente por un instante y luego pongámosla en foco para hacer algunas comprobaciones del estado actual de conciencia.
¿Cómo actuamos? ¿Cuál es el tono que prevalece en nuestra vida últimamente? ¿Estamos actuando como adultos plagados de responsabilidades que nadie puede comprender ni ayudarnos a superar? Si es así, recordemos que somos hijos de la luz; conforme aprendamos a jugar con el fluir divino de la vida, las responsabilidades cambian y se convierten en juegos.
Comencemos a imaginar la forma en que las pequeñas insatisfacciones se proyectan en nuestra vida. Si estamos preocupados por algo, tomemos conciencia de que la preocupación no es un problema para los hijos de la luz; entonces vamos a entregarla a los Ángeles. Si nos sentimos con poca energía, vamos a pedirle a los Ángeles que nos ayuden a redescubrir la energía del hijo de la luz. Tristeza o depresión significan que la luz se va opacando y que el adulto que hay en nosotros decidió apagarla para dejar de sentir dolor. Seamos hijos de la luz y retomemos la conexión con la alegría de la niñez iluminada. Volvamos a encender la luz y dejemos que brille intensamente. ¡Los Ángeles están para ayudarnos! Pidámosles alegría para reemplazar la tristeza.
¿Somos felices? Tenemos que saber en nuestro interior que esa felicidad no se debe a ese nuevo juguete maravilloso que tenemos o al fantástico puesto de trabajo que conseguimos ni a la hermosa relación que tenemos con otra persona. La felicidad que sentimos se debe a que nos amamos a nosotros mismos y a que permitimos que nos sucedan cosas agradables. Si las circunstancias cambiaran, no dejaríamos de ser felices. Ya que la felicidad viene desde el interior y todos los hijos de la luz sabemos cómo tener unicidad con la esencia de la felicidad.
¿Somos amigables? ¿Permitimos que los demás entran y salgan de nuestra vida? Un hijo de la luz es amigable y atrae personas amigables y mágicas. Las preguntas anteriores son sólo algunas de las que podemos hacernos y pueden permitirnos un muy buen esclarecimiento interior sobre zonas de la vida en las que quisiéramos que la luz fuera más intensa.
Este ejercicio no tiene como objetivo que se lo tome con demasiada seriedad. Es tan sólo una forma de comprobación para que concentremos la atención en el hecho de que somos hijos de la Luz. No siempre recordamos que somos hijos de la luz y que tenemos un padre que nos nutre – el poder superior del universo que por siempre nos ama, que los Ángeles mantienen y personalizan para nosotros – que puede encargarse de los problemas que no son realmente nuestros. Lo único que necesitamos hacer es recordar que podemos entregar nuestros problemas de adultos a fin de que sean resueltos para el mayor bienestar del universo, soltarnos y dejárselos a los Ángeles.
CLASE 19: EL ÁNGEL DE LA IMAGINACIÓN Y LA LIBERACIÓN
Al discutir el tema de la fuerza creativa de la imaginación tienes que saber que en ningún momento estoy hablando de entretenidos ejercicios de simulación, de ilusiones extravagantes o de pretensiones irreales. En el contexto de esta revisión, deberíamos pensar en la imaginación como en la creación de formas precisas de pensamiento, de imágenes mentales sustanciales y como en la habilidad para utilizar esas imágenes para canalizar energías y dejar que se expresen como una manifestación de la Realidad de nuestra verdadera naturaleza.
Cuando Napoleón dijo que el mundo estaba gobernado por la imaginación, estaba diciendo una verdad esotérica, debido a que la imaginación es el poder que ha creado el mundo. También nosotros, en tanto que expresiones del Ser Supremo, tenemos el poder necesario para imaginar un mundo, para crearlo ya sea correcta como erróneamente. Todas las cosas que vemos en nuestras vidas son las manifestaciones visibles de las formas de pensamiento que nosotros mismos hemos creado, ya sea consciente o inconscientemente.
Si la enfermedad, la discordia o la pobreza están gobernando el mundo, eso ocurre porque estamos usando nuestro Poder de Imaginación para manipular equivocadamente los materiales de nuestra mente. Si, por el contrario, predominan la plenitud, la abundancia y la armonía, eso es una evidencia de que nuestras formas de pensamiento han sido creadas comprendiendo y expresando una ley espiritual y de que se están manifestando en el mundo fenoménico para cumplir con su misión.
En las antiguas escuelas, a los iniciados se les enseñaba a pensar en abstracto, es decir a construir formas de pensamiento que no se relacionaran con ninguna circunstancia particular en el mundo exterior ni con ningún objeto material; a ver colores, formas y símbolos con el ojo interior y también se los instruía para que comprendieran el movimiento fluido de la energía el poder y la fuerza. Los maestros enseñaban el arte de la percepción intuitiva entrenando a los estudiantes para que aplicaran la imaginación creativa para ver el mundo interior del reino del espíritu.
El objetivo consistía en desarrollar una sensibilidad gráfica interior que debía ser interpretada mediante la comprensión espiritual en lugar de relacionarla con el recuerdo de visiones previamente contempladas con los ojos físicos. La razón de esta instrucción apuntaba a desarrollar el poder de lograr determinadas visualizaciones, de crear formas de pensamiento constructivas, y de proyectar esas ventajosas influencias sobre la vida física. No sólo el mundo del individuo tenía que cambiar dramáticamente para reflejar el modelo divino, sino que la misma persona debía dejar de ser una fuerza destructiva con relación a los demás individuos. Djwhal Khul lo explica de esta manera:
“La necesidad de pensar claramente y de eliminar ideas engañosas, destructivas y negativas, se vuelve cada vez más necesaria a medida que el aspirante progresa en su camino. Cuando el poder de la mente se incrementa, y cuando el ser humano diferencia cada vez más sus propios pensamientos del conjunto de los pensamientos generales, inevitablemente confundirá en sus pensamientos la sustancia con la forma. Al principio esto es automático e inconsciente… Pero cuando el hombre evoluciona y adquiere mayor poder, y se incrementa su capacidad para hacer daño o para ayudar, y a menos que aprenda a construir correctamente sus pensamientos… se convertirá en un agente destructivo y en un centro de fuerzas dañinas y perjudiciales, destruyendo y dañando – no sólo a sí mismo – … sino hiriendo y dañando a aquellos que vibran con su misma nota”.
Por lo tanto, a los aspirantes se les enseñaba el arte de la visualización a través del pensamiento abstracto y a construir formas de pensamiento basadas en ideas espirituales para aprovechar el asombroso poder que tiene la mente para hacer el bien.
La función del Ángel de la Imaginación y la Liberación es ayudar al individuo a fortalecer la visión de su ojo interior, para ver con la mente – en lugar de hacerlo con los ojos físicos – tanto las cosas abstractas como las concretas, y para liberar el alma de la dominación de la personalidad. En las escuelas más recientes, se enseña que este Ángel tiene el poder de demostrarnos que el elemento dominante es el que vemos y no lo que pensamos; o sea que la verdadera visión es el único poder capaz de llevarnos hacia nuestros objetivos, y que esa visión es el vínculo entre los cielos y la tierra.
Si la energía de este Ángel se encuentra bloqueada por una inadecuada utilización de nuestras facultades imaginativas (la visión de la mente mortal que mira hacia abajo en lugar de mirar hacia arriba), el individuo puede llegar a ser poco sincero y poco confiable. Será una persona llena de miedos que utiliza las trampas y el engaño para conseguir lo que desea, un pronosticador de tristezas y predicciones, debido a la descontrolada sensibilidad de su naturaleza emocional.
Cuando sentimos que nuestra capacidad de pensar se encuentra bloqueada y que somos incapaces de utilizar la imaginación, debemos solicitar la ayuda de este Ángel. En ese caso tómate un tiempo y escribe, dejando que fluyan libremente, las primeras cosas que te ventan a la cabeza, aunque sean completamente absurdas. Esto hará que se afloje la presión de los pensamientos con que el ego está bloqueando tu mente y te liberará para que tus pensamientos creativos se eleven a un nivel superior.
Tú puedes hacer que tu vida cambie completamente utilizando el poder de la imaginación creativa y el comienzo de ese cambio es entrar en contacto con el Ángel de la Imaginación y la Liberación. Entabla una amistad con el Ángel, y deja abiertas las líneas de comunicación para poder escuchar los consejos adecuados para liberar tu mente, purificar tus emociones y contemplar la visión superior.
Ejercita la visión de tu ojo interior y una vez que logres ver (y sentir) la acción de la energía, dedica varios minutos a la búsqueda y la percepción de la imagen, el ver y sentir como desciende el rayo de Luz y, por último, la forma en que se irradia hacia el exterior.
Finalidad
Nos enseña a aplicar la imaginación abstracta y ver con nuestro ojo interior; fortalece la visión espiritual capacitándonos para ver la Verdad del Reino – una visión superior de la Realidad que puede manifestarse completamente en el plano tridimensional.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: persona poco sincera, poco confiable, que acostumbra engañar y mentir para lograr sus objetivos, “un pronosticador de calamidades”.
Su energía resulta bloqueada debido a: el uso inapropiado de la imaginación; ver siempre con la mente mortal, la cual mira hacia abajo en lugar de mirar hacia arriba; porque el sistema emocional se encuentra limitado por el miedo.
RECUPERACIÓN Y CURACIÓN
Cuando invitamos a los Ángeles a participar en nuestra vida, comenzamos a comprender que todos los senderos pueden llevarnos a Dios. La enfermedad es una ruta hacia el despertar espiritual; también lo es una adicción. Como timbres de alarma, nos advierten que estamos atascados o fuera de curso y que no podemos progresar en nuestra senda espiritual mientras no despertemos. Para avanzar e nuestro desarrollo superior, necesitamos descubrir el bloqueo y retirar la causa. Debemos curar en un plano profundo.
Una señal de que estamos en el camino hacia la Conciencia Superior es el reconocer que creamos nuestra propia realidad. Todo lo que atraemos a nuestra vida (¡incluyendo situaciones que no se nos ocurriría desea!) es una oportunidad, y a veces un desafío, de iniciar la acción correcta. Esta comprensión no encierra ninguna culpa. Sin embargo ¡cuántas veces se nos hace sentir equivocados y hasta culpables por estar enfermos o tener un adicción!.
Los Ángeles nos dicen que cuanto viene a nuestra vida es una enseñanza, una lección. El cáncer ya es bastante malo sin necesidad de que nos flagelemos por haberlo contraído. Sin embargo, equiparamos enfermedad con maldad. Cuantos más enfermos estemos, peor debemos de ser.
Es aquí donde la presencia curadora de los Ángeles resulta muy importante, pues los Ángeles nos dan amorosa aceptación, sin censuras ni críticas. Están aquí para ayudarnos a salir de las enfermedades y de los problemas que hemos atraído hacia nosotros, a fin de entrar en la salud y el equilibrio. Con la ayuda de nuestros Ángeles aprendemos a bendecir la lección, en vez de maldecir el problema. Y lo que bendecimos mejora.
Alinearnos con nuestros Ángeles nos permite descartar la culpa y la vergüenza por nuestro estado, para continuar con la curación. En vez de sentirnos mal al respeto o tratar de negarlo, podemos iniciar acciones responsables que nos liberen y nos curen. cuando damos intervención a los Ángeles nos abrimos a la manera angélica de encarar cualquier situación dada: sin culpa, sin vergüenza, sin reproches.
Sin que importe lo que hayamos hecho, los Ángeles nos hacen saber que aún estamos bien. No nos juzgan; por eso, cuando unimos nuestras fuerzas a las de ellos, aprendemos a no juzgarnos a nosotros mismos. Esto libera una energía que podemos aprovechar para recuperarnos y curarnos, ya estemos luchando contra el cáncer, el SIDA o el abuso de drogas. Vale para cualquier clase de abuso, sea físico, mental, emocional o sexual.
Los Ángeles no nos curan: nos ayudan a curarnos solos. Su presencia permite que cada uno de nosotros, cualquiera que sea nuestra enfermedad o adicción en particular, cure sus sentimientos de separación y soledad. No estamos solos. Desde el momento en que te vinculas con tu Ángel no tienes por qué volver a sentirte solo. Y no tienes por qué curarte solo. Los Ángeles están contigo; son parte de tu equipo personal de curación, que puede incluir a médicos, terapeutas y otros profesionales del arte de curar, y a miembros de un grupo de recuperación.
Así como cada uno de estos auxiliares dará a tu curación una inclinación o una modalidad especiales, así los Ángeles te conectarán con una perspectiva espiritual, para que puedas captar la importancia y el significado de la afección que has manifestado.
Las adicciones surgen de una sensación de poco valor, así como todos los abusos provienen de la falta de interés y respeto. Son una señal de que el amor está ausente. Todo abuso de alcohol, drogas, cafeína, nicotina, sexo, relaciones sexuales, apuestas y comida es un intento de llenar el vacío interior.
Las adicciones son técnicas para soportar las deficiencias de amor. Cuando un bebé no recibe las caricias, la alimentación y el vínculo que requiere, crece con un déficit de amor. Eso perjudica la autoestima y retrasa el desarrollo de un saludable amor por uno mismo. Cuanto menos te ames a ti misma, más propensa será a alimentarte con un sustituto para sentirte bien. Eso toma la forma de una conducta compulsiva.
Las conductas compulsivas o adicciones están fuera de equilibrio con la medida correcta. Cuando no recibes lo que necesitas en cantidad suficiente, tus actos compensatorios serán también desequilibrados.
Las adicciones son el camino que muchas personas eligen para hallar a Dios. Es el Yo Superior en marcha, guiando al individuo de la manera que más se adecua a los requerimientos de esa alma. Se podría decir que es una manera rigurosa, como lo son el SIDA, el abuso sexual u otras vías difíciles. Ese rigor guarda proporción con el nivel de obstinación del alma atrapada en él… y su fortaleza final. Si quieres desenterrar una piedra pequeña, puedes hacerlo con los dedos o con una pala. Si requieres retirar un canto rodado, usas dinamita.
Para romper el ciclo de la adicción, la dinamita suele presentarse bajo la forma de un suceso dramático: un accidente, una enfermedad, una catástrofe. Esto ocurre con tanta frecuencia que es habitual creer que el adicto debe tocar fondo antes de empezar a recuperarse. No es necesariamente así, pero en los casos en que la dinamita estalla, se demuestra que no había otro modo de llamar la atención de esa persona. El hecho es una llamada para despertar.
Tienes a tu disposición el Ángel de la Guarda , como fuente de amor curativo. En esos momentos de aislamiento y temor, cuando no sabes cómo seguir adelante, ábrete a tu Ángel y deja pasar ese amor, ese cuidado, esa ternura. Si has abandonado tu adicción y tienes miedo de recaer, convócalo para que te colme, para que te sirva de respaldo y apoyo, para que te dé la fuerza que necesitas. Eres digno de ese amor.
Si recaes, no te castigues ni vuelvas a culparte, pero también debes autorizarte a continuar con los abusos. Pide a tu Ángel que te envuelva en sus alas grandes y suaves. Aspira su amor sin censuras y ten compasión de ti mismo, y de tu problema. La compasión equivale a amorosa aceptación, no de tus acciones, sino de tu YO. Tu Ángel te ama tal como eres. Tu Ángel no te juzga.
EL ÁNGEL DE LA OBEDIENCIA
La obediencia humilde, dijo una vez un Ángel, hace que se cumpla sin trabas la voluntad de Dios.
Ser obediente no es hacer lo que nos digan los demás sin pensar y sin responsabilizarnos.
Ser obediente es ser capaz de distinguir qué impulsos proceden de nuestro ego y cuáles de nuestro corazón y tener la valentía de seguir a estos últimos, sin ponerles trabas.
Ser obediente no quiere decir abandonar nuestra voluntad y nuestra responsabilidad; es más bien fundir nuestra voluntad con la de Dios y ser plenamente responsables no sólo de lo que nos atañe, sino también de aquello que aparentemente no tienen nada que ver con nosotros.
Te propongo que:
Siéntate perfectamente relajada, satisfecha y a gusto contigo misma.
Cierra los ojos y no intervengas: deja que acudan pensamientos y sensaciones, pero no hagas nada ni por que vengan ni por que se vayan.
Invoca al Ángel de la Obediencia y espera pacientemente a que acuda.
Si junto a Él aparece el demonio de la desobediencia, pídele simplemente que se vaya. Pero no se lo pidas con palabras: te desobedecería. Pídeselo con el corazón y dale las gracias por irse.
Pídele también con el corazón al Ángel de la Obediencia que entre en tu vida.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 12
Liberación por la Tierra
A medida que practiques los ejercicios de cimentación y vayas conociendo tus chakras, puedes querer aclarar un problema específico que corresponda a tu centro de energía en especial. Por ejemplo, los problemas de seguridad se relacionan con el chakra de la raíz; las desilusiones amorosas se relacionan con el chakra del corazón, etc. sino estás segura de cuál es el chakra involucrado, puedes cubrir todas las bases liberando el bloqueo de todos los centros. Una solución más rápida es liberar desde el corazón y luego desde el chakra de la raíz.
El ejercicio que te doy a continuación amplía el esquema del ejercicio Básico de Liberación; te permite profundizar más en el cuerpo sutil, para que puedas llegar al sitio donde están almacenados estos bloqueos. Puedes pasar por todos tus chakras en una sesión o trabajar con uno solo.
Para despejar un bloqueo de un solo chakra, puedes pasar directamente allí después de cimentarte en tu chakra de la raíz. Este ejercicio es especialmente efectivo para liberar miedos, dudas, desilusiones y sensaciones de poco valer, ineptitud y autocrítica.
1)          Relájate y cierra los ojos. Invita a tu Ángel a estar contigo. Concéntrate en la respiración, en tanto envías tus raíces a la tierra. Cuando hayas penetrado y estén afirmadas, comienza a extraer por tus raíces la energía de la tierra, llevándola a cada uno de tus chakras, uno a uno.
2)          Imagina finas hierbas o filamentos que surgen del chakra de la coronilla, alargándose al cielo y conectándote con Él. Aspira la energía de los cielos por medio de estas fibras, llevándolas a todas tus chakras, uno a uno. Vuelve a concentrarte en el chakra de la raíz.
3)          Fíjate si hay allí emociones, recuerdos o bloqueos que necesites liberar. En ese caso, concéntrate en cada uno de ellos, sucesivamente. Averigua de dónde han venido y pregúntate qué te han enseñado.
4)          Cuando estés lista para liberar, agradece al recuerdo o bloqueo lo que hayas aprendido. Inhala profundamente y exhala el bloque con fuerza, por la boca, con un sonido sibilante. Siente cómo viaja por tus raíces hasta la tierra, a medida que exhalas. Repite dos veces más.
5)          Cuando estés lista, aspira hondo, lleva la energía de la tierra a tu chakra sexual y repite los pasos 3 y 4. continúa avanzando por los chakras, uno a uno, explorando y liberando.
6)          Agradece a tus Ángeles y a nuestra madre, la Tierra , por trabajar contigo. Presta atención a tu cuerpo físico. Repara en tu respiración. Y cuando estés lista, abre los ojos.
Tal vez descubras que este ejercicio de Liberación por la Tierra ofrece una bonificación: te deja más cimentada, más centrada y estable.

TUS ALAS DE ÁNGEL ~ Curso de Angeles Clase 20
¿Quién no ha deseado poder volar? Mucho antes de que Leonardo da Vinci diseñara diferentes artefactos voladores, los antiguos griegos relataban la historia de Dédalo, quien hizo un par de alas para sí mismo y para Ícaro, su hijo, a fin de escapar volando de la isla en la que estaban prisioneros. Las alas estaban hechas de plumas unidas con cera. Pese a las advertencias de su padre Ícaro voló demasiado cerca del so, las alas se derritieron y Dédalo, con el corazón destrozado, vio que su hijo caía al mar y se ahogaba.
Pero supongamos que tienes alas que no pueden fundirse. Así como nuestros chakras son más sutiles que nuestro cuerpo físico, hay dentro de nosotros puntos de energía y fibras aún más sutiles. Imagina por un momento que hay pares de diminutas vainas doradas a cada lado de tu espalda, desde lo alto del cuello hasta la parte baja de tu espalda, desde lo alto del cuello hasta la parte baja de tu espalda, y que, si presentas atención a esas vainas, despertarán y se abrirán. De ellas se desenroscarán diminutas fibras doradas, a lo ancho de tu espalda y más allá. Son tus fibras aladas. Plenamente abiertas, actúan como un sistema de antenas que te ayudarán a alinearte con tu Ángel.
Si nosotros tenemos un juego de estas fibras, los Ángeles poseen muchas. Aparte se te hará hacer un ejercicio que te mostrará cómo abrir tus doradas fibras aladas y despertar a la parte de ti que es angelical.
Aunque puede parecer extraño en un principio, cuanto te acostumbras a ellas disfrutas desplegándolas también en lugares públicos. Mira qué pasa cuando las despliegas en un ascensor repleto… o viajando en autobús.
Una anécdota nos comenta que una noche un estudiante de los Ángeles, estando en un restaurante atestado de gente no lograba llamar la atención de la camarera por mucho que se esforzara. Sólo para entretenerse, decidió abrir sus alas mientras la esperaba. A los pocos segundos tenía a la camarera a su lado, y se llevó una sorpresa al ver el rótulo con su nombre: Ángela.
Cuando hayas terminado de usar tus alas, lo mejor es recogerlas nuevamente dentro de tu cuerpo, para que las fibras no se enreden o anuden. Si ocurre eso, visualiza a tu Ángel de pie detrás de ti, con un gran peine dorado, peinándolas hacia fuera. El Ángel puede usar las fibras de sus propias alas para quitarte los enredos. También las puedes limpiar y peinar bajo la ducha.
Una manera sencilla de darte energía es hacer que esas fibras vengan hacia adelante, rodeándote hasta que las puntas de un ala toquen las puntas de la otra. Tus alas crearán un cilindro de luz dorada a tu alrededor que puedes introducir en tu cuerpo en espiral. Percibe esa luz que se vierte dentro de ti, llenando tus chakras y todas las partes de tu cuerpo físico.
Cuando despliegues las alas, irradias energía amorosa, no sólo desde las puntas de tus alas, sino también desde tu corazón. Ya estés sentada en un autobús o formando fila en el supermercado, cada vez que abres las alas emites amor al mundo y contribuyes a elevar la atmósfera espiritual.
DEFINICIÓN
Para poder utilizar los peldaños al éxito, debes definir lo que deseas. Conversar con tus Ángeles puede ayudarte a fijar tus objetivos. ¿Quieres lo que quieres por ti misma o para impresionar a otros? Si tu meta es ser rica, ¿con qué propósito deseas el dinero? ¿Es para disfrutar del bienestar en un plano físico, mental o emocional, o para demostrarte y demostrar a otros que estás bien? ¿De qué otra manera podrías satisfacer estas necesidades? Al establecer lo que realmente deseas allanarás el camino de su obtención.
Puedes dialogar con tu Ángel para analizar tu motivación y desentrañar cualquier renuencia de tu parte a recibir lo que dices desear. A veces el inconsciente retiene una agenda oculta, tal como la falta de valor o el miedo a la envidia, que bloquea la realización de tu meta.
Para ayudarte a definir tus metas, conviene comenzar con una lista de deseos. Esto significa anotar todo lo que deseas, por descabellado que pueda parecer. Repasa la lista y consolida cualquier duplicación. Luego agrega detalles a lo que deseas. Puedes descubrir que se divide en dos categorías, tales como dinero, salud e imagen personal, relaciones y otras cosas. ¿Qué categoría es más importante para ti? Ponlas en orden, desde la primera a la última de tus preferencias. Esto te será de gran ayuda para definir tus prioridades y fijar tus intenciones.
Cunado sepas con claridad lo que deseas, comienza por seleccionar uno de los puntos, que no sea el primero ni el último de tu lista. Debe ser algo que desees mucho sin que te sientas devastado si no lo consigues. Además, debe ser un objetivo cuyo cumplimiento no dependa de otra persona. Cuando lo hayas elegido, puedes hacer el ejercicio que te daré aparte.
Todos queremos ciertas cosas y todos deseamos disfrutar de los placeres de la vida, aunque cada uno de nosotros tiene una idea individual de lo que eso constituye. Para algunos, la palabra “abundancia” conjura imágenes de vacaciones en Hawai y largas limosinas, de opulencia y plenitud. Esto tiene que ver con los valores materiales.
Para otros, significa una vida equilibrada y en armonía con los propios objetivos, rica en relaciones y amistades amantes, generosa en entusiasmo, gozo y buena salud. Esto tiene que ver con los valores espirituales. La abundancia en el plano espiritual proviene de adentro… y de arriba. La abundancia en el plano material proviene de afuera.. y de abajo. Pero no hay motivos para que no puedas tenerlo todo.
Iniciar una asociación con nuestros Ángeles crea las condiciones que nos permiten triunfar, prosperar y crecer, desarrollando nuestra naturaleza más elevada. Estas condiciones son la franqueza, la cordialidad y la gratitud. El contacto activo y cotidiano con nuestros guardianes expande el alcance de nuestra visión, que pasa de “yo” a “nosotros”, de los intereses personales al interesarse por otros y por el bienestar de nuestro planeta.
Según nos volvemos más y más hacia nuestros Ángeles, desarrollamos nuestra abundancia espiritual. Nos tornamos agradecidos por lo que tenemos. Y eso establece una base para que comencemos a recibir también en el plano material. Cuando sabes que Dios te ama, que tus Ángeles están bien dispuestos a asistirte para que logres tu mayor deseo, te abres a la abundancia del universo y a las maneras en que esta pueda manifestarse en el plano físico. Comprendes y sabes en lo más hondo que eres merecedora.
Cuando pides ayuda a tus Ángeles, deja que ellos decidan de qué modo se materializará. Pide que se manifieste lo que deseas (o algo mejor), para el mayor bien de todos.
Uno de los muchos dones que nos traen los Ángeles es la claridad. Y ser claro es, en gran parte, liberar pensamientos y sentimientos que puedan impedirnos alcanzar nuestras metas.
RECICLAR ENERGÍA
Mucho durante el curso hemos hablado del uso de la energía positiva. ¿Existe acaso la energía negativa? Si y no. Si visualizas la energía como algo que se presenta en cilindros largos, verás que la positiva se mueve derechamente; la negativa, en cambio, se mueve en forma retorcida.
La naturaleza fundamental de toda energía es la misma; sólo cambia de forma. No se trata de que haya dos tipos de energía, sino que la energía tiene dos maneras de moverse, fluir y crear la realidad. Si estás dispuesta a crear la realidad, a manifestar lo que deseas en la vida, te conviene asegurarte de que tu energía sea recta, centrada y bien dirigida.
Una de las lecciones que estamos aprendiendo en el plano físico es que no podemos arrojar los desperdicios en cualquier parte ni fabricar objetos que no sean reciclables. Lo mismo ocurre con la energía.
No podemos jugar con ella sin pensar. Si lo hacemos, bien podemos estar contaminando el plano de realidad de otra persona, que por el momento es invisible para nosotros.
Aprenderás una técnica con la que puedes rectificar tu energía. Tal como un producto biodegradable vuelve a la tierra en forma de humus, así también la energía puede convertirse en humus mediante cierto ejercicio.
CUPIDO – EL ÁNGEL DEL AMOR
Cupido es el Dios romano del amor, el hijo de Venus. Es denominado Eros entre los griegos. Generalmente se lo representa como un Ángel joven, regordete, equipado con arco y flechas.
El don más grande del que disponemos los humanos en la tierra es el auténtico amor sentimental, pero ¿porqué nos causa tantos problemas? Porque nos involucra con otras personas que no nos proporcionan la felicidad que esperábamos de ellas. Sólo nosotros mismos generamos nuestra propia felicidad, y los demás pueden realzarla, pero no nos la pueden proporcionar.
Habrás oído decir que “el amor es ciego” cuando se está enamorad, y no nos damos cuenta de la realidad hasta mucho más tarde. A menudo nos aferramos demasiado tiempo a alguien que no es realmente compatible con nuestra naturaleza, lo cual nos impide que algo mejor pueda entrar en nuestras vidas. Cuando amamos a los demás, hemos de darles libertad de movimiento, y perdonarles si hacen algo que nos disgusta.
Amar es decirle sí a la vida, y demasiado a menudo estamos negándola sin saber que lo hacemos. Amar, han dicho los místicos, es la única razón para vivir. Pero es un hecho que muchos seres humanos nunca aprenden a amar. La causa de esta desgracia no se halla en el odio, como podríamos creer, sino en el miedo.
El canto de amor, o la llamada de amor que hacían los seres primitivos, era porque imitaban a los animales, y en la Creación todo de alguna manera es una llamada o una forma de hacer todo por amor.
Los animales se cuidan mucho entre ellos y la hembra llama al macho en forma amorosa y éste también responde de la misma forma. Nosotros, los seres humanos, creemos ser los más civilizados, pero nos hemos olvidado lo que es amar sinceramente.
Aunque puede parecer paradójico, uno de los principales obstáculos que impiden que los Ángeles puedan actuar a través nuestro, es la falta de amor que sentimos por nosotros mismos. Y es que, en el fondo, tenemos miedo de nosotros mismos, de una parte de nosotros mismos.
Los Ángeles se mueven por canales de amor, por canales plenamente conscientes de su propio valor. Si logramos amarnos a nosotros mismos y a los demás, en poco tiempo habremos abierto el canal que los Ángeles necesitan para comunicarse con nosotros.
El amor procede del misterio, algo que está en las antípodas de nuestro ego, y aspira apasionadamente a volver a ese misterio arrastrándonos lo queramos o no. Todos hemos constatado que cuando amamos realmente a alguien nos convertimos en algo así como en espejos de su corazón. Cuando alguien nos ama, recíprocamente, se convierte en un espejo de nuestro corazón.
Podemos escuchar la voz del ego o la voz del amor. Cuando escuchamos la voz del ego es como si los demonios nos estuvieran dictando lo que quieren que hagamos. Cuando escuchamos la voz del amor, es como si los Ángeles nos inspiraran. Son dos modos totalmente distintos de ver la vida: a través de los ojos del amor o a través de los ojos del temor.
El Ángel del amor lo podemos invocar para cualquier problema; encuentra soluciones más allá de la lógica y totalmente divinas. Especialmente para curar la energía emocional negativa.
Es una caricia de luz su energía cuando nos sentimos incomprendidos o deprimidos. Es milagroso para armonizarnos cuando estamos cansados o bajo presiones en distintos niveles de nuestra vida.
Es importante también invocar a este Ángel cuando perdimos un ser amado, ya sea por fallecimiento o algún tipo de alejamiento brusco; nos da la fuerza necesaria para comprender con piedad divina el motivo real que tenemos que aprender en ese momento y cómo desapegarnos de esa situación sin negarla sino con la lección aprendida.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar en el que nadie te pueda molestar. Cierra los ojos y relájate. Permite que tu mente aparezcan aquellos pensamientos de odio y aquellos comportamientos poco amorosos que te molestan en ti o en lo demás. Recuerda situaciones concretas en las que te dejaste dominar por el odio.
Dirígete a tu Ángel del Amor con toda la humildad que puedas y pídele su ayuda. Visualiza una luz pura y cálida que invade todo tu ser como una inundación que va anegando todo el odio que hay en ti.
Visualiza cómo esa luz cristalina convierte tu corazón en algo puro y transparente, haciendo que la fuerza del Amor se apodere de ti.
También puedes utilizar este ejercicio para transformar una situación, una relación, o simplemente para ayudar a transformar el mundo.
Definición dada por un Ángel de lo que es la palabra amor:
“Cada uno de ustedes es algo así como un héroe, un elegido. Basta con pensar que son el único espermatozoide que sobrevivió entre unos 200 millones. Y, desde el instante mismo en que se juntó con el óvulo, se transformaron en una persona, algo único y maravilloso, el fruto de un amor. Ese amor deberían repartirlo en el mundo durante toda la vida, para multiplicarlo. Y todo andaría mejor.
“¿Qué es el amor? No tengo que ir muy lejos para encontrar la mejor definición que nadie jamás pudo haber dado. Está en la Biblia , lo tienen escrito allí pero no lo leen. En Corintios 13, 1-8 de la primera carta de San Pablo a ese pueblo. Dice textualmente: “Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los Ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que suena o platillo chillón. Y aunque tuviera don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, y aunque tuviera toda la fe hasta trasladar montañas, si no tuviere amor, nada soy.
“Y aunque repartiera en comida todo lo que poseo, y aunque entregara mi cuerpo para ser quemado, si no tuviere amor de nada me sirve.”
“El amor es magnánimo, benigno, el amor no envidia, no se jacta, no es engreído, no es deshonesto, no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia sino que se congratula con la verdad; el amor todo lo disimula, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca muere, aunque se desvanezcan las profecías, aunque cesen las lenguas, aunque la ciencia desaparezca…
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 13
Limpieza y Liberación Rápidas
El ejercicio básico de Liberación es una herramienta importante, pero habrá ocasiones en que no tengas tiempo de realizar todo el proceso. Tras haber practicado la técnica básica, ahora podrás utilizar una versión más abreviada, que es la siguiente:
Este ejercicio resulta útil cuando tienes poco tiempo o quieras liberar una sola cosa. En caso de emergencia, puedes hacerlo de pie, pero es mejor sentarse, con los pies bien apoyados en el suelo. Es especialmente adecuado para liberar la resistencia, los obstáculos, la fatiga y las vibraciones ajenas.
Antes de comenzar, pide ayuda a tu Ángel.
1)          Con los pies bien apoyados en el suelo, inhala profundamente. En tu primera exhalación, envía las raíces hacia la tierra.
2)          Cuando vuelvas a inhalar, siente en el cuerpo lo que quieras liberar. Al exhalar, visualízalo y siente cómo se dispara por tus raíces, bien hacia la tierra. Continúa exhalando durante tanto tiempo como puedas, hasta que hayas expelido todo el aire de tus pulmones.
3)          Cuando tomes el aliento siguiente, lleva los ojos hacia arriba, como si miraras hacia lo alto de tu cabeza. Inhala tan profundamente como puedas.
4)          Cuando exhales, envía los filamentos desde la coronilla de tu cabeza hacia los cielos, a gran velocidad.
5)          Al inhalar, visualiza la luz solar de los cielos que se vierte hacia tu coronilla. Deja que te llene el cuerpo y fluya por tus raíces hacia el centro de la Tierra , con tu cuarta exhalación.
6)          Repite los ciclos de respiración dos veces más, hasta un total de tres, pidiendo ayuda a tus Ángeles. Cuando hayas terminado agradece a los ángeles y a la tierra.
EL ÁNGEL DE LA RENUNCIACIÓN Y LA REGENERACIÓN ~ Curso de Angeles Clase 21 ~
Renunciación significa “abandonarse, dejarse ir, entregarse” y el término Regeneración se define como “renacer en el espíritu”; o ser “restaurado en el estado original del ser”. Por consiguiente para despertar a nuestra verdadera identidad, debemos dar algo, algo que, por lo general, consiste en hacer algún sacrificio. Pero una vez que salimos del sueño, vemos que no se trata en absolutote un sacrificio, sino que, simplemente es reemplazar lo inferior por lo superior.
Desde los principios la renunciación ha sido la plataforma para el renacimiento espiritual y la piedra basal de la personalidad. Su importancia como una línea de acción a seguir ha sido siempre tan fundamental que ningún Misterio, escuela, religión, tradición esotérica o filosofía espiritual ha olvidado incluirla entre sus disciplinas tradicionales. Y todos los maestros espirituales de los que tenemos noticias han considerado que este proceso de “abandono” es el verdadero preludio para alcanzar la supremacía y el dominio espiritual.
El maestro tibetano Djwhal Khul dice que “para tener debemos desapegarnos, y para retener debemos desprendernos. Esa es la Ley. La vida, para el discípulo, se convierte en una serie de procesos de desprendimiento, hasta aprender la lección de la renunciación”. Las antiguas enseñanzas de la Sabiduría Intemporal, de las que, más tarde, Pablo se hizo eco, estaban basadas en la verdad de que cuando no tienes nada, lo posees todo. Este es el principio que guía al Ángel de la Renunciación y de la Regeneración y este debe ser nuestro credo si buscamos ganar nuestra libertad y ser todo aquello para lo que hemos sido creados.
“Yo no puedo traer la paz al mundo, ni puedo alimentar a las multitudes hambrientas, curar las enfermedades, armonizar las relaciones o hacer que prosperen aquellos que están esclavizados por las deuda y las limitaciones. No, yo no puedo hacerlo, pero el Sagrado Yo Superior que Es la Realidad de cada uno de nosotros sí puede hacerlo”.
Comenzamos por abandonar nuestro sentido de la existencia mortal – por desprendernos de lo que consideramos la “personalidad y por llegar a identificarnos con el Yo Superior, con nuestra conciencia divina, que está dentro de cada uno de nosotros. En este proceso de cambio de identidad, entregamos todo cuanto ha sido adquirido por la personalidad. Para alcanzar nuestra naturaleza superior, debemos renunciar a todo lo que constituye el “inventario” de la naturaleza inferior, porque hasta que ésta no esté completamente vacía de todo lo que era no puede llenarse con la esencia de la naturaleza superior. Lo más bajo debe ser sacrificado por lo más alto, de otra manera no podremos llegar a concretar nuestro renacimiento espiritual.
¿Por donde comenzar? Examinemos esta lista de veinte características de la personalidad:

1)               La tendencia a criticar.
2)               La tendencia a asumir, por otros, responsabilidades que no nos corresponden asumir.
3)               La tendencia a dejar en manos de otros la responsabilidad por nuestro propio bienestar.
4)               El sentimiento de que necesitamos ser cuidados y protegidos por otra persona, que está relacionado con lo mencionado en el punto anterior.
5)               El orgullo espiritual y la tendencia  a probar nuestra espiritualidad dando a otras personas admoniciones o consejos espirituales que no nos han sido solicitados.
6)               Las ambiciones egoístas.
7)               La autoconmisceración.
8)               La sensación de poder personal.
9)               Una sensación de futilidad.
10)          La tendencia a buscar alivio o liberación a través del alcohol o de las drogas.
11)          La tendencia a representar el papel del “amante sufriente”.
12)          La tendencia de controlarnos emocionalmente en toda clase de relaciones, incluyendo las relaciones con nuestros esposos o esposas, o con nuestros hijos o amigos.
13)          El engaño y la deshonestidad.
14)        El temor y la culpa.
15)      La sensación de que valemos muy poco.
16)      La identificación del YO con el cuerpo y la preocupación por mantenernos físicamente en forma y por satisfacer nuestras necesidades corporales.
17)      El énfasis en la seguridad personal.
18)      El sentimiento de que “mi verdad es superior a la tuya”, de que “mi misión es más grande que la tuya”.
19)      El “complejo de Mesías”.
20)      Una conciencia desanimada – sin vitalidad, sin fuego, sin luz, ni animación – y el vivir sin ninguna clase de inspiración.
La gran Renunciación, el último paso antes de la Regeneración, tiene lugar después de que has reconocido cada una de las características y de los complejos de tu personalidad, concentrándote en cada uno de ellos, desprendiéndolos de la propia conciencia al entregarlos al Sagrado Fuego que arde en nuestro interior y trabajando diariamente para vivir sin estas energías adulteradas. Esto requiere disciplina, pero con cada uno de estos actos de desprendimiento, más y más rayos de la Luz del Yo van introduciéndose en nuestra personalidad.
El proceso de emerger de la oscura celda de la naturaleza inferior, no siempre es un suave y fácil movimiento hacia arriba, sino que puede convertirse en una escalada dura y extenuante. Pero recuérdalo bien, Tú no te has encarnado sólo para poner el pan sobre la mesa, pagar el alquiler, planear tu seguridad en los últimos años de tu vida – o para ser una impotente medusa o un amenazante tiburón. Estás aquí para renacer en Espíritu y entonces compartir el ardiente resplandor de tu Luz interior para el bien y el beneficio de todo el mundo.
Cuando estás motivada por esa intención, algo extraño y maravilloso acontece en los asuntos más cotidianos de tu vida. Inicia el proceso de desprendimiento y, con cada nueva acción de desapego, algo cada vez mejor va teniendo lugar en todos los ámbitos. Y, muy pronto, te darás cuenta de que la práctica de la inocencia te resulta completamente natural, de que dar a los otros la libertad que necesitan para experimentar plenamente su vida está satisfaciendo todo cuanto te preocupa y que así también llegarás a ser verdaderamente independiente al no experimentar ninguna clase de preocupación por tu propia seguridad.
Descubrirás que no tienes que probar nada a nadie y que la autocompasión, la futilidad, el miedo y la culpa desaparecerán junto con tu necesidad de buscar algún escape. Cuando llegues a comprender que tú misma ere el Reino de la pura energía, lograrás liberarte de la atracción hipnótica de la tercera dimensión y con esa comprensión las sensaciones de carencia y de limitación se convertirán en meros y borrosos recuerdos del pasado.
Para efectuar el proceso de renunciación y regeneración se puede hacer un proyecto de dedicar sensata días a desmontar todas las conexiones del ego desprendiéndonos de todas las atracciones mentales, emocionales y físicas – liberándolos de todas las cosas que nos atan a la rueda de la lucha y el esfuerzo – y, una vez hecho esto, seres humanos, sino como seres espirituales de Luz. El Ángel de la Renunciación y la Regeneración presta una valiosa ayuda para demostrar que el proceso de desmontar las conexiones el ego no significa descalificar el mundo físico como algo no espiritual. Por el contrario, significa encontrar el equilibrio entre lo absoluto y lo relativo y ver la unidad del espíritu y la materia a través del único ojo de la conciencia divina. Es vivir como un ser espiritual encarnado en una forma física.
Vayamos al encuentro del Ángel de la Renunciación y de la Regeneración. recuerda que no se trata de una especie de hada con alas que flota en su campo de energía o de una criatura nacida hace muchos siglos de la imaginación de los maestros de algún colegio de Misterios. Estos Ángeles son fuerzas vivientes y energías conscientes que habitan en el cuerpo causal y que funcionan como remolinos de Poder.
En el orden natural del proceso de su accionar, extienden a la conciencia personal – como si fueran rayos de luz – la visión, la actividad, y el poder creativo del Yo Divino. Y la luz de este Ángel, en particular, apunta a mantener a la conciencia operando en el “modo de entrega”, para ayudarnos a dejar de lado toda sensación de separación con el alma superior y para preparar la personalidad par ala “Gran Infusión del Señor”. Si esa energía se encuentra bloqueada por las proyecciones de miedo, de pérdida y de privación, producidas por el ego, desarrollamos una conciencia de “víctimas”, una naturaleza suspicaz y celosa y una sensación de ser la “presa” de todos los que nos rodean.
Finalidad
Proporciona  la energía para la entrega, demostrándonos la facilidad y la belleza de “no tener nada para poseerlo todo”.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: conciencia de ser siempre la “víctima”; naturaleza desconfiada y sensación de estar siendo la “presa” de todos; celos.
Su energía resulta bloqueada debido a: el profundo miedo a las pérdidas; la creencia inconsciente de que liberar el Espíritu significa privación; una profunda ansiedad relacionada con entregarse a la humanidad para alcanzar el dominio y la supremacía espiritual.
LOS DOCE PASOS DEL PROGRAMA ANGÉLICO
Si estás en un programa de doce pasos, puedes trabajar con los Ángeles a cada paso del trayecto. No olvides pedir especialmente la ayuda de Rafael. Si estás dispuesta a trabajar en tus adicciones, estudia la posibilidad de incorporarte a un programa de doce pasos en tu zona. Hay grupos en todas las poblaciones del mundo, incluidos Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos, Gordos Anónimos y Jugadores Anónimos.
1)     Reconoce que no puedes contra tu adicción, cualquiera que sea, y que tu vida se ha vuelo inmanejable. Ese puede ser el paso más difícil de todos. Pide a tu Ángel acompañante que permanezca a tu lado y te eche una mano. Siente su amor y podrás escalar ese peldaño para continuar la marcha. Además, llama a un Ángel de Curación para que te apoye.
2)    Este paso te invita a creer en un Poder más grande que ti misma, capaz de devolverte la cordura. Puedes identificar este poder con Dios, con Dios o con tu propio Yo Superior. Cualquiera que sea tu sistema de creencias, tu Ángel es un puente hacia ese plano superior. Recurre a él para que fortalezca tu conexión. Invoca también a un Ángel de la gracia para que se cruce en tu vida y teja algo de amor de Dios en tu corazón.
3)    Decides dedicar tu vida a Dios. Conociendo el amor de tu Ángel por ti, puedes permitirte cruzar el puente de su ser hacia un amor aún más grande. Además un Ángel de modelos puede ayudar a que te abras al plan universal mayor.
4)   Se requiere que hagas un inventario moral de tu vida. Invoca a un Ángel de información para que te de apoyo mientras lo haces, ayudándote a repasar tu vida y recordándote cosas que puedas haber bloqueado u olvidado.
5)          A continuación admites ante Dios, ante ti misma y ante otra persona la naturaleza de tus equivocaciones. Aquí los Ángeles de proceso te asistirán en la difícil tara de recuperar el equilibrio, liberar pensamientos y sentimientos negativos que hayas albergado quizás durante años.
6)          Pides a Dios que borre los defectos de tu inventario personal. Recurre a un Ángel de Reorganización para que te ayuda a hacerlo. Recuerda que no necesitas hacerlo todo solo, para eso existe el grupo, incluyendo los grupos de los que participan ángeles.
7)          Pide a Dios que te ayude a superar tus deficiencias. Pide a un Ángel de Transformación que te ayude en este gran cambio. El trabajo no es fácil, pero después de todo lo que has pasado, puedes hacerlo.
8)          Hace una lista de todas las personas a las que has hecho daño y te marcas el propósito de saldar cuentas con ellas. En este paso te conviene llamar a los Ángeles de conexión para que mejoren tu funcionamiento con el fin de que puedas cambiar tus antiguos patrones de conducta.
9)          Repara el daño causado a todas las personas de tu lista, salvo cuando eso los perjudicara o hiciera daño a otros. Aquí puedes invocar a los Ángeles de vinculación que has compartido con esas personas para que te ayuden a expresarte de la manera más amorosa.
10)      Continúa haciendo un inventario personal y aprende a admitir de inmediato tus equivocaciones. En este esfuerzo puedes invocar a un Ángel de paz para que te ayude a desarrollar sentimientos de serenidad y perdón por tus propias faltas.
11)      Se te invita a mejorar tu relación con Dios, cualquiera que sea la idea que tengas de Él. Llama a uno de los Ángeles de Afinación para que te ayude en tu apertura, te acompañe en la plegaria y la meditación y te ayude a descubrir que cada momento de cada día es tiempo sagrado.
12)      Comparte con otros el mensaje de tu despertar y a practicar los doce pasos en todos los aspectos de tu vida. Recuerda que los Ángeles del Medio te ayudarán a trabajar en este paso. Según aprendas a hacer un espacio sagrado de todo sitio en el que estés, este paso se te irá haciendo más fácil.
El Proceso de Gracia puede ser muy útil en la recuperación. Cuando más cimentada estás, más te sustentas en la realidad. Te conviene hacer la Meditación Básica de Cimentación todas las mañanas, al despertar, aunque no planees hablar con tu Ángel.
Utiliza el Ejercicio Básico de Liberación y pide a tu Ángel que te ayude para liberarte de los patrones adictivos. Como ya conoces a tu Ángel, puedes formular tu primera apelación de este modo: “Por favor, Ángel, ayúdame a reconocer lo que me está impidiendo superar mi adicción para que pueda liberarlo”. Luego haz tu lista de limpieza espiritual y realiza el trabajo de liberación, centrándote en tu adicción.
Cuando te sientas asustada o débil, cuando pongas en duda tu capacidad de cambiar de vida, utiliza los ejercicios de Alineación para sacar una vibración más elevada. El amor y el miedo no pueden existir en un mismo lugar ni a un mismo tiempo. Y cuando estás canturreando con los Ángeles no hay sitio para el miedo.
Conversar con tu Ángel puede proporcionarte una mayor comprensión sobre la naturaleza de tu adicción y tu recuperación, iluminando tu conducta de maneras tan suaves y amantes que te será mucho más fácil efectuar los cambios necesarios.
EL ÁNGEL DE LA ESPERANZA
La esperanza es la mayor prueba de confianza en Dios. Todo es fácil para el que lo espera todo de Dios.
Nunca deberíamos desesperar ni de nosotros mismos ni de Dios, pues la desesperanza es una artimaña del Diablo para alejarnos de nuestro Creador.
Junto con la Fe, la Esperanza construye nuestro futuro. Pero esperar no es aguardar, esperar es tener confianza y estar seguros de que siempre sucederá lo mejor.
Un Ángel dijo una vez que “todo le llega a aquel que sabe ‘esperar’. Pero se refería a una esperanza activa, como la de la oración, como la del amor.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo y apacible donde puedas relajarte e intentar mantener tu mente en blanco.
Descuelga el teléfono.
Imagina que estás sentada bajo una luz suave y cálida. Siente como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz están el Ángel de la Esperanza y el demonio de la desesperanza. Familiarízate con estos dos visitantes e insiste en que el demonio de la desesperanza desaparezca y que el Ángel de la Esperanza se manifieste.
Invita a tu Ángel de la Esperanza a compartir contigo el calor y la luz.
EL ÁNGEL DE LA CLARIDAD
La Claridad es la capacidad de ver las cosas tal como son, sin que nuestro ego se proyecte en ellas.
Ciertas religiones orientales sostienen que el mundo es ilusorio, pero esta opinión también es una ilusión. El mundo no es ilusorio, es terriblemente real, aunque de una realidad distinta a la que creemos.
Lo que sí es ilusorio es nuestra visión del mundo, porque no vemos las cosas como son, sino como nos interesa que sean, como a nuestro ego le interesa que sean.
Al ego le falta claridad porque tiene miedo al Ángel de la Claridad; pondría al descubierto todas sus pequeñeces, todas sus porquerías.
Debemos obtener claridad en nuestras vidas, pues con claridad todo es más fácil y maravilloso.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar tranquilo en el que te puedas relajar fácilmente.
Respira con amplitud y profundidad.
En cada inspiración visualiza el aire como pura transparencia e invita al Ángel de la Claridad a entrar en ti.
Cada vez que expires, visualiza el aire que sale como ensuciado e invita al demonio de la confusión a salir con él.
Hazlo diariamente y en unos pocos días verás cómo tu vida se torna clara y luminosa.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 14
Curar Una Relación
Para esta visualización necesitas dos velas y un ambiente tranquilo y retirado. Cuida de tener a mano tu cuaderno y una birome, por si quieres anotar lo que recibas.
1)          Enciende dos velas. Una te representa a ti; la otra a la persona cuya relación contigo deseas curar. Al encender las velas di: “Invoco a mi Ángel para que me asista en esta curación. Invoco al Ángel de … (agrega el nombre de la persona) para que asista en esta curación. Invoco la presencia de nuestro Ángel vinculante.
2)          Cuando ambas velas estén encendidas, di: “Pongo bajo la luz este momento, esta curación y esta relación”. Aspira y, al exhalar, visualiza la ceremonia de curación como si se produjera también en tu corazón.
3)          Visualiza a la otra persona. Mírala como es realmente; buena, mala, divertida, triste, tal como la conoces.
4)          Cuando hayas repasado las múltiples facetas de la otra persona, pide una impresión de su Ángel. Cierra los ojos y deja que esa impresión crezca.
5)          Invita a ese Ángel a compartir contigo y con tu Ángel lo que se debe hacer para curar la relación. Escucha la respuesta de Ángel y siéntela también. Quizás recibas impresiones de luz, color o imágenes, además de oír palabras. Permanece abierto a las impresiones que recibas y no rechaces nada, aunque te parezca tonto.
6)          Cuando las impresiones se esfumen, da las gracias al Ángel de la otra persona. Luego ábrete a las respuestas de tu propio Ángel. Pregunta: “¿qué se debe hacer para curar la relación?” una vez más ábrete para recibir lo que venga sin juzgar.
7)          Cuando hayas recibido el mensaje de tu propio Ángel, pregunta el Ángel de la Vinculación si hay algo más que debas saber.
8)          Agradece a los Ángeles e imagina un hermoso regalo que contenga las impresiones y sugerencias que acabas de recibir. Imagínate entregando ese regalo a la otra persona.
Clase ángeles 22: LIBERACIÓN
Hablar con nuestros Ángeles es algo natural y gozoso, algo que ellos disfrutan tanto como nosotros. Siendo así, ¿por qué no lo hace constantemente todo el mundo? El motivo es que debemos encontrarnos con en ellos en su propia frecuencia, que es diferente de la nuestra. Como no existe en el cuerpo físico, su vibración es más fina. Para hablar con ellos, para comunicarnos, debemos salir de nuestro estado mental, ordinario, el que se refiere a trabajos, relaciones, espacio vital, salud, etc., para pasar a la Mente Superior. Para hacer eso debemos aprender a desprendernos de ciertas cosas. Por eso debemos liberarnos.
Liberarnos de preocupaciones, problemas y creencias negativas sobre el propio yo, os deja en libertad de ingresar en el estado de claridad, neutralidad y amor incondicional que caracteriza al reino angélico. Nos lleva a un sitio de perdón, para nosotros mismos y para otros. Y resulta estupendo.
Los Ángeles están dispuestos a asistirnos en la vida cotidiana, de modo que nuestras preocupaciones mundanas no carecen de importancia. Por el contrario. Justamente porque son importantes contribuyen a formar lo que sentimos sobre nosotros mismos, factor muy significativo para la conexión angélica. Si estamos deprimidos, si nos sentimos indignos o culpables, si albergamos sentimientos desdichados sobe otros, no estamos en la mente superior. Para volar con los Ángeles necesitamos ir ligeros de equipaje. Y para eso hay que purificar. Esto no significa que debamos ser santos para hablar con nuestros Ángeles: sólo que debemos desechar el equipaje mental y emocional que cargamos gran parte del tiempo.
Las técnicas de liberación te ayudarán a desechar ese equipaje para que puedas conversar con naturalidad con tus compañeros alados. También ayuda a poner claridad en la vida cotidiana y tal vez descubras que tus cosas comienzan a marchar mejor y que te sientes más feliz, menos tensa y más en paz contigo misma.
Existe un aspecto especial del yo que, a veces, se dificulta la conexión con nuestros Ángeles. El yo en sí no es malo, aunque ha adquirido una desagradable reputación en algunos círculos espirituales. Es el yo quien se cuida de nuestros intereses; trabaja par protegernos de la desilusión y la sensación de fracaso. Pero cuando no se alimenta con amorosa autoconcepción, el ego desarrolla un aspecto negativo que refleja la autocrítica y la sensación de valer poco.
Oímos en la cabeza esa voz negativa. Es la parte que nos juzga; el veredicto es “culpable” o “no lo bastante bueno”. Nos compara (desfavorablemente, por lo general), nos critica o regaña y nos impone patrones de perfección imposibles. De lo contrario, nos halaga, tratando que nos sintamos mejor al buscar errores en otros y culparlos por sus deficiencias. A veces la voz negativa habla en primera persona: “No tengo remedio, jamás llegaré a nada”. A veces usa la segunda: “Pedazo de idiota, ¿para qué hiciste eso?”. Es imposible abrir el corazón cuando esa voz es la que maneja todo.
El mejor modo de ajustar cuentas con esa voz negativa es prestarle atención. comienza reconociendo su existencia simplemente: “Oh, allí está otra vez mi voz negativa”. Como el niño caprichoso que gimotea pidiendo atención, la voz negativa responderá positivamente bajando su volumen. Una vez que hayas cobrado conciencia de ella reconociendo su presencia, puedes empezar a identificar la negatividad que albergas.
Para ayudarte a detectar focos de negatividad, he aquí una lista de los temas que, según hemos descubierto, surgen con más frecuencia, y algunas de las conductas que generan:
Falta de valor, Miedo a la intimidad, Duda,  Abandono, Miedo a la desilusión,  Rechazo, Perfeccionismo,  Resentimiento, Orgullo, Envidia,  Ineptitud,  Celos, Crítica (de sí y de otros), Culpa, Ira,  Persecución, Odio,  Vergüenza, Dolor,  Culpar a otros, Odio por uno mismo, Deshonestidad, Sensaciones de alienación,  Privación, Necesidad de dominio,  Falta de concentración, Ambivalencia,  Pérdida de tiempo, Indecisión, Fatiga, Aburrimiento, Depresión, Apatía,  Codicia
Cuando hayas confeccionado tu propia lista, ¿hay algo en ella que te sorprenda? ¿O los problemas te son tan familiares que casi parecen viejos amigos? ¿Enemigos acaso? A esta altura quizás experimentes somnolencia, aburrimiento o enojo; tal vez tu mente se distraiga. Todas son señales de resistencia, ¡prueba de que estás en la pista correcta! La resistencia se presenta cuando te enfrentas con problemas que te ponen incómoda. Como tratar de evitar las cosas molestas es perfectamente natural, no te reproches por desear dormir una siesta, dar un paseo o tomar un barco de carga hacia China. Levántate, estira los músculos. Saca la cabeza por la ventana para respirar lentamente varias veces. Luego vuelve a tu lista y léela varias veces.
Cuando has identificado los problemas de los que estés dispuesta a liberarte, emplea estas enseñanzas, ya que esta liberación es un paso esencial para alcanzar el estado de apertura que nos permite comunicarnos con nuestros Ángeles.
Por estar ligados con el suelo y, por lo tanto, sujetos a la gravedad, nuestra vibración es más densa que la de los Ángeles. Liberarnos ayuda a elevar nuestras vibraciones personales, mediante la descarga de energías que han estado bloqueadas o retenidas en los sistemas mental y emocional. Aferrarse a algo requiere esfuerzo y energía, y nos impide recibir. Si estamos empantanados en la negatividad, no podemos abrirnos a nuestros Ángeles. Cuando nos desprendemos de eso, liberamos la energía que se puede aprovechar de maneras más productivas; así podemos recibir la sabiduría y el amor que ellos nos traen.
Los recuerdos, sobre todo los traumáticos, se almacenan en el cuerpo físico en un plano celular, así como en el cuerpo de energía sutil. De hecho, tu cuerpo recuerda cada cosa que te haya ocurrido en el plano físico: cada vez que te caíste del triciclo, te pillaste los dedos con una puerta o te golpeaste la cabeza. Tu mente recuerda todo lo demás, aunque gran parte se almacena en tu inconsciente.
Cuanto más vigorosa sea tu respiración en los ejercicios de liberación, mejor descargarás la negatividad, llevando vitalidad y gozo a todas tus células. Hay dos modos de hacerlo: exhalando vigorosamente por la boca o resoplando por la nariz. Ambas dan resultado; pruébalas y decide cuál te conviene.
Utilizar el sonido agrega una nueva dimensión al proceso, al ayudarte a alinear los cuerpos físico y de energía sutil, poniéndolos en resonancia. Puedes subir o bajar por la escala musical hasta hallar un sonido o nota que te resulte cómodo emitir.  Mantenlo hasta que se te acabe el aliento, dejándolo vibrar por todo tu cuerpo; hasta que puedas sentir que tu cuero cosquillea. Este uso de sonido se llama “entonación”. Estimula y abre el chakra de la garganta, que es el centro de la comunicación del cuerpo y el sitio donde los Ángeles nos hablan.
Notarás que liberamos hacia la tierra, utilizando el sistema de raíces que ya has practicado. A lo mejor te preguntarás, en tu preocupación por la Madre Tierra, si hacerlo no está mal. ¿No es contaminar la tierra con nuestra basura, aunque sea en los planos mental y emocional? Puedes estar tranquila, la Tierra recibe las energías que desechamos, tal como recibe desechos tales como fertilizantes y turba. Se descomponen en sus componentes más finos y se reciclan, para nutrirnos y engendrar nuevo crecimiento.

Sensaciones y pensamientos tienen una profunda influencia en la formación de todas las vidas; no merecen que se les tenga miedo ni odio. Antes bien, deben ser respetados, reconocidos y tratados como uno querría trata a cualquier cosa viva. En realidad, el modo más positivo de encarar la liberación es con gratitud por todos tus pensamientos y sensaciones, cualesquiera que sean. Buenos o malos, te han ayudado a llegar donde estás ahora: preparándote a conocer a tu Ángel. Recuerda dar las gracias a estos pensamientos y emociones antes de desecharlos. Dar las gracias es un  modo de expresar que aceptas su función y el propósito que han cumplido en tu vida. Y esa aceptación es una parte vital de la capacidad de desechar.
Aún cuando hayas trabajado con los puntos más importantes de tu lista, quizás descubras que algunos de ellos vuelven a aparecer, posiblemente bajo astutas formas nuevas. No te desalientes. La práctica lleva al lucimiento, y cuanto más practiques, mejor sabrás identificar y desechar modos de ser ya inútiles. Si te has sentido indigna durante toda tu vida, no es realista pretender librarte de todo eso en una sola sesión. Sé amante contigo misma. No necesitas ser perfecta para comunicarte con tus Ángeles. Sólo debes estar dispuesta a liberar una sola molécula del bloqueo que arrastras, y el espacio que se vacíe será espacio suficiente para que entre tu Ángel.
DEBER CÓSMICO DE LOS ÁNGELES
Recuerda que cada uno de los Ángeles tiene un deber cósmico y que es el de emitir la verdadera naturaleza de su ser, para ayudarnos en el proceso de despertar. Son formas de pensamientos divinas que están cargadas con divinas intenciones, pero también están sujetas a la energía que nosotros, consciente o inconscientemente, estamos constantemente irradiando, lo cual significa que podemos cambiar su naturaleza y paralizar su manifestación.
Hay muchos Ángeles que están expuestos al riesgo de ser abrumados por nuestras proyecciones, pues la conciencia colectiva está orientada hacia el conflicto, con una vibración que tiende permanentemente hacia el desorden.
De modo que debemos estar siempre alerta y ponernos de inmediato en acción para eliminar nuestros estados mentales signados por el egoísmo, el hábito de juzgar a los otros, el criticismo, el orgullo intelectual, la frialdad y la estrechez, como así tantos otros que no es posible enumerar a todos.
Debemos oponernos a estos defectos a través de la energía y el poder de la alegría, la alegría del Señor que YO SOY, y permitir que el sentimiento de alegría se convierta en el estado natural de nuestro ser.
Así, los Ángeles estarán en libertad y la primera ley del universo – el orden divino – se convertirá en un factor dominante de nuestras vidas.
EL ÁNGEL DE LA GRACIA
El trabajo de estos Ángeles consiste en entretejer el reino espiritual con el material. Ellos nunca abandonan su tejido. Quienquiera que se les cruza en el camino es tejido a su obra por un instante imborrable, experimentando el amor y la bondad de Dios.
La gracia llega como un don, sin que se la llame para enriquecer o catalizar su vida.
El Ángel de la Gracia nos da el poder de adquirir la libertad a través del compromiso. Al hallar a la persona, a la tarea, al grupo o a la profesión que sean acertados, podemos liberar realmente nuestras energías para ser más eficaces y estar más satisfechos con nuestras actividades.
Una vez que conocemos nuestras prioridades y metas, y nos dedicamos a ellas, concretamos nuevas posibilidades.
Esa dedicación puede liberarnos de las imposiciones que hicimos propias en el pasado y puede permitirnos desarrollar nuestros controles internos, al igual que nuestra capacidad para auto disciplinarnos y bastarnos a nosotros mismos.
Si alguna vez has tenido un momento de gozo en medio de tu dolor, sabes lo que es la gracia.
Cuanta más conciencia tengas de estos Ángeles, más abierto estarás a sentir constantemente estos momentos de gracia. Cuando elijas a este ser, abre el corazón y sonríe.
Te propongo que:
Busca un lugar tranquilo donde puedas relajarte e intenta mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás entada bajo una luz suave y cálida. Siente como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz se encuentra el Ángel de la Gracia y te dice que si puedes hablar con palabras de colores, creando diálogos de arco iris; si conviertes y revistes con sonidos armoniosos todo lo que tocas;
Si ves luz en todo lo que te rodea hasta en ti mirando tu propio espejo;
Si puedes soñar con Ángeles y Querubines y compartir tus sueños con todos;
Si agradeces al que está equivocado por la enseñanza que te deja;
Si te guardas en silencio celestial cuando otro pretende agredirte;
Las mejores noticias te llegaron en este día, ya te convertiste en un Ángel.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 15
El Paraguas Angelical
Cuando quieras a tu Ángel especialmente cerca de ti durante todo el día, abre tu Paraguas Angelical. Esta visualización se puede utilizar cuando tienen en la mente un objetivo en particular, como un examen o una entrevista importante, y deseas permanecer centrada y serena. O cuando necesitas el consuelo de tener junto a ti a un amigo querido.
1)          De cara al Este, extiende tus brazos hacia fuera y di: “Permanece conmigo, Ángel”. Cierra los ojos un momento e imagina a tu Ángel de pie detrás de ti; sus alas comienzan a envolverte. Repite esta invocación de cara al Sur, al Oeste y al Norte. Observa si al hacerlo detectas en tu cuerpo o en la atmósfera alguna sensación especial.
2)          Cuando hayas completado la invocación hacia los cuatro puntos cardinales, siéntate y levanta los brazos, con la palma de las manos hacia arriba. Imagina a tu Ángel de pie a tu espalda, sosteniendo un paraguas grande con varillas hechas de oro. Aunque no hay tela que cubra el armazón del paraguas, las varillas están conectadas por gotas de luz dorada, de modo que te encuentras bajo algo parecido a una gigantesca telaraña dorada, salpicada de rocío celestial.
3)          A través de esta red de luz caen unas gotas de luz blanca y dorada, que te rodean y te envuelven. Mueve los brazos para sentir con más potencia los efectos de este paraguas. Mientras lo haces, di: “Mi Ángel está conmigo”. Repite esto tantas veces como lo desees.
4)          Cuando te levantes, percibe el campo de energía creado por ese paraguas especial. Imagínalo suspendido por encima de ti a medida que transcurra el resto de tu día.
En cualquier momento, durante la jornada, puedes decir: “Acompáñame Ángel”, y visualizar nuevamente le Paraguas Angelical. A diferencia de los paraguas comunes, a éste no puedes dejarlo olvidado en el autobús o en el cine.
Dado que me informaron que llegó recortada, ahora mando el resto. Lamento esto está más allá de lo que puedo manejar. Por si les interesa, el curso de los Ángeles lo estoy subiendo a mi blog
CLASE 23 ÁNGELES Y PLANETAS
La tradición confía los planetas a un Ángel Dominador. Y a cada Ángel se le atribuye un nombre. Pero esto no significa que ese sea el “verdadero” nombre del Ángel; cada tradición y religión tiene sus Ángeles y no considera los nombres ni los Ángeles de los demás.
Utilizaremos los nombres de la tradición cabalística y astrológica, sin olvidar que por aquel entonces Urano, Neptuno y Plutón no habían sido aún descubiertos como planetas. Sin embargo, la mitología los conocía perfectamente como divinidades, con sus funciones y sus menesteres. Probablemente por medio de la religión de aquel tiempo se enseñaban cosas que la ciencia aún ignoraba. Si es cierto, como lo es, que religión y mitología son inspiración divina, el hecho de que anticiparan los conocimientos científicos no debería extrañarnos, sino darnos una prueba más.
Como vemos en hojas apartes, los Arcángeles están relacionados con: Miguel – Sol; Gabriel – Luna y Rafael – Mercurio.
Anael – Venus
Es el Arcángel unido a la esfera de Venus. Es el que tiene en custodia todo cuanto existe de bello y armonioso. Es el inspirador de los artistas, el que hace resonar en los oídos de los hombres más sensibles la armonía de las Esferas, para que sea escrita, bajo forma de música para ser escucha por medio de los instrumentos en el planeta Tierra. La música, el color, la belleza, la armonía y la benevolencia serán los medios por los que el género humano evolucionará en los siglos venideros.

La influencia que el Arcángel venusino ejercita a través de sus Ángeles será siempre mayor en el transcurso de los años, y despertará en el corazón de los hombres el sentimiento de benevolencia. La finalidad será la de alcanzar el amor cósmico, que aún está muy alejado de la esfera de la comprensión humana.
Nuestra especie, que creemos tan evolucionada, vista desde lo Alto, parece apenas salida de la caverna, agresiva, litigiosa. Una raza sanguinaria que aún no ha aprendido los simples valores humanos de la hermandad y de la solidaridad. El trabajo de esta legión de Arcángeles es aún muy largo y paciente.
Ángel domina la constelación zodiacal de Libra y de Tauro, pero influye positivamente en Acuario y Géminis.
Khamael – Marte
Es el Arcángel dominador del planeta Marte. Por sus atributos de guerrero, en otros textos cabalísticos, este papel viene asignado, a veces, a Miguel. Otros textos modifican levemente su nombre en Camael o también Samael.

Khamael en la tradición más rigurosa es definido como “La Mano Derecha de Dios” o también el Ángel castigador, en cuanto que es Él quien administra la justicia divina, inflexible en su misión.
Es el observador imparcial de los trabajos del hombre, definido como el “Señor del Karma”. De Él dimanan las legiones de seres que “llevan los registros”, la situación del Karma para determinar las pruebas que serán propuestas de nuevo a los humanos en sus futuras encarnaciones.
La tradición astrológica le atribuye todas las cualidades típicas de Marte: la fuerza, la combatividad, el valor, la decisión. Son los mismos atributos que los antiguos reconocían en la Divinidad venerada con el nombre de Marte, señor de la guerra y de las armas, protector de los soldados y de los fabricantes de armas, del fuego y de la metalurgia.
Khamael protege de los peligros derivados de los incendios, de las explosiones y de las armas. Da fuerza y decisión a los propósitos, sostiene la voluntad, protege (en los límites de su ministerio y del karma individual) a los que gobiernan las naciones.
Es el dominador del signo Aries.

Sachiel – Júpiter
Es uno de los Arcángeles egoístamente más invocados desde la antigüedad hasta nuestros días. Representa la opulencia, la majestad, la riqueza, el bienestar físico, el prestigio, el dinero.

En efecto, la antigua Divinidad que en un tiempo tuvo como nombre Júpiter fue la más poderosa de todos los dioses, fue la que reinaba sobre el Olimpo y a la que las divinidades menores y los elementos estaban totalmente sujetos. Júpiter era representado sobre las nubes, asentados sobre un trono azul de zafiros, con un rayo en el puño como cetro. Sachiel, el Arcángel dominador del planeta Júpiter, gobernador del signo de Sagitario, no desdeña ayudar a los humanos para que obtengan el bienestar. Desempeña su ministerio de Ángel “rico”, dentro de los límites entre los cuales el karma individual le consiente intervenir.
Si en el karma de un hombre la riqueza se considera dañina para su evolución espiritual, si es una prueba que debe superar porque la ha vivido mal en una vida anterior, no habrá súplicas ni invocaciones que conmuevan a Sachiel o a cualquier otro Ángel. Nadie, con excepción del propio interesado, con su voluntad, superando las pruebas que encontrará en su camino, podrá modificar su karma.
Sachiel y sus Ángeles son los atentos dispensadores de la energía-dinero, puesto que el dinero, como la sangre, es un verdadera linfa vital. Su circulación debe tener lugar de modo equilibrado, como todos los líquidos en el interior del cuerpo humano, sin estancamientos, sin carencias, sin hemorragias.
Cassiel – Saturno
El Arcángel Cassiel es el dominador de la esfera de Saturno, el que ha realizado ya su plano evolutivo en una época muy lejana, la antigua edad de Oro o Era Saturniana, de la que los humanos no guardan ningún recuerdo.

Sólo los mitos y las leyendas nos hablan de una época lejana en la que los Dioses vivían sobre la Tierra, habitaban en templos espléndidos y la humanidad-niña, sabiamente guiada, podía escuchar sus voces y contemplar sus rostros.
Después las cosas cambiaron: los dioses abandonaros progresivamente la tierra para trasladarse a una dimensión menos violenta, más enrarecida.
Desde esta dimensión, las antiguas divinidades comunican aún con el hombre, pero ahora no directamente como antaño; necesitan de filtros e intermediarios, porque los ojos de los humanos, empañados, ya no pueden soportar el esplendor de su presencia.
Cassiel es uno de ellos (pero en definitiva, incluso en diversa medida, todos los otros Ángeles lo son). De su planeta frío y (teóricamente) lejano, Cassiel sigue con ojos amorosos a los ancianos, los que, como Él han llevado a cabo su tarea y asisten, como espectadores y no como guerreros el desarrollo de los acontecimientos.
Siempre bajo el dominio de Cassiel, denominado también el “Ángel del Silencio”, encontramos todo lo que está bajo tierras, minas, yacimientos, fallas telúricas, todo el reino mineral que silenciosamente y en tiempos muy largos evoluciona en la larga e incesante marcha “de las tinieblas a la Luz”, que por cierto es también común a todos los otros reinos, incluido el humano.
Uriel – Urano
La relación entre Uriel y Urano en la tradición astrológica es bastante reciente, puesto que antiguamente se pensaba que los planetas eran sólo siete. Con los nuevos descubrimientos astrológicos se colmaron algunas lagunas. Algunas divinidades de los tiempos pasados fueron revisadas y adaptadas a los nuevos conocimientos.

Eso le pasó a Uriel que, como hemos visto, tuvo en el curso de los siglos, algunos “disgustos” con las autoridades religiosas.
El dominio del muy reciente Urano se le adapta perfectamente. Es el Arcángel que dirige la constelación de Acuario, signo extravertido y revolucionario, destinado a influenciar a la futura humanidad. Uriel se combina bien con el gobierno de la magia, de la astrología, y de la electrónica, típicamente acuarianas.
Es el protector de los exploradores, de los innovadores y, considerando su papel en lo referente a las que son, y serán las profesiones del futuro, podríamos poner bajo su protección también a los astronautas, que en los antiguos textos de magia no podían haber sido mencionados.
Uriel tiene el control sobre las fuerzas mágicas que presiden los bruscos e imprevistos cambios, no sólo en el destino de los individuos particulares, sino también a nivel planetario.
La nueva Era o Edad de Acuario está controlada en su rápida sucesión de acontecimientos por este gran Ángel que tiene aún una inmensa tarea que cumplir para la humanidad.
Asariel – Neptuno
Este gran Arcángel, gobernador de la esfera de Neptuno, era muy bien conocido por los antiguos, quienes le confiaron el dominio de los océanos.

El culto a Neptuno (el nombre Asariel fue una sobreposición debida al cambio de religión) fue mantenido en vigor durante mucho tiempo, cuando ya el cristianismo había extendido ampliamente su dominio.
Durante muchos siglos los desplazamientos tenían lugar sobre todo por vía marítima, por lo cual la devoción a la Divinidad marina que protegía a los navegantes, fue muy intensa.
Con la conquista griega de las costas mediterráneas, se consagraron a Neptuno templos y ciudades en muchos lugares. Por referirnos a Italia, Paestrum merece ciertamente una visita. El templo que allí se puede admirar cede solamente al Partenón de Atenas. Y en Paestrum, las personas más sensibles, entre las espléndidas columnas clásicas, podrán aún sentir viva la presencia de una Gran Energía. El Custodio oculto de los Templos nunca se ha alejado…
Más allá de los grandes mares, las costas y los navegantes por mar, Asariel extiende su dominio sobre los que tienen el don de la clarividencia, sobre los “oráculos”, aunque hoy no se sabe con qué nombre definir a quienes hacen profecías.
Antiguamente se llamaban Picias, Sibilas, Pitonisas y vivían en sus propios, muy venerados lugares de culto. Todavía más atrás en el tiempo, la profecía era considerada un don divino y los que sabían interpretar los auspicios, lo sueños, los vuelos de los pájaros o los signos del cielo, eran tenidos por la comunidad en gran consideración; su vida se ennoblecía, teniendo una dignidad casi sacerdotal.

Asariel, como Neptuno, gobierna la constelación de Piscis.
Azrael – Plutón
Este también es un Arcángel con una larga historia. El que hoy conocemos como Azrael y al que se le ha asignado el dominio del “joven” Plutón, ha tenido siempre una Divinidad muy conocida por los antiguos.

Su función principal fue (pero lo es aún hoy y lo será en el futuro) la de acompañar en el más allá al espíritu de los difuntos.
Toda tradición, y toda cultura, ya desde la más remota prehistoria, ha colocado en sus cultos más sagrados a una figura como ésta.
Así como el misterio de la muerte siempre ha sido insondable, así de insondable fue el misterio de las estaciones y el movimiento de los astros en los cielos.
Cada vez que el hombre se encuentra frente a lo incomprensible, eleva su pensamiento hacia la Divinidad, benévola o malévola, que regula el curso de los acontecimientos, para que le sea propicia.
La búsqueda de lo sobrenatural, de lo trascendental está enraizada en los profundos recesos del alma humana, puesto que la sensibilidad misma del hombre es la que le permite captar la existencia de seres inmateriales de los planos Superiores.
De la misma manera, las Criaturas Celestes impresionan fuertemente el espíritu del hombre, permitiéndole percibir su esencia. De vez en cuando hacen una breve aparición, se revelan confirmando las impresiones humanas.
La fantasía crea sólo la imagen exterior de la Divinidad, le atribuye un nombre y una función, y la reviste con una forma conocida que su mente puede aceptar.
La Divinidad, prescindiendo del nombre y de la forma que se le ha atribuido, ha existido siempre, eones antes de que el hombre existiera…
Así, el Arcángel que hoy lleva el nombre de Azrael fue venerado como Anubis, el custodio de las puertas oscuras del reino de los muertos. Fue Caronte el que transportaba las almas del mundo material al mundo invisible.
Pero Azrael es mucho más. De sus manos nace el “Río Leteo”, el agua que da a quienes traspasan las fronteras de la vida el olvido de la existencia apenas transcurrida y le permite reposar en paz.
Por decirlo de otra manera, es el que guía los pasos del difunto hacia un lugar sin ruidos en el que los recuerdos no lo alcanzarán ni le herirán por mucho tiempo. Él abre las puertas del Devachan, lugar de serena beatitud que será el paso sucesivo en la espera de volver a reencarnar con el nuevo deber, en un nuevo cuerpo y con una memoria libre de recuerdos.
Es por tanto Azrael el jefe de las legiones de “ayudantes invisibles” que se ponen al lado de las personas que están a punto de morir, que las cuidan para facilitarles el tránsito y que guiarán dulcemente sus primeros pasos en la nueva dimensión que están por alcanzar.
Son los Ángeles súbditos de Azrael que acuden cada vez que desde la Tierra se eleva la plegaria: “Dales el descanso eterno, Señor…” y se dirigen hacia el alma a quien la oración ha sido dirigida.
Pero acuden a cualquier otro rezo, dicho en cualquier idioma, a cualquier otra divinidad, se ofrecen para cualquier requerimiento de ayuda para acompañar a un difunto, puesto que las barreras de culto, de raza y de creo existen sólo en la Tierra. La Divinidad es una, así como único es el “corpus” de sus Ángeles. ¡No lo repetiremos jamás lo suficiente!
Azrael desarrolla la capacidad de sondear el misterio, la búsqueda de las leyes inexploradas por naturaleza, una investigación metafísica, no experimental, de laboratorio.
Es el Arcángel protector de los ocultistas, no de los mercenarios de lo oculto, sino de los que se asemejan a los antiguos alquimistas. Buscadores de la Piedra Filosofal para transmutar no el vil metal sino la propia alma.
Azrael, definido como el Arcángel del Misterio, domina la constelación del Escorpión.
LOS OPUESTOS
Según la teoría de los opuestos y de los contrarios, es sabido que donde está el blanco también está el negro, que al día se opone la noche, al calor el frío, etc.

Si existe una multitud de Ángeles “blancos”, existe por contraposición, otra multitud de Anglés negros, éstos también indudablemente necesarios para el desenvolvimiento del Plan. Donde hay inmovilidad, estatismo, no hay evolución. El movimiento se crea por contraposición de dos fuerzas, y en el movimiento hay evolución.
Pero yo en este curso no quiero entrar en mayor detalles sobre los Ángeles Negros, ya que es mi sentir el que quiero sembrar serenidad y esperanza, además no creo en ningún otro demonio si no es el que está encerrado en el corazón del hombre, y es este dominio personal el que nos pone obstáculos en el camino.
Hay opiniones diferentes en cuanto a lo que pudo ocurrir en el pasado para que algunos Ángeles cayeran, pero lo indiscutible es la persistencia con la que esta idea ha surgido en casi todos los sistemas de creencias del planeta. El cristianismo y el judaísmo tienen a Satanás, a Lucifer y, según las diversas sectas, un sinnúmero de Ángeles caídos.
Lucifer, dice una tradición, era uno de los siete grandes arcángeles de nuestro sistema solar, que actuaba como custodio del planeta Venus. Dios pidió un voluntario, entre sus principales Ángeles, que estuviera dispuesto a descender a la Tierra para fortalecer la resolución espiritual de la humanidad de la humanidad mediante una tentación constante. Lucifer se ofreció para la tarea. Pese a sus amorosas intenciones, con el correr de los siglos nuestra mente fue identificando poco a poco a lucifer con el demonio, en vez de verlo como un aspecto de Dios que nos ayuda a crecer, fortaleciendo nuestros músculos espirituales.
“El demonio me llevó a hacerlo”, es una excusa tentadora para justificar cualquier cosa; nos hemos dejado cegar por ella, al punto de retratar a Lucifer como fuente de todo lo que consideramos “maligno” en el mundo.
Una de las tareas celestiales de Lucifer, cuyo nombre mismo significa “dador de luz” o “portador de luz”, es enseñarnos el necesario lado oscuro de la vida. Lucifer es la sombra que revela la luz por contraste. En muchos sentidos, no podemos ver la verdadera luz sino después de experimentar la oscuridad. Tendemos a no valorar algo hasta que lo perdemos y volvemos a recuperarlo mediante nuestro propio esfuerzo. La parábola del hijo pródigo señala esa peculiaridad de la naturaleza humana.
Esta interdependencia de luz y oscuridad, de alegría y pesar, de bien y mal, así como todos los opuestos de nuestro dual sistema de realidad, cede a la comprensión de que, dentro de un contexto más amplio. Cristo y Lucifer son, sino exactamente complementarios, miembros de un mismo bando y partes integrales de un todo.
El mal es sólo la privación del bien, y cuando el alma emerge de esta ilusión de mal, Lucifer retoma su puesto original entre los grandes Arcángeles de Dios.
¿Satán es necesario? si la tradición judía nunca consideró que Satán fuera rival de Dios ni que fuera independiente de su voluntad ¿para qué existe?
La palabra hebrea Satán significa “adversario”, no de Dios sino de la humanidad. Las concepciones judaicas sobre la omnipotencia y la unicidad absoluta de Dios no permiten la presencia de ningún adversario en Sus Dominios, pero Dios creó a los humanos y les garantizó la libre voluntad. Y les confirió la capacidad tanto del bien como del mal.
La serpiente en el Jardín de Edén en el Satán que llevamos adentro. Es el arquitecto de nuestras conductas perniciosas, el seductor incansable, el racionalizador del mal y el agente de nuestra propia ruina. Pero puede ser resistido positivamente. El antídoto para SU VENENO es la firma convicción de que su papel es colocado en nuestras almas por medio de sus tentaciones. En ese sentido Dios quiso que Satán formara nuestro carácter moral.
Satán es una fuerza dentro de cada uno de nosotros. No podemos deshacernos de él porque forma parte de nosotros. Sin embargo podemos dominarlo si nos resistimos a su llamado tentador y hacemos caso a la Inclinación al Bien, que también es parte integral de nosotros.
Lentamente, con seguridad, vamos emergiendo colectivamente de esta ilusión del mal. Hacerlo significa aferrarse con firmeza de la concepción de Dios como Poder Único, Principio Vital Ultimo, del que todo lo demás emana. Naturalmente, la ilusión del miedo y el odio aún acecha en nuestras ciudades, y, a veces, puede convencernos, si prestaos demasiada atención a los medios, de que tiene cierto grado de realidad objetiva.
Pero, ¿no es justamente ese el desafío que se nos ha presentado, lograr un entendimiento más pleno del lado oscuro de nuestra propia naturaleza? Según aprendemos a liberar y, finalmente, deshacernos de la conducta negativa y autodestructiva, también cesamos de proyectar nuestra propia negatividad sobre un demonio ficticio, Ángeles caídos u otras personas. Cuando llegamos a este punto no tenemos más necesidad de aferrarnos a la ilusión del mal.
Al reconciliar estas características aparentemente opuestas demostramos también esas cualidades que los Ángeles tanto aprecian en nosotros. Y a nuestra vez, podemos liberar a los supuestos Ángeles caídos de la negatividad que hemos ido exteriorizando sobre ellos, a través de largos milenios. Al hacerlo así podemos permitirles, una vez más cumplir con las funciones para las que fueron creados en un principio.
EL ÁNGEL DEL EQUILIBRIO
Toda nuestra vida en este planeta no es sino una constante búsqueda en el exterior de un equilibrio que sólo se halla en nuestro interior.

Conectar con el Ángel del Equilibrio, que siempre está con nosotros, en lo más profundo de nosotros mismos, es situarnos en ese punto metafísico de equilibrio en el cual el bien y el mal se confunden en el Mejor, y en el cual la verdad y la mentira se confunden en aquel silencio que está más allá de la verdad y de la mentira.
El equilibrio consiste en utilizar tanto la cabeza como el corazón.
El equilibrio no es mantenerse erguido sobre un solo pie, es mantenerse sobre los dos pies.
Te propongo que:
Te pongas cómoda y cierres los ojos.

Aspira profundamente sintiendo como el aire llena tus pulmones y, cuando espires, siente como el aire que devuelves llena el espacio que te rodea.
Aprecia el equilibrio que hay entre el aire que recibes y el que devuelves.
Imagínate como una persona extraordinariamente equilibrada, capaz de relajarse, divertirse, pero también de pensar y trabajar sin dejarse alterar por lo que pueda ocurrir en el mundo exterior.
Tu vida está perfectamente equilibrada, como tu respiración.

PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 16
Meditación Centralizadora
Pasamos mucho tiempo dentro de la mente, de la cabeza. Pero esta meditación llevará la conciencia a tu mismo corazón, el centro de tu cuerpo, que es el sitio donde tus Ángeles se encuentran contigo.

Lo único que necesitas es un sitio donde puedas estar en silencio y sin perturbaciones. Lee varias veces los pasos antes de comenzar.
1) Cierra los ojos. Siente cómo sube y baja tu aliento en el cuerpo. Mantén el pensamiento de que, cuando respiras, Dios te está dando aliento.
2) Pon las manos sobre el corazón. Siente el latir del corazón, la fuerza vital. Siente cómo bombea sangre a todos los rincones de tu cuerpo.
3) Mantén la atención centrada en el corazón y su latido. Si tu mente se distrae, devuélvela a tu corazón, al centro de tu naturaleza sensible.
4) Imagina una luz o llama en el centro de tu corazón. Representa la chispa de lo Divino dentro de ti. Es la semilla de quien eres. De l amanera que puedas, conéctate con esa chispa y siente lo que significa para ti.
5) Exhala a fondo. Cuando estés lista, vuelve a abrir los ojos.
Este ejercicio puede inundarte con una gran sensación de calma, de percepción de tu Yo Superior. Puedes utilizarlo a cualquier hora del día, dondequiera que estés, cunado no te sientas centrada. Como sólo lleva un minuto, puedes hacerlo en tu escritorio, o ante el volante de tu auto cuanto te detenga un semáforo en rojo. La vida que llevamos es mucho más complicada que la de nuestros abuelos. Bienvenido sea cualquier herramienta que nos permita permanecer centrados.
Cuando pensamos en Ángeles, con frecuencia pensamos en coros celestiales, en Ángeles con carpas y trompetas. Cuando entramos en alineación con nuestros acompañantes, nos abrimos a esa música gloriosa, que tanto se oye como se siente.

CLASE 24 LOS ÁNGELES Y LOS ESPÍRITUS DE LA NATURALEZA
Los espíritus de la naturaleza son en sí un orden angélico, pero están literalmente en una longitud de onda diferente de la de nuestros acompañantes espirituales.
Algunos de los nombres que las diferentes culturas han asignado a los espíritus de la naturaleza son: devas, elfos, hadas, ondinas, sílfides, salamandras, faunos, duendes y gnomos. Son los patrones imperantes que controlan todo lo viviente: lo que crece, las cosechas y los jardines, selvas y lagos, peces, aves y animales. Encontraremos bajo su mando y su control cada cosa que exista en la inmensidad de la creación.
El término oriental “Deva”, con el que se definen las criaturas angélicas, expresa con gran eficacia su esencia. “Deva” deriva del sánscrito “resplandeciente” o más precisamente “ser de luz”. Su raíz etimológica es: “dyaus”, que en nuestra lengua se puede traducir como “pequeña Divinidad”.
En efecto, en la concepción oriental, el Deva es un especie de Divinidad menor, ligada con frecuencia a las fuerzas de la naturaleza. Usamos el término sobre todo para designar los custodios de lugares, de los árboles, de las montañas, de las islas aunque nuestro cuerpo humano también tiene espíritus naturales o Devas, tal como los llamamos. Los Devas de nuestro cuerpo son los principios organizadores que coordinan la inmensa cantidad de información que fluye constantemente por el cuerpo físico. Son el equivalente espiritual de la miríada de células, organismos y microorganismos que han acordado cooperar en conglomerados tales como nuestros riñones, el hígado, los pulmones, el corazón y el páncreas.
De todos los seres angélicos, los espíritus de la naturaleza son los más afines a nuestra realidad humana. Son un reino que merece gran respeto, pues ha sido el más afectado por nuestras locuras ambientales. Sin embargo, continúan sirviendo de buen grado. Abrirnos ahora a ellos es muy importante, pues poseen mucha información vitalmente necesaria en esta época de transformación planetaria.
Los antiguos, por supuesto, aceptaban el reino de los espíritus de la naturaleza sin cuestionarlo, como un hecho de visión y experiencia directos. Los órganos de percepción del mundo suprasensible se han atrofiado en el hombre moderno, como parte del precio que debe pagarse por la evolución de la mente científica analítica.
Los espíritus de la naturaleza pueden ser reales como siempre han sido, aunque no perceptibles sino por quienes puedan volver a desarrollar la facultad de verlos y experimentarlos. Tal vez el fenómeno que nos ocupa ahora es simplemente uno de los muchos ejemplos de lo que se abre paso desde planos superiores, hacia nuevas posibilidades de cooperación creativa, tal como ha sido demostrado en Findhorn -Escocia y en Perelandra – Virginia, dos lugares de maravillas hortícolas en donde se puede ver y apreciar personalmente el enorme beneficio mutuo de una colaboración consciente entre humanos y espíritus de la naturaleza.
Las personas sensibles que trabajan con la tierra siempre han tenido cierta percepción de la existencia del reino invisible. Lo sepas o no, te pones en contacto con los espíritus naturales cada vez que atiendes tus palabras, cuando respondes al impulso de abrazar un árbol, cuando caminas por un jardín o comes cualquier cosa cultivada.
El cuadro que los Devas presentan es que desde su punto de vista, la situación del mundo es crítica. El mundo de los espíritus de la naturaleza está cansado del mondo en que el hombre está tratando a las fuerzas vitales. Los devas y los elementos están trabajando con la ley de Dios en el crecimiento de las plantas. El hombre está constantemente violándola. Hay una posibilidad real de que hasta puedan darle la espalda al hombre, a quien a menudo consideran como un parásito en la Tierra. Esto podría significar una retirada de la fuerza vital de las formas vegetales, con resultados obviamente devastadores.
Con todo, su deseo es trabajar en cooperación con el hombre, a quien le ha sido dada la divina tarea de cuidar de la Tierra. Por generaciones el hombre las ha ignorado y hasta negado su existencia.
Dondequiera que estemos podemos invocar a nuestros Devas, quienes sin duda están instantáneamente en contacto con aquellos que se hallan en la misma longitud de onda en cualquier otro lugar. El contacto no traerá necesariamente un conocimiento científico, aunque éste puede producirse a continuación.
La posibilidad de cooperar con los Devas debería ser investigada cuidadosamente. Ha llegado la hora de hablar de ello abiertamente.
Los Devas son los constructores de nuestro mundo. Personificaciones de la inteligencia creativa, gobiernan o transmutan lo que podríamos llamar energías (ondas o partículas que vibran en patrones) en estructura cada vez más “físicas” (incluso estructuras emocionales y mentales), y finalmente en lo que llamamos materia (que es un patrón en el espacio)
Construyen vehículos para la expresión de la vida en todos los niveles: mineral, vegetal, animal, humano y suprahumano. Obviamente como constructores de vida habitan nuestro planeta desde hace mucho tiempo. En realidad, formaron la vida planetaria, así que son los Señores de la Involución y la Evolución, moldeando vehículos cada vez mejores, más precisos, más sensibles, para la expresión de la conciencia.
En su condición de constructores, los Ángeles eran parte de la historia de la Tierra antes que, lo que llegó más tarde, la humanidad. En cierto sentido son nuestros padres que – en la infinitos e intrincados recursos y procesos de la naturaleza – en los infinitos e intrincados recursos y procesos de la naturaleza – produjeron además cuerpos para nosotros. Están inmutablemente ligados a la Tierra, si bien están más allá de ella en sus roles cósmicos. Ellos también están aprendido y transformándose, y dicen que el destino dévico y el humano confluyen.
Los Devas son inmensamente poderosos. Como reguladores de los sistemas naturales, como agentes de los patrones de la creación, uno podría casi decir que son todopoderosos.
En cuanto a los sentimientos los Devas son una fuente constante de alegría y exaltación. El “Diccionario de Todas las Escrituras y Mitos” de G.A. Gaskell, define a los Devas como “los que brillan”, como “Exaltadas Inteligencias de Verdad, Sabiduría y Amor en los planos superiores”. Operan desde los planos búdicos (principio de la sabiduría) y superiores en la promoción del proceso evolutivo. Están comprometidos con las energías más elevadas y atraídos por aspiraciones desde abajo…” Estas emociones y cualidades superiores se hacen inmediatamente evidentes cuando entran en contacto con cualquier nivel del mundo angélico, y estar en presencia de tal alegría, amor, pureza, levedad o paz (los frutos del espíritu, en la definición de San Pablo), es sentirse completamente vivificado y nuevo, y profundamente cómodo.
Esas cualidades, esas expansiones emocionales se entretejen con todos los aspectos del mundo angélico, haciendo que su trabajo sea un juego, un éxtasis danzante, un arte consumado, un puro deleite, una paz que va más allá de la comprensión.
AFINAR LA CONEXIÓN
Te
has abierto a tu Ángel, has oído su bondadosa voz o sentido su presencia luminosa y amante. Has comenzado a disfrutar de su compañía celestial. Ahora estás lista para avanzar, desarrollando la capacidad de refinar y mantener un aclara línea de comunicación cuando y donde lo desees.

A veces la comunicación se rompe. ¿Por qué ocurre esto y qué se puede hacer para remediarlo? ¿Y en cuanto a los mensajes que no son ciertos? ¿Cuál es la mejor manera de pedir orientación a tu Ángel para los asuntos personales?
Encontrarás respuestas para esas preguntas y, para ayudar a resolver los pequeños problemas, utilizaremos técnicas más avanzadas para la Cimentación, Liberación y Alineación.
Abrirnos a los Ángeles nos abre a otros mundos, a otras dimensiones de sensitividad. Te gustará explorar los reinos de arquetipos que moran en el inconsciente colectivo. Un arquetipo representa una cualidad o una serie de rasgos en especial; la diosa Venus, por ejemplo, representa la belleza femenina: la Virgen, el amor maternal. Los animales también cumples funciones arquetípicas: el león es valiente; el zorro, astuto y así sucesivamente.
Con el ejercicio de cimentación avanzada, puedes entablar amistad con el reino animal, el vegetal y el mineral, así como conectarte con los Ángeles, Arcángeles y el reino arquetípico. Descubrirás que los chackras son lazos entre tu cuerpo sutil, el físico y otros mundos no vistos.
Hablar con los Ángeles es como hablar por teléfono con un amigo: de vez en cuando la comunicación puede cortarse. Aún después de haber establecido un fuerte contacto puedes descubrir, de vez en cuando, que el mensaje se interrumpe. Las transmisiones que se detienen en el medio de un frase o cambian notablemente el lenguaje o de tono se deben a la conciencia del yo. El entusiasmo o la exuberancia pueden poder al YO en primer plano.
¿Alguna vez has notado súbitamente que estabas fuera de tu cuerpo? En cuanto eso ocurre, ¡BUM! Vuelves adentro como un disparo de cañón. A veces hablar con los Ángeles produce un efecto similar. Cuando uno comienza es bastante natural reaccionar con un asombrado: “¡Eh, mira esto!”, pero eso puede disipar el estado de apertura y receptividad que tanto te costó crear.
Si la conversación se empantana, bastará con que pidas a tu Ángel que regrese.
Cuando pides consejo a tu Ángel sobre algo muy importante para ti, tu apego a un resultado o punto de vista en particular puede corromper o distorsionar la información que recibas. Por eso es muy importante despejar a conciencia la mente y las emociones de cualquier aporte a la respuesta antes de recibirla.
Con respecto a la autenticidad del material recibido, las distorsiones se originan en el deseo y el miedo, que impiden que la voz intuitiva o más elevada surja veraza y con claridad. El deseo y el miedo crean un estado de capricho.
Libérate de toda consideración antes de pedir una guía. Ten en la mente y en el corazón tu deseo de saber sólo la verdad. Pide que se te diga la verdad, que lo ilumine todo. Si hay alguna duda sobre la veracidad de la información, pregunta. Pregunta y vuelve a preguntar. Lo que se pregunta con sencillez y seriedad siempre recibe respuesta.
El miedo es el complemento del deseo. Es lo que no quieres que suceda. Perturba la recepción angélica tanto como el deseo, con apegos y caprichos. En la vinculación con los Ángeles, una palabra que se usa muco es “rendición”. Rendirse significa renunciar a los miedos y confiar que se impondrá el bien más elevado. Significa no ser caprichoso, sino voluntarioso.
Antes de formular a tu Ángel una pregunta que te parezca importante, atiende a cualquier miedo que puedas tener formulándote estas preguntas:
Si ocurriera (lo que temes) ¿qué sentiría?
¿Qué haría?
¿Y luego?
¿Estoy dispuesta a liberarme de este miedo?
¿Estoy dispuesta a conocer la verdad?

Si la respuesta es sí, utiliza la técnica de Liberación Avanzada que te doy en hojas apartes. Se basa en los elementos de tierra, agua y fuego.
Puedes descubrir que te relacionas mejor con uno de ellos que con los otros. Te recomiendo realizar una vez cada uno de ellos, para ver cuál es el más adecuado.
¿ES UN ÁNGEL?
Se pueden presentar algunas preguntas como: ¿Cómo saber cuándo es tu Ángel quien habla y cuándo tu mente? ¿Cómo saber si es un Ángel o un guía?

Utilicemos la analogía del televisor, imaginando por un momento que tú eres el aparato. Hay muchos canales o emisoras que trasmiten. (En este caso, al hablar de canales nos referimos a una voz, no a la persona que lo recibe). Mientras no te abras a los Ángeles el único canal que puedes recibir en tu televisor proviene de tu mente, de tu yo. No es difícil detectar la diferencia entre tu mente y tu Ángel. Tu mente está llena de críticas y palabras tales como “deberías”. Te dice qué hacer, cómo, y cuándo hacerlo. Y nunca deja de indicarte lo que has hecho mal.
La voz de tu Ángel es serena y compasiva. A veces, irónica, ¡A veces habla en rimas!. Nunca censura ni te dice que te has equivocado; tampoco te indica qué hacer, aparte de indicarte mirar hacia adentro o ser más amante contigo misma. Siempre señala el punto de vista positivo y ofrece consejos constructivos. ¡Qué diferente suena del antiguo programa negativo que proviene de nuestra mente! Es un espectáculo completamente nuevo.
En realidad, una de las maneras de identificar la voz angélica es la sensación que te produce.
Las sensaciones de amor, de mayor auto aceptación, de paz interior, de ser profundamente queridos y reconocidos, son señales de comunicación angelical. También puedes tener una reacción física, aunque no con tus emociones, porque las estás bloqueando. El estado del corazón abierto es un requisito previo para hablar con los Ángeles.
Otras manifestaciones físicas que pueden acompañar la comunicación angélica son: escalofríos, carne de gallina, cosquilleos en el dorso del cuello; una claridad de visión fuera de lo habitual; lágrimas, que fluyen cuando se abre súbitamente el corazón emocional, y un olor dulce o fragrante que no tiene explicación. Tal vez percibas algo que huele a flores.. cuando no hay flores alrededor. Todo esto indica las visitaciones angelicales.
Una vez que estableces el contacto inicial con tu ángel, hay dos maneras de conversar con ellos. La primera es hacer una pregunta de carácter general y abrirse para recibir la respuesta, como por ejemplo: ¿Cuál es mi finalidad en esta vida? ¿Cuáles son mis dones? ¿Cómo debo llamarte? ¿Cuál es tu nombre?, etc., etc.,
Cada Ángel se comunica a su modo. Tal vez el tuyo quiera hablar contigo en cuanto te levantes. El estado soñoliento y relajado en que te encuentras un momento antes de dormir y al despertar, por la mañana, es sumamente apto para hablar con los Ángeles. Por este motivo, algunas personas tienen siempre la libreta de anotaciones y la birome cerca de la cama.
Quizás tu Ángel prefiera comunicarse sólo en viernes o en otro día determinado. Y si dice que se llama Juan, no te sorprendas. No todos los Ángeles tienen nombres caprichosos. Si le preguntas su nombre y o recibes respuesta, no te preocupes. En realidad no tiene nombres personales; los que recibimos al preguntar corresponden a una vibración a la que nosotros damos un nombre.
Si tu Ángel dice llamarse Gabriel o Rafael, ¿estás hablando con una arcángel? probablemente no, pero el Ángel pertenece al clan de Gabriel o de Rafael. Cuando tropieces con un Arcángel te darás cuenta, sin duda.
La segunda manera de conversar con tu Ángel es interactuando utilizando el formato del diálogo. Una vez que empieces a desprenderte de viejas barreras mentales y emocionales, comenzarás a revelar tus verdaderas fuerzas, tus dones y tu bondad. Nuestros Ángeles viene a nuestra vida para ayudarnos en eso. Cuanto más dialoguemos con ellos, más información compartirán
EL ÁNGEL DEL CORAJE
El verdadero coraje no consiste en vivir alocadas aventuras en continentes inexplorados, sino en vivir la única y gran aventura para la cual hemos nacido.

La gran aventura es responder sí a la vida atreviéndonos a abrir nuestros brazos y nuestros corazones a lo desconocido, sea cual sea la forma que vaya a tomar, ayudándonos el Ángel del Coraje y el de la Confianza.
Tener coraje es ser consecuentes con nosotros mismos, a pesar de lo que puedan decir los ignorantes que nos rodean y no nos dejan ser nosotros mismos.
Si queremos crecer por dentro (Y ese es el objetivo de la vida encarnada) debemos estar abiertos a lo inesperado y ser valientes ante lo desconocido. Arriesgarnos puede darnos miedo, pero sin riesgo es imposible liberarnos de las cadenas de nuestro ego.
Te propongo que:
Te sientas en un lugar tranquilo y en el que estés segura de que nadie te va a molestar. Descuelga el teléfono.
Lentamente, cierra los ojos y deja que la quietud que experimentas se apodere de ti.
Visualiza esa quietud como la Vida que hay dentro y fuera de ti y entrégate a ella, sin miedo, con coraje.
Visualiza como esta misma vida va creciendo y te va llenando de fuerza y valor.
Es el Ángel del Coraje que estaba prisionero en tu interior. Libéralo, invítalo a entrar en tu vida.
Dale las gracias por hacerlo.

PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 17
Audición Expandida
Para oír la voz de tu Ángel también debes poder escuchar. El ejercicio siguiente está ideado para extender tu capacidad de escuchar y acentuar tu facultad de clariaudiencia, que está sobornada por el chackra de la garganta, el centro energético de comunicaciones de tu cuerpo. Esta habilidad no tiene nada de misteriosa: es simple extensión natural del alcance de frecuencia de nuestros sentidos.

Antes de hacer cualquier ejercicio recuerda que tienes que estar bien relajada y cimentada; observa si hay algo que necesites liberar antes de comenzar. En ese caso, dedica algún tiempo para efectuar la liberación.
para anotar.
Pon la música y sube el volumen hasta que el sonido rebote en el cuarto y te rodee. Permítete sentir la música en el cuerpo y disfruta de las sensaciones agradables o felices que te brinde.

Mientras disfrutas de la música, imagina que tu Ángel baila al compás de la melodía, cualquiera que sea la forma en que lo veas. Mantén la imagen de tu Ángel bailando hasta que acabe la música.
Apaga el sistema de sonido y elimina cualquier otro ruido mecánico que haya en el cuarto, tal como relojes, ventiladores o acondicionadores. Luego prosigue con el ejercicio:
1) Siéntate, cierra los ojos y escucha el silencio. ¿Qué oyes? Escucha los sonidos que provienen de fuera: de la calle o de los vecinos. Sintoniza el más lejano. Sintoniza los más próximos a ti. Siéntelos en tu cuerpo.
2) Mantén los ojos cerrados. Después de escuchar los sonidos exteriores, ve hacia adentro. Escucha los silencios entre un sonido y otro, entre las notas, entre tus oídos. En ese espacio, entre tus oídos y tu garganta, está el sentido de tu Ángel, la voz de tu guardián y compañero.
3) Permanece quieto y sigue escuchando, siempre con los ojos cerrados. imagina que tu Ángel está sentado, o de pie, a tu lado. Tal vez no percibas palabras, pero si lo haces toma tu cuaderno y anótalas. Si no, quizás veas colores o líneas enredadas. Deja que las imágenes se traduzcan a sonidos en el oído de tu mente.
4) Cuando sientas que los sonidos y el silencio se han convertido en parte de ti, abre suavemente los ojos.
Es posible que durante este ejercicio, tu Ángel te busque. Lo sabrás por el mensaje que recibas, mediante sensaciones, imágenes y hasta palabras. Pero aunque no recibas ningún mensaje, el ejercicio te pondrá en un nuevo sitio de atención receptiva. Durante la mayor parte del tiempo estamos ocupados charlando o pensando en lo que vamos a decir, que no nos permitimos los placeres del silencio, de escuchar los diferentes tipos de sonidos que viven en ese silencio. Es en el silencio donde nos hablan los Ángeles.

CLASE 25 – SERES DE LUZ – ÁNGEL GUARDIÁN
La Iglesia enseña que cada uno de nosotros tiene a su lado un Ángel que lo protege y lo custodia. Da testimonio de ello la oración que todos hemos aprendido de niños:
Ángel de Dios que eres mi guardián
Ilumíname, custódiame, guíame y protégeme
Que a ti me ha confiado la piedad celestial.

Santo Tomás de Aquino, en la Summa Theologica ratifica esta antigua enseñanza y confirma que el Ángel custodio está junto al hombre durante toda su vida; lo asiste también en el momento de la muerte, y en el más allá le indica el camino hacia la morada.
Ciertos testimonios modernos parecen confirmar esta antiquísima creencia: me refiero a las visiones de los moribundos, es decir, a las experiencias de quien ha estado en coma, o que de alguna manera se ha encontrado cerca de la muerte, y en esa tierra de nadie entre el más allá y el más acá ha visto y oído algo que se le grabó de manera imborrable en la memoria.
Son miles las experiencias recogidas hasta ahora en todo el mundo y su coincidencia, más allá de las grandes diferencias socioculturales y de las esperanzas religiosas de quienes fueron sus protagonistas, es uno de los elementos que hace pensar que no se trata solamente de sueños y visiones.
Las características de las experiencias en el momento de la muerte son las siguientes: cuando la conciencia lúcida se apaga, la persona se descubre fuera del cuerpo, privada del envoltorio material, pero en perfectas condiciones de pensar, recordar, ver y sentir. Percibe todo lo que sucede alrededor de su cuerpo muerto, pero no puede ser percibido por los presentes. Simultáneamente toma contacto con una dimensión distinta y superior, que es definida por todos los que la han experimentado, como ultraterrena; ven, en efecto, paisajes estupendos, escuchan música dulcísimo y, sobre todo, se encuentran inmersos en una luz extraordinaria, que todos coinciden en definir como algo imposible de describir con palabras humanas. La palabra que mejor se adapta a la nueva dimensión y a la luz es “amor”.
Algunos tienen, además, la visión de la “película de la vida”, en la cual vuelven a ver toda la vida transcurrida y le dan un valor ético; hay quienes se encuentran con las personas queridas que han muerto anteriormente. Para otros existe el encuentre con un “ser de luz”, cuyo papel se asemeja mucho al del Ángel Custodio.
Cada persona es acompañada desde el nacimiento hasta la muerte por seres espirituales. Todos tienen estos acompañantes, crean o no en ellos, sean judíos o católicos o aún cuando no tengan religión: sus creencias personales no tienen ninguna importancia. Dado que el amor es incondicional y sin límites, cada uno recibe este regalo desde el nacimiento. Los niños llaman a estos acompañantes “compañeros de juegos” y están perfectamente conscientes de su presencia. Pero cuando empiezan a ir a la escuela, los adultos hacen que se olviden de este Amigo – hasta que se encuentra en el lecho de la muerte.
El encuentro con las criaturas luminosas que tan frecuentemente dicen haber tenido los que han sido reanimados, tiene un significado muy especial: otorga calma y seguridad y queda grabado en la mente durante toda la vida.
Un médico holandés, H. C. Moolenburgh, comenzó a interesarse por los Ángeles después de oír que tantos de sus pacientes hablaban de ellos, y ha escrito sus descubrimientos en un “Manual de Ángeles”. Ve a los humanos como un equipo de buceadores de profundidad que buscan tesoros perdidos, conectados con la superficie sólo por unas pocas mangueras de aire y por la radio. Los Ángeles son la tripulación de superficie, que trabajan a bordo del barco para asegurase de que no corramos peligro.
“Hasta hemos recibido”, escribe, “instrucciones detalladas sobre el tipo de tesoro que deberíamos recoger, que ha de ser de un tipo que podamos llevar con nosotros. Y probablemente nos suben todas las noches para que tengamos un respiro, y a nuestra muerte se nos sube definitivamente”.
¿Cuántas veces olvidamos que tenemos toda la ayuda del mundo? Sin embargo, a fin de evolucionar tenemos necesidad de “olvidar”. De lo contrario habríamos seguido siendo, como dice Moolenburgh, “niños dependientes, sobrecogidos por la grandeza de nuestros mayores”.
“Ninguna cosa creada carece de su protección personal”, los Ángeles que nos protegen y aconsejan están preparados.
Todo el mundo tiene Ángeles de la Guarda arriba, en cubierta. Y cuando tratamos de vivir la vida y seguir las maneras de ser más alineadas con Dios, y nuestro destino más alto, nuestros Ángeles se dedican más estrechamente a guiarnos y aconsejarnos.

EL ÁNGEL DE LA ABUNDANCIA
El
Ángel de la Abundancia está en nuestro campo de fuerza, de pie ante la Puerta adecuada, e irradia la esencia espiritual de la prosperidad, la belleza, el lujo y el bienestar. Como una extensión del Espíritu del Yo, ella es el vórtice a través del cual pasa la Energía Creativa de la prosperidad material, y, a menos que se encuentre bloqueada por las proyecciones del eco, ocasionadas por errores y por la ignorancia humana, su tarea consiste en asegurar que tu vida esté continuamente abastecida con abundancia de bienes.

Cuando el poder de este Ángel se ve oscurecido por las proyecciones del ego, el individuo no sólo experimenta dificultades económicas sino que también sufre una profunda sensación de inseguridad y enfrenta conflictos familiares y problemas con su profesión y con el sexo. La creencia de que todo resulta insuficiente afecta muchas áreas de la vida, y cada situación añade más peso a la negación original de la omnipresencia de la abundancia.
Recuerda que el Ángel de la Abundancia fue creado por el Espíritu para ser el agente de una de las disposiciones primarias del Reino, la de atender el abastecimiento infinito.
¿Cuál es, entonces, la razón por la que las personas experimentan condiciones tan poco satisfactorias en tu vida? Eso se debe a que la puerta está cerrada, ya sea parcial o completamente, y la razón de que se este canal se encuentre obstruido se encontrará en la conciencia del individuo y en lo que creas acerca de Dios y de la abundancia.
La Abundancia es la verdadera naturaleza de Dios y, desde el momento en que Dios se expresa en cada individuo, se convierte en la verdadera naturaleza de cada uno de nosotros. Cuando el Ser Supremo se expresó a través de nosotros, nada fue dejado de lado. Cada uno de los atributos del espíritu, incluyendo la abundancia, nos fue dado con toda su plenitud, lo cual significa que todos esos atributos son infinitos y eternos.
Desde los comienzos de las escuelas de sabiduría, las academias espirituales de la antigüedad, han enseñado que el Ser Absoluto o Dios, no llegó a estar directamente involucrado con los efectos, es decir con aquellas cosas que habríamos de llamar dinero, comida, vestimentas, viviendas y transportes. Así vemos que el don de la Abundancia es la energía creativa, el verdadero Amor del Espíritu, y que esa energía se ha convertido en el hilo y el tejido de la conciencia, dando como resultado las formas materiales. Una vez más es la conciencia del individuo la que se expresa en el mundo fenoménico.
Cuando uno llega a ser consciente de la Presencia de Dios, la Presencia se convierte en parte de nuestra conciencia, y así tiene lugar una infusión espiritual. Y, cuando uno se identifica con este Espíritu de Dios como la propia abundancia, nuestra conciencia se convierte en el principio de la prosperidad.
La energía fluye para manifestarse a través de nosotros, reproduciendo eternamente en el mundo de las formas todas las vibraciones de nuestra conciencia. El propósito principal de estas ideas es capacitarnos para operar con la ley superior – la Ley de la Abundancia – antes que con la ley de la carencia y la necesidad, debido a que la conciencia es, en si misma, satisfactoria como ley, independientemente de cuál sea el punto en el que está concentrada.
Si, actualmente, estás experimentando problemas económicos, eso significa que estás trabajando con la ley inferior, que ha sido activada por alguna falsa creencia que vos misma has inventado y proyectado, como si fuera una situación verdadera, sobre la pantalla del mundo exterior.
Ahora, estás en condiciones de ver que un pensamiento realmente eficaz no tendría que estar centrado en el efecto, sino en la causa que ha provocado este efecto, para corregir el error de percepción que hay en tu conciencia. Tú has hecho una realidad de una ilusión, le has otorgado poder a una alucinación, y has fortalecido ese modelo ilusoria que domina tu vida.
Cuando logramos remover las obstrucciones e impedimentos que se encuentran en nuestra conciencia – al alcanzar una profunda conciencia de la Presencia Divina – los efectos que el ego proyecta sobre el mundo exterior comienzan a desvanecerse y son, simultáneamente, reemplazados por las impresiones divinas de una naturaleza sustancial.
Como, a partir de ese momento, brilla la Luz pura del Yo Divino, las proyecciones del ego se consumen totalmente, y en todas las formas, condiciones y experiencia sólo se refleja la Voluntad, el Amor y la Visión de Dios.
Los Ángeles son extremadamente prácticos para demostrarnos nuestras falsas creencias. Por ejemplo, el Ángel de la Abundancia puede estar diciéndote que estás equiparando la pérdida de una relación con la pérdida de tus ingresos, que estás equivocándote en un área determinada y que estás superponiendo ese error en el terreno de tus finanzas, que está transfiriendo la culpa y creando una deuda monetaria, o que si te estás permitiendo tomar alguna ventaja en un determinado nivel, esto puede producir una vibración similar que traiga como consecuencia que alguien esté tomando ventajas a nivel económico.
¿Qué ocurre con los tipos inescrupulosos y con las mentes criminales que viven en lujurioso esplendor? Recuerda que lo que se manifiesta en el mundo fenoménico es la conciencia del individuo y que no hay nada que una mente bien concentrada y bien determinada no pueda lograr incluso la acumulación de grandes riquezas. Pero cuando la fortuna se construye a través de la mente del ego, una vida opulenta estará directamente relacionada con la tristeza y con las aflicciones.
Si la energía de las provisiones y suministros, que está hecha de puro amor, se convierte – por obra de una conciencia dominada por el ego – en el poder de acumular riquezas a cualquier costo, esta violación de la ley cósmica será retribuida en forma de violencia, desintegración del cuerpo, o ataques de las estructuras institucionales de la sociedad que llevarán al colapso financiero y posiblemente a la desgracia pública.
Como el Amor es un requisito absolutamente indispensable para construir una conciencia de prosperidad, te sugiero que hagas todo cuanto sea necesario para estimular las vibraciones del Amor. Comienza por el primero y más grande de los mandamientos, que es el de Amar a tu Señor Yo con cada partícula de tus sentimientos y que debes amar a todos tus prójimos como si fueran ese Yo.
También podrías ir a los bosques o a tu propio patio y buscar algún objeto que tenga un pequeño significado para vos. Levanta una piedra y, durante los primeros días, prueba de amar a esa piedra y, durante los próximos días, prueba de amar a esa piedra como nunca has amado a nadie o a nada sobre la tierra. Desarrolla tu compasión y tu ternura hacia esa piedra; acaríciala, háblale, cuéntale acerca de tu origen divino y de su sustancia eterna.
Una vez que hayas logrado ser uno con esa piedra, avanza para ponerte en consonancia con todo lo que existe en la naturaleza y repite el mismo proceso. Luego, comienza a concentrarte en las personas. Mira a cada individuo como una Sagrada Encarnación de Dios. Cuando miras a las personas desde la perspectiva de la Verdad, estás viendo más allá del cuerpo y llegas a contemplar lo que realmente son, la manifestación del Espíritu de Dios.
Luego, comenzarás a ver más allá de todas las formas y sólo verás la Realidad, y las vibraciones del Amor continuarán expandiéndose. A partir de allí, el Ángel del Amor tomará el control y lo mantendrá en consonancia con la Energía del dinero y en armonía con el proceso creativo del Ángel de la Abundancia,
Al mismo tiempo que estás expandiendo tus vibraciones de Amor, y viendo a todas las personas como el mismo Yo Sagrado que tú eres, comienzas a compartir de todo corazón – sin esperar obtener una compensación sino por la alegría de hacerlo – sabiendo que, cuando das algo a otras personas, te estás dando algo a ti misma, porque todos somos un mismo Yo.
Algún día, el sistema económico del mundo se basará en la idea de compartir. La Sabiduría Intemporal lo afirma con toda claridad: a aquellos que dan se les dará para que puedan seguir dando. Cuando tú entras en la gracia de compartir, sabiendo que puedes dar libremente, debido a que ahora lo tienes todo, las proyecciones de insuficiencia del ego se ven dejadas de lado, y el Ángel de la Abundancia puede funcionar naturalmente para mantenerse constantemente abastecida con absoluta abundancia de provisiones y suministros.
El Ángel de la Abundancia reflexiona:
“Cuántas veces hemos oído decir a algunas personas: “Si tendría más dinero sería más feliz, si cambiara este trabajo sería mejor, si mi esposa (o esposo) cambiara yo sería mejor”.

“Así podemos seguir una lista innumerable de condicionamientos para estar bien, todos externos, todos alejados de la verdadera fuente de la alegría.”
“El Ángel cuenta que nosotros tenemos que tener en nuestro interior cascadas de luz en abundancia. Si no utilizamos esa riqueza es porque pensamos que sólo aquello que está fuera de nosotros es valioso, y así esas fuentes se van secando como un árbol que al no dar frutos no se reproduce, porque sus semillas desaparecen, o lo que es peor, se extingue. Eso sucede con todo lo que se abandona.
El Ángel recomienda nutrirnos de nuestra propia felicidad, sin exigir lo que tenemos o lo que queremos que nos den los demás. Esa imagen ejemplifica muy claramente lo que el Ángel nos dice: si tenemos en la mano dos copas llenas no podemos tomar de ellas al mismo tiempo.
Nosotros queremos atragantarnos sin disfrutar cada sorbo de nuestra copa divina, que sólo se va llenando en nuestro interior.
Te propongo que:
Te sientes o estires en un lugar tranquilo donde puedas relajarte y olvidarte de los problemas cotidianos.

Desconecta el teléfono e intenta mantener tu mente en blanco, sin rechazar los pensamientos y sensaciones que vayan apareciendo, pero también sin provocarlos. simplemente contémplalos. Sin duda son muchísimos. Proceden de tu interior.
Visualiza algo que desees, surgiendo de tu interior. Pruébalo con varias cosas; pueden ser objetos físicos, salud, amistad, comprensión. No importa. Dentro de ti está en forma de semilla todo lo que puedas encontrar en el mundo exterior.
¡Y está en abundancia!
Visualiza esa semilla y pídele al Ángel de la Abundancia que la riegue con su amor. Realiza este ejercicio a diario y en pocos días verás como aparece por arte de magia lo que deseas.

Finalidad: Es el distribuidor de la sustancia divina que encarna en todos los suministros, el amor, la belleza y el poder que está en constante irradiación.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: carencias económicas y limitaciones, discordias familiares, sentimientos de inseguridad y futilidad; problemas sexuales y profesionales.
Su energía resulta bloqueada debido a: la creencia en situaciones de insuficiencia, la negación de la verdad de la abundancia, la belleza y el bienestar omnipresentes.
LA DEPRESIÓN
En
ocasiones nos deprimimos tanto que sentimos como si estuviéramos siendo atacados físicamente por fuentes ignotas. No importa si el ataque se produce o no; los sentimientos son reales.
Imaginemos que el cuerpo funciona gracias a una batería recargable. Cuando la batería tiene poca carga, nuestra luz será débil y los pensamientos no serán claros ni brillantes. Cuando recargamos la batería cuidándonos adecuadamente, brillaremos con intensidad y obtendremos una lectura clara de las situaciones de la vida.
Son muchas las cosas que pueden hacernos perder la carga de batería. No es ningún secreto que transitar por los altibajos de la vida constituye un proceso agotador. Por eso necesitamos dormir, moveros y comer alimentos nutritivos para mantenernos en buena forma. Pensemos en una época en que tuvimos mucha actividad, cuando corríamos como locos y nos descentrábamos. Quizás haya sido una época emocionante, pero ¿qué sucedió cunado toda esa actividad frenética terminó? ¿Nos sentimos vacíos y deprimidos? A muchas personas les sucede esto.
Muchas personas pasan gran parte de la vida fuera de su centro, gastando su fuente de energía a causa de una estimulación excesiva, y luego caen muy bajo, se estresan y ya no pueden seguir adelante. Entonces, después de un tiempo de depresión, se ponen nuevamente en pie y comienzan a andar.
Yo no pretendo juzgar este tipo de estilo de vida, ni intento decir si está bien o mal, pero quiero destacar algunas cosas que las personas que llevan esta vida manifestaron. Los períodos de baja pueden llegar a ser alarmantes en el caso de personas con un estilo de vida frenético, que pierden la capacidad de seguir en ese ritmo.
Esto puede lleva a que personas que en situaciones normales son positivas, comiencen a pensar negativamente respecto de muchas cosas: ellas mismas, otras personas y sus vidas. Todo toma un tinte negativo y pesimista. El que pasa por ese período negativo comienza a comportarse con dureza hacia sí mismo y a decir que algo malo debe de haber en su personalidad. A veces se imaginan acosados por demonios que quieren hacerlos fracasar y verlos infelices. Repito: no juzgo si estas percepciones son hechos o no: eso no importa. Quiero que sepas que puede evitarse que se produzca este vaciamiento y que lo Ángeles pueden ayudarnos de diversas manera.
Muchas son las formas en que llevamos la carga de nuestras baterías a unible peligrosamente bajo. Por un lado, cualquier tipo de sustancia química, incluyendo alcohol y otras drogas, pueden desgastarnos la energía física. Lo mismo que trabajar en una tarea que detestamos. La energía también se deprime por el hecho de albergar sentimientos de resentimiento u odio hacia una persona o lugar y sentir que no tenemos el poder para resolverlos. Lo mismo ocurre con una relación infeliz. Utilizar la energía para rescatar o controlar a otros (lo que en el largo plazo provoca más trabajo) también nos deja vacíos. Seguramente podrás imaginar más ejemplos.
Estos son sólo algunos ejemplos de situaciones temporarias que pueden darnos la sensación de haber perdido poder. Estos momentos pueden ser puntos de inflexión positivos si abrimos la mente y dejamos que los Ángeles re trabajen algunas actitudes y cambien algunas situaciones. Vamos a tomarnos recreos durante el día para encontrarnos con los Ángeles, nuestra naturaleza interior.
Visualicemos algunas sesiones de recarga con los Ángeles. Podemos hacerlo de la forma que más nos convenga. Una forma sería dejar toda actividad de lado y sentarnos con un vaso lato de agua fresca. Mientras sorbemos el agua, imaginamos que es energía pura y limpia. El agua llegará a nuestro centro, la batería, y nos reenergizará. Y el cuerpo es parte del equilibrio de la naturaleza, por lo que debemos asegurarnos de cuidarlo.
Protejamos nuestro centro y nuestra sensibilidad. Apartemos lo negativo y no olvidemos que los ángeles constituyen una gran barrera para esas fuerzas negativas no queridas.
EL ÁNGEL DE LA CREATIVIDAD
Desde
que nacemos vivimos en un mundo de fantasías que nosotros mismos hemos creado. Pero eso no es creativo.

Cuando somos realmente creativos, es cuando ya no estamos proyectando nuestras fantasías, sino que estamos siendo nuevos y espontáneos porque estamos conectados directamente con la fuente de la Creatividad.
Crear, en realidad significa ordenar, poner orden, reencontrar el orden implícito original, que siempre estuvo en la esencia de las cosas, pero que no aparece en las apariencias, al menos para aquellos que no saben ver.
Si queremos ser de verdad creativos, hemos de aprender a conectar de nuevo con la Fuente de la Creatividad.
Te propongo que:
Siéntate o estírate en un lugar en el que te sientas a gusto y relajado. Dirige tu atención hacia tu interior, hacia lo más profundo de ti mismo, olvidándote del exterior.

Permite que los pensamientos y sensaciones que aparezcan se vayan y déjate caer hacia adentro, sin miedo y con confianza.
Se te ocurrirán ideas, muchas ideas: es que te estás aproximando a la Fuente de la Creatividad.
Invoca al Ángel de la Creatividad, llámale e invítale a que aparezca.
Cuando lo veas o lo sientas, déjate envolver por su luz y dale gracias por ayudarte a vivir tu vida de cada día de un modo nuevo y creativo, conectando con lo más íntimo de ti mismo.

PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 18
Pregunta a tus Ángeles
Lee el ejercicio varias veces y antes de hacerlo haz primero el de cimentación, liberación y alineamiento. Omitirlos es como omitir el precalentamiento cuando vas a correr. Cuanto más te estires, mejor correrás.. o volarás, en este caso.
Para hacer este proceso, necesitarás tu diario angelical, estilográfica.

1) Cómodamente sentado en tu lugar sagrado, siente la presencia de tu Ángel y comienza a inhalar todo su amor. Saluda a tu Ángel con el corazón y recibe su saludo.
2) Deja que en tu mente se forme una pregunta. Ponla en tu corazón. Cuando puedas sentir las palabras en el corazón, abre los ojos, anótala y formúlala a tu Ángel.
3) En el silencio, ábrete a las palabras que vengan a ti de tu Ángel. Anótalas sin pensar en ellas.
4) Como en cualquier conversación, tendrás cosas que decir en respuesta a lo que tu Ángel te ha expresado. Anota esas palabras mientras las emites a tu Ángel.
5) Una vez más, recibe la respuesta que te dé tu Ángel y anota las palabras.
6) Continúa hasta que hayas llegado al final de la conversación.
7) Da las gracias a tu ángel

Presta atención a tu cuerpo, a tu respiración, a lo que te rodea. Lee lo que recibiste. ¿Qué te enseñó sobre ti misma? ¿Qué sensaciones te inspira? Si no crees que la información sea correcta o útil, si te parece que todo es invento tuyo, guárdala. Vuelve a leerla más adelante, quizás después de una o dos semanas. El tiempo te dará distancia suficiente para evaluar sus méritos con una actitud menos crítica.
Cuando tu Ángel habla, puede sacudir algunas de tus creencias más antiguas y arraigadas. Cualesquiera que sean los motivos, los humanos nos aferramos mucho a nuestras creencias y estamos convencido de que son acertadas.
Los momentos íntimos con tu Ángel son una honda fuente de placer. Tu ayudante celestial trate a tu vida consuelo y alegría, así como iluminación para enfrentar temas problemáticos. En este momento estás disfrutando de tu primer contacto con tu Ángel. ¡Felicitaciones! Y te esperan nuevas diversiones.

 El Ángel, en todas las tradiciones, es el regidor, el gobernador, aquél que codifica y mantiene el orden de las cosas que la Mente Creadora le ha confiado.
Los Puntos Cardinales representaron desde siempre para el hombre referencias precisas en las que basarse. El punto desde donde sale el Sol y aquel donde se oculta, han sido siempre considerados justamente los “anclajes” inmutables del Universo. Toda la geometría, le geografía, la trigonometría, la misma matemática, por no hablar de las más sencillas nociones de astronomía, se basa en esta imprescindible realidad.
En la mente del hombre de cada época y de cada culto, por tanto, un Gran Ser siempre ha controlado el curso regular del Universo, poniendo en los lugares estratégicos a otros Seres, subalternos suyos, que hicieron esas reglas inmutables.
Una precisa referencia a los Ángeles de los puntos cardinales y a los colores a ellos asociados, nos viene de la visión de Zacarías.

El profeta, como es conocido, venía siendo instruido durante mucho tiempo, por el “Ángel de Yahvé”. El Ángel le enseñaba imágenes, situaciones, lugares o personas y le descifraba su significado.
“Por lo tanto levanté los ojos otra vez y vi; había cuatro carros que salían de entre los montes. En el primer carro había caballos rojos y en el segundo carro caballos negros. Y en el tercer carro había caballos blancos y en el cuarto carro caballos bayos.. el Ángel me dijo: “Estos son los cuatro espíritus de los cielos que salen después de haber estado en su puesto delante del Señor de la Tierra entera. En cuanto a los caballos negros, salen del país del norte, los caballos blancos deben de salir de detrás del mar. En cuanto a los bayos deben salir del país del Sur.”
Es interesante notar cómo estos “cuatro espíritus de los cielos” habían estado ya “en su puesto”, que no era delante del Trono de Dios, como se podía imaginar fácilmente, sino delante de un espíritu inmediatamente superior a ellos, o sea el “Señor de la Tierra Entera”.
En la tradición Maya, la Tierra era cuadrada y todas las estrellas daban vueltas alrededor saliéndose en ángulo recto. Con esta cosmogonía era muy simple imaginar en cada uno de los cuatro ángulos a cuatro divinidades: los Bacabi. Eran muy semejantes a nuestros Ángeles: se aposentaban en los cuatro puntos cardinales asistidos por los “Chaques”, otros Ángeles de rango inferior que controlaban los elementos, los vientos y la lluvia.
Cada “Chaque” tenía un color diferente según su campo de acción. Es interesante comparar estos colores, pues los encontraremos en muchas otras tradiciones.
El Chaque del Norte era de color blanco, el Chaque del Sur era amarillo, el Chaque del Este rojo y el del Oeste negro.
Los Ángeles de los puntos cardinales son espléndidas criaturas que custodian de modo inflexible cuanto la Divinidad les ha confiado. Hasta aquí la Iglesia está de acuerdo, pero no acepta introducir nombres desconocidos, serían marcados como demonios o divinidades paganas.

La tradición gnóstica nos describe los deberes y las funciones de los Ángeles; en cuanto a sus nombres, ya no es cosa tan fundamental darles uno…
Ángel del Norte
Es un Ángel de vestidos blancos o quizás del aura cándida, que en el fondo es la misma cosa…

Es el gobernador del elemento aire, gobernador de los vientos y de la nieve. Se eleva, silencioso sobre las inmensas extensiones polares, y también sobre las cálidas zonas desérticas. Su Ser no está ligado a la temperatura física sino a la vibración que le llega de los lugares.
Este modo de ser solitario no lo hace indiferente al género humano, al contrario, lo acompaña desempeñando un papel muy importante.
Es el custodio de los deseos y de las esperanzas de los hombres y también de sus secretos.
Es el ángel consolador de quién ha perdido un apersona querida. Puede intervenir en los pensamientos y en los sueños de quien sufre, llevándole consuelo.
Interviene para calmar la ansiedad, para apagar el fuego del rencor y con la misma dulzura para domar la furia de los elementos cuando se desencadenan en la tempestad.
Le gusta que le ofrezcan incienso y pétalos de flores blancas. Protege tanto los lugares geográficos como a los hombres de los peligros debido al hielo, a la nieve, y a los huracanes.
Recordemos que en el interior de la furia de los elementos se desencadenan los devas oscuros. Así como los Ángeles de la luz tienen la misión de proteger, guiar, custodiar aquello que les ha sido confiado, del mismo modo los devas opuestos, los oscuros, tienen el deber de destruir, confundir, romper los equilibrios.
El Ángel del Norte es el dominador del elemento aire y corresponde al signo de Acuario. La tradición astrológica lo empareja con el planeta Urano.
Ángel del Sur
Ángel solar, con un resplandeciente vestido del color de la llama, es el regidor de la luz, del fuego, del calor.

Es el Ángel de la comunicación, de la palabra, es quien suscita alegría y amor en el corazón de los humanos. Probablemente es también el responsable de tantos “flechazos”, puesto que suscita la llama del enamoramiento, de la simpatía, y también de la compasión y la solidaridad.
En cuanto “portador de la llama” trae también la chispa de la vida al mundo animal y vegetal. Es quien distribuye el “prana”, por tanto, la vitalidad, la energía física, el don de la curación.
Es el custodio de las acciones del hombre, de las decisiones activas, del movimiento dinámico, del coraje y también del bienestar material.
Su presencia disuelve las nieblas grises del odio, de la tristeza, de la desesperación. Consigue infundir optimismo en las personas descorazonadas y guía a los débiles hacia la capacidad de luchar. Protege de los peligros que provienen del fuego, pues Él es el Señor de este elemento. Su lucha contra el Deva del signo contrario se dirige a mantener el equilibrio entre el fuego que da la vida y aquel que devora y destruye.
Su energía es el fuego germinador de la creación, y a Él le ha sido confiado el crecimiento de todas las cosas vivientes en los cuatro Reinos de la Naturaleza.
Ángel del Oeste
Es el Ángel ligado al elemento Tierra. Reina sobre las estacione, sobre los frutos y sobre el trabajo del hombre. Hoy lo llamaríamos con razón el Ángel de la Ecología.

Su color es el verde brillante de las hojas primaverales o de las tiernas praderas.
Por su posición, también se le llama “El Centinela de la Noche” o el “Guerrero del Oeste”. Según la tradición oculta, acoge entre sus manos el disco solar en el ocaso, lo custodia de los ataques de las tinieblas en el curso de la noche, y se lo entrega por la mañana a su gran compañero, el Ángel del Este. Una función muy semejante la encontramos en la mitología egipcia, en la cual el disco solar Ra, se embarca cada noche en la galería subterránea por la que discurre el río Amenti. A lo largo de la travesía deberá luchar contra el dragón Apep que quiere devorarlo para que las tinieblas reinen sobre la Tierra.
Es el Ángel que acoge a las almas de aquellos que mueren desde el ocaso hasta el alba y las conduce hacia la Luz para que la oscuridad no los confunda.
Custodia el crecimiento espiritual de los hombres, reforzando en ellos la conciencia y la determinación. Su protección aleja a los devas malignos y las fuerzas oscuras, disipa las pesadillas nocturnas sobre todo de los niños.
Agradece la oferta de flores, de fruta y de sus delicados perfumes.
Defiende cosas y personas de los peligros que provienen de la tierra y de sus movimientos, derrumbamientos, terremotos, etc.
Ángel del Este
Es un Ángel con una extensa aura azul turquesa, el que rige el elemento agua, tanto de la simbólica representativa del futuro que se puede revelar, como del agua real de los océanos.

Es Él quien vela las visiones y los sueños nocturnos para evitar que sean demasiado claros y que, interpretados con anticipación, comprometen el desenvolvimiento del Plan.
Es también denominado el “centinela de la Aurora”, puesto que, simbólicamente, cada mañana recoge entre sus manos el disco solar que emerge de la noche, y lo acompaña en su recorrido a lo largo del arco del cielo.
Y es justamente con el primer resplandor del sol cuando este Ángel se hace de vez en cuando visible a los mortales, en aquel arcano momento entre la última sobra de la noche y la primera luz de la mañana.
Es el gobernador del inconsciente y de lo profundo. Señor de la Intuición y de la Precognición. Vigila la realización espiritual y material del camino humano.
Justamente por este deber suyo de acompañar durante el camino “de las tinieblas a la luz”, este Ángel es considerado como el custodio del futuro del hombre. Conoce la realización de los eventos y hace que sean comprensivos poco a poco, mientras acompaña el camino de la evolución. Se le podría definir con razón el custodio de la Era Nueva.
Ama el ofrecimiento de agua limpia en copas de cristal.
Su protección guiará a los hombres que le confían al efectuar las elecciones justas. Armoniza los planos materiales de vida cotidiana con el Gran Plan.
Aleja los peligros que nos vienen de lo imprevisto, de la distracción, de la locura, y naturalmente, del agua que es su elemento.
LOS CUATRO ELEMENTOS
En la Alta Edad Media se consideraba que los Ángeles gobernaban los cuatro elementos: el aire, el agua, el fuego y la tierra; movían las estrellas, velaban por los cultivos y bendecían la procreación de todos los seres vivientes, incluyendo los nacimientos de los humanos.

Cada día de la semana tenía su Ángel protector, cada estación del año, cada signo astrológico, cada hora del día o de la noche, es decir, prácticamente todo cuanto se hacía, pensaba, escribía o veía estaba gobernado por un Ángel propio.
A continuación daré el detalle de los Ángeles que gobernaban los meses, los signos astrológicos, los cuerpos celestes y los días de la semana.
Ángel – Mes – Signo Astrológico
Gabriel – Enero – Acuario
Barquiel – Febrero – Piscis
Maquidiel – Marzo – Aries
Asmodel – Abril – Tauro
Ambriel – Mayo – Géminis
Muriel – Junio – Cáncer
Verquiel – Julio – Leo
Hamaliel – Agosto – Virgo
Uriel – Septiembre – Libra
Barbiel – Octubre – Escorpio
Adnaquiel – Noviembre – Sagitario
Anael – Diciembre – Capricornio

Ángel – Cuerpo Celeste – Día de la Semana
Rafael
– Sol – Domingo

Gabriel – Luna – Lunes
Sammael – Marte – Martes
Miguel – Mercurio – Miércoles
Zidkiel (Aniel) – Venus – Jueves
Anael (Kafziel) – Saturno – Viernes
Kefarel (Zadkiel) – Júpiter – Sábado

Por el otro lado hay una lista de nombres y funciones angélicas que figura sólo en el libro de Enoc 3:
Gabriel – Ángel del fuego
Baradiel – Ángel del granizo
Ruhiel – Encargado del viento
Baraquiel – Encargado de los relámpagos
Za’amiel – Encargado de los torbellinos
Ziquiel – Encargado de los cometas
Zi’iel – Encargado de los temblores
Za’apiel – Encargado del huracán
Ra’amiel – Encargado del trueno
Ra’asiel – Encargado de los terremotos
Shalgiel – Encargado de la nieve
Matariel – Encargado de la lluvia
Shimshiel – Encargado del día
Lailiel – Encargado de la noche
Galgalliel – Encargado de la esfera del sol
Opanniel – Encargado del disco de la luna
Kokabriel – Encargado de las estrellas
Rahatiel – Encargado de las constelaciones

Los nombres de estos Ángeles están armados de acuerdo con la naturaleza de sus tareas, hay una regresión casi atávica a un panteón pagano en el cual un Dios corresponde prácticamente a cada uno de los fenómenos naturales. Los panteones griegos y romanos, entre otros, designaban dioses y diosas a cada fuerza principal de la naturaleza.
EL ÁNGEL DE LA RESPONSABILIDAD
Una
de las grandes lecciones que nos pueden enseñar los Ángeles, es que el mundo es un espejo de nosotros mismos, y que si queremos cambiar el mundo, hemos de comenzar cambiándonos a nosotros mismos.

Nuestra mayor responsabilidad es, pues, con nosotros mismos. Pero muy a menudo hundimos los hombros cuando escuchamos la palabra responsabilidad.
Creemos que la responsabilidad tiene que ver con algo que tenemos que hacer, cuando en realidad no deseamos hacer nada. Asociamos la palabra responsabilidad a la palabra deber.
Al ego le molestan las verdaderas responsabilidades, y por ello prefiere las falsas, las que él se inventa para sentirse importante.
Cuando algo no funciona como quisiéramos en nuestras vidas, en seguida señalamos con el dedo a los demás. El ego siempre hace la trampa de situar la responsabilidad de nuestros problemas en los demás, porque así no tiene que tomarse la molestia de solucionarlos.
Pero, la verdadera responsabilidad es la otra cara de la moneda de la libertad. No hay verdadera libertad sin responsabilidad, ni responsabilidad sin libertad.
Somos responsables de aquello que vemos, de aquello que sentimos, de aquello que oímos, de aquello que vivimos, pues somos nosotros mismos quienes elegimos lo que vemos, lo que sentimos, lo que oímos, lo que vivimos. En cierto modo, todo lo que nos sucede, ya lo hemos pedido y nos ha sido concedido.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo donde no te molesten y donde puedas relajarte e intenta mantener tu mente en blanco.

Imagina que estás sentada bajo una luz suave y cálida. Siente como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
Piensa en aquellas cosas de las cuales no quisiste hacerte responsable y cuya culpa endilgaste a los demás, a las circunstancias, al gobierno, a Dios, a la astrología, a la genética, etc.
Reconocer que tú las creaste y acepta la libertad que produce ser responsable.
Invita a tu Ángel de la Responsabilidad a que se manifieste y comparta contigo el calor y la luz.
EL ÁNGEL DEL FUEGO
Todas las civilizaciones han adorado el fuego, no se trata sólo de un elemento, es también un arquetipo profundamente instalado en lo más interior de cada ser humano.

El Fuego es la virtud secreta del Sol que hace madurar el grano para que venza la pasividad de la tierra que lo sepulta y resucite en forma de flor ascendiendo hacia el cielo.
El fuego es la virtud secreta del grano que atrae la luz del Sol para que lo caliente atravesando incluso la tierra que aparentemente los separa.
La acción es la clave del elemento fuego. Puede ser una acción orientada hacia el exterior o dirigida hacia tu interior reanimando la llama de tu propio fuego, a veces un tanto ahogada por las circunstancias.
Al invocar al Ángel del Fuego el mismo te transmite la más pura esencia del fuego, por eso estimula, enciende, da brillo, empuje especial y energía vital.

Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo donde nadie te moleste y puedas relajarte, e intenta mantener tu mente en blanco.
Imagina que estás sentada bajo una luz poderosa y cálida.

Siente como todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella.
En el extremo de esta luz están el Ángel del Fuego y el Demonio del Frío. Familiarízate con estos dos visitantes e insiste en que el demonio del frío desaparezca y que el Ángel del fuego se manifieste.

Invita a tu Ángel del Fuego a compartir el calor y la luz contigo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 19
Sintonizar tus Ángeles Comunicantes
Si tu socio, amante, amigo, colega o compañero de clase está en contacto con los Ángeles, podéis hacer juntos este ejercicio. De lo contrario, siéntate en silencio e imagina a la otra persona contigo.

Comienza con la Meditación Básica de Cimentación y pasa a lo siguiente:
1) Cierra los ojos. Siente que tu Ángel Guardián sentado detrás de ti. Presta atención a su energía o vibración particular.
2) Siente al Ángel Guardián de la otra persona. Visualízalo sentado detrás de ella, esté o no físicamente presente.
3) Cuando percibas al otro Ángel, invoca la presencia del Ángel vinculante de la relación. Con frecuencia esta energía se presentará como una gran esfera que os rodea, a ti, al otro y a ambos Ángeles. También puedes percibirla como otro ser, sentado entre vosotros dos, y ligándoos a ambos.
4) Sintoniza al Ángel de la Vinculación y deja que crezca tu captación de su presencia. ¿De qué modo difiere de la de tu Ángel guardián? ¿Cómo es? Mientas exploras la nueva presencia, recuerda que está contigo pro el vínculo que te conecta a la otra persona. Lleva consigo la energía de lo más amante y armonioso que exista entre vosotros.
5) Así como aprendiste a dialogar a con tu Ángel personal, ábrete ahora al ángel de la vinculación, recibe su energía y escucha sus palabras. Formúlale cualquier pregunta, exprésale todas las dudas o necesidades que puedas tener. Debes estar abierta para recibir su consejo y su sabiduría: en palabras, imágenes, colores o sensaciones, en cualquier otra forma que puedan presentarse.
6) Si estás haciendo esto con la otra persona, compartid mutuamente vuestras experiencias del encuentro con el Ángel de Vinculación. Esto ayudará para que vuestra vinculación sea más sólida.
7) Si lo estás haciendo sola, visualiza al otro y sabe que el Ángel de Vinculación tocará suavemente a esa persona mediante su guardián. Sabe también que tu búsqueda ya ha comenzado a marcar una diferencia.
8) Cuando hayas terminado, agradece al Ángel de la Vinculación, a los dos ángeles de la Guardia y también a tu amigo. Una vez más, concéntrate en tu respiración. Cuando estés lista, abre los ojos.

Así como hay Ángeles regentes para todos los días del año solar, o más exactamente, un Ángel para cada cinco días, hay Ángeles que dominan el ciclo lunar, mucho más corto que el solar.
La Luna se renueva cada veintiocho días, y, como veremos, hay un Ángel tutelar para cada día. Del mismo modo que sus hermanos solares, también los Ángeles Lunares son portadores de dones y virtudes para los seres humanos.
Cada uno de ellos materializa y transmite concretamente las energías que vienen activadas por el paso de la luna en los diversos grados del Zodíaco.
Cada Ángel posee una individualidad propia particular, incluso, para ser exactos, él es la esencia misma de la virtud de la que se ha hecho intermediario.
Por ejemplo, el Ángel Nº. 8, Manediel, el portador del valor, Él es el valor mismo; su modo de ser es la quintaesencia misma del valor, y no podría ser de otra manera puesto que, como sabemos, el Ángel es ley, incluso representa la estricta aplicación de una ley puesto que el Ángel no puede elegir actuar o portarse de otro modo.
El Ángel es la emanación directa de una gran energía de amor y armonía, ningún pensamiento que no sea luminoso y sereno puede penetrar en su mundo de belleza y devoción.
Toda Legión Angélica cumple su misión con imperturbable determinación, en el ámbito del campo de acción que le ha sido atribuido.
Los Ángeles que se ocupan de los seres humanos vuelcan en ellos toda la potencia y la energía de los cuales son portadores. Nosotros somos Su Misión. Con todos nuestros defectos y nuestros problemas somos el medio a través del cual también el Ángel crece y evoluciona.
No hay límites a su capacidad de dar, así como no hay límite a nuestra posibilidad de pedir. La falta de requerimiento de ayuda por parte nuestra, crea algo como un bloqueo en la energía del Ángel. Al Ángel lo que lo pone en marcha, es nuestra petición de ayuda o de colaboración.
Los Ángeles acceden con alegría a realizar nuestros deseos, ya que están deseando intervenir en nuestra vida; el único impedimento está representado por el karma de cada uno de nosotros. Si la realización de un deseo nuestro está en contra de aquello que representa nuestro destino o karma, aquel deseo no será escuchado por mucho que podamos rogar e insistir.
A continuación los nombres de 28 Ángeles lunares y los dones de los que son portadores. Notarás que hay dos Amixiel, respectivamente en los Nro. 3 y 28:
1. GENIAL – El portador de un porvenir mejor
2. ENEDIEL – Ofrece ayuda providencial
3. AMIXIEL 1º – Interviene en el mundo del trabajo
4. AZARIEL – Realiza los deseos
5. GABRIEL – Refuerza la pureza de los sentimientos
6. DIRACHIEL – Favorece el comercio
7. SEHELIEL – Custodia las buenas intenciones
8. MANEDIEL – Es portador de coraje
9. BARBIEL – Ayuda en la resolución de los problemas
10. ARDEFIEL – Desarrolla la lógica y la racionalidad
11. NECIEL – Ofrece nuevas ideas e intuiciones
12. ABDIZUEL – Es portador de afortunadas coincidencias
13. JAZERIEL – Ayuda a los cambios afortunados
14. ERGEDIEL – Es el protector de la belleza física
15. ATALIEL – Favorece las ganancias en dinero
16. AZERUEL – Favorece la meditación y la reflexión
17. ADRIEL – Refuerza la voluntad
18. EGIBIEL – Favorece la concepción y la maternidad
19. AMUTIEL – Ayuda a desenredarse de las dificultades
20. KIRIEL – Favorece el equilibrio interior
21. NETHNAEL – Portador de bondad y generosidad
22. GELIEL – Ayuda a la realización de los proyectos
23. REQUIEL – Portador de clarividencia
24. BARINAEL – Favorece la afirmación personal
25. AZIEL – Protege en los cambios de trabajo
26. TAGRIEL – Portador de creatividad
27. ALHENIEL – Acrecienta el poder personal
28. AMIXIEL 2º – Desarrolla el amor por el conocimiento.

Para conocer el nombre del Ángel dominador del día en el que estamos viviendo, es necesario dotarse de un calendario que traiga las fases lunares.
El calculo parte del día en el que se forma la luna nueva (señalada en el calendario con un círculo negro).
Durante el primer día de la luna nueva reina el Ángel Nro. 1, Genial. El día siguiente le tocará el turno al Ángel Nro. 2, Enediel, y así sucesivamente.
Si, por ejemplo, deseas cambiar de trabajo, será bueno pedir la ayuda del Ángel justo, Aziel. Naturalmente, podrías dirigirle peticiones y plegarias en cualquier momento, pero alcanzarán la máxima eficacia el día exacto en el que el Ángel domina. Estará propenso a dispensar la energía de la que es portador.
Es útil recordar que si la realización de una petición debiera resultar dañina para nuestro porvenir, o para el de otras personas, difícilmente se nos concederá lo que pedimos.
El Ángel trabaja en un mundo de absoluta armonía y benevolencia, no ayudaría jamás a un ser humano a expensas de otro o contra las reglas celestiales de justicia, inocuidad y sinceridad.
Frecuentemente, cuando nosotros deseamos ardientemente una cosa, estamos totalmente obcecados por la fuerza misma de nuestro deseo, y no logramos darnos cuenta de si hay una insidia al acecho; son los límites de la naturaleza humana, a los que la potente naturaleza angélica pone remedio.
El Ángel es disponible, afectuoso, pleno de amor y fraternidad, pero no olvidemos JAMÁS que no es subalterno nuestro y, ni mucho menos, ¡está sujeto a nuestras órdenes!
Por muy pequeño que pueda ser el Ángel con el que entramos en contacto, no olvidemos ni por un instante que estamos frente a una Potencia infinitamente más grande que nosotros.
EL PODER PERSONAL
Todos los que estamos aquí en la tierra tenemos nuestras propias fuentes de poder personal. Hay quienes los desperdician y terminan sintiéndose y actuando como víctimas; hay quienes van hasta el otro extremo con sus poderes y generan situaciones que victimizan a otros. Nuestro poder es la energía que utilizamos para establecer quienes somos. La vida implica un equilibrio muy fino.

Si se nos quitó demasiado poder en la etapa de crecimiento, quizás lleguemos a sentirnos descontrolados e impotentes, y esto puede llevarnos a buscar el poder fuera de nosotros mismos. Si de niños se nos dio demasiado poder, quizás debamos superar el “síndrome del centro del universo” o cierta tendencia hacia la vanidad o el narcisismo. De cualquier manera, el poder personal depende de un delicado equilibrio.
Cuando estamos centrados hemos incorporado totalmente en nosotros mismos el poder personal y la fuerza de vida; podemos controlar la llama. Si no estamos centrados, la llama puede quedar fuera de control o ser tan débil que se apague por accidente.
El concepto de poder y equilibrio no es nuevo. Lo que quizás sea nuevo para algunos es la idea de que los Ángeles pueden ayudarnos a mantener el poder en equilibrio y luchar por nosotros cuando nos sentimos víctimas. Tal vez nosotros no lleguemos a ver esta lucha, ni a saber que se está produciendo, pero si confiamos en los Ángeles ellos siempre estarán allí, alentándonos a la victoria. Y, si vamos rumbo a un poder excesivo, ellos nos ofrecerán amables lecciones tendientes a moderar la llama.
Hay momentos en los que quizás debamos confiar en otras personas para definir quiénes somos y para darnos una ilusión de seguridad. Pero esto puede generar problemas. La única seguridad sobre esta tierra proviene de nuestro propio interior. La seguridad es sólo una ilusión; la verdadera seguridad sólo existe cuando nos sentimos felices de ser quienes somos.
No hablo de la felicidad externa; me refiero al hecho de saber en lo profundo del corazón que no importa dónde estemos ni lo que ocurra a nuestro alrededor: todo está bien puesto que nosotros somos básicamente felices y tenemos recursos para entretenernos. Se trata de un poder verdaderamente mágico, con el que los Ángeles adoran jugar.
Cuando alcanzamos esa forma mágica de ser, las leyes (los Ángeles) del universo trabajan a favor nuestro y nos brindan amigos maravillosos y relaciones interesantes.
Por el contrario, si estamos constantemente buscando nuevos amigos y relaciones con la convicción de que ellos llenarán un espacio que nos falta en la vida, repeleremos a las personas. Una vez más, esto nos vuelve a levar a ser nosotros mismos. Somos especiales, extraordinarios, destacados y muy capaces de tener lo que queremos. Cuando conozcamos esa verdad en lo profundo de nuestro ser, otros de parecer similar también lo sabrán y se sentirán atraídos por nosotros. Entonces las personas traerán embellecimiento para la vida en lugar de desengaños.
Quienquiera que seamos en este mismo momento, y cualquiera sea el pasado de donde provengamos, tenemos nuestro propio poder personal, y si lo utilizamos con equilibrio y armonía nos proporcionará una forma de ser felices y libres. Podemos cambiar de rumbo, revertir costumbres negativas, romper moldes viejos, divertirnos, ser una persona nueva, comenzar una carrera, convertirnos en artistas o poetas o en lo que nos dice el corazón; para todo hace falta dirigir la energía hacia un objetivo en especial; es la energía que viene de nuestra propia fuente de poder interior, el Yo Superior, con el que los Ángeles están en contacto cercano.
Las prácticas te demostrarán cómo pueden ayudar los Ángeles a mantener el poder personal fresco y energizado en lugar de rancio y aplastante, a proteger el poder personal de las influencias negativas y a aprender a cruzar los límites adecuados.
ÁNGELES DE VINCULACIÓN
Así como todos tenemos Ángeles personales que nos han sido asignados (Ángeles acompañantes o de la guarda) todas las relaciones tienen también Ángeles guardianes. Estos ayudantes celestiales provienen de una clase de seres llamados Ángeles de Vinculación o Coordinación.

Cada pareja, cada amistad tiene uno, cada equipo de trabajo, cada familia. Su presencia es cálida y reconfortante; hace que nos sintamos abrazados y a salvo. Como su campo energético es más grande que el nuestro, nos expanden, abriéndonos a mayores posibilidades de comunicación con otros. Ese enorme campo energético nos incluye también a nosotros, junto con nuestros guardianes personales; por eso no corremos peligro al aventurarnos más allá de cualquier vacilación o timidez que pueda inspirarnos alguien.
En cualquier relación hay tiempos buenos y tiempos en los que surgen problemas o conflictos. Estos pueden ser preocupantes, pero en verdad nos ayudan a crecer y a curar problemas que nos acompañaron toda la vida.
Toda relación en la que entramos se basa, hasta cierto punto, en las primeras relaciones que jamás hemos tenido: con nuestros padres. De ellos aprendemos patrones de relación, tanto buenos como malos. Si examinamos lo que no está funcionando en una relación actual, con el objetivo consciente de identificar nuestros modelos negativos, en vez de culpar al otro, tenemos la oportunidad, no sólo de recomponer la relación, sino también de curarnos nosotros mismos.
Cuando trabajamos con los Ángeles de Vinculación, expandimos nuestra capacidad innata para la felicidad y la comunicación sincera. Si hay tensiones o malentendidos, convocar a los Ángeles de Vinculación allana los puntos escarpados y facilita la reconciliación.
Aparte encontrarás un ejercicio para sintonizar tus Ángeles comunicantes, para que puedas hablar con ellos cada vez que necesites algo más de luz en una relación.
Puedes ponerte en contacto con el Ángel de la Vinculación cuando estés en un momento gozoso de las relaciones para expresarle tu placer y tu gratitud. Si la relación se torna espinosa, no olvides reconectarte.
También puedes utilizar esta sincronización cuando estés lejos de la familia o los amigos y desees conectarte con ellos en un plano energético. En el trabajo y en proyectos conjuntos, si otros han aprendido también a hablar con sus Ángeles, este ejercicio puede mejorar notablemente el trabajo y ayudar a que todo marche de manera más fácil, eficiente y creativa.
EL ÁNGEL DE LA PAZ
Paz
es armonía, un libre fluir de varios elementos que trabajan juntos para permitir la creatividad y el crecimiento. La Paz es una energía que impregna el universo. No es pasiva, sino activa.

La verdadera Paz es la del corazón. Que en el mundo haya guerra o Paz no depende sino de que la haya en el corazón de los hombres.
Estar en Paz es situarse más allá del conflicto, más allá de la dualidad característica del ego, más allá de las formas exteriores, más allá de los contrarios. Es permanecer conectado con la Fuente del Ser y descansar en ella, incluso cuando estamos realizando una actividad externa.
La verdadera paz no es, pues la exterior, obtenida a base de convenciones, pactos y arreglos, sino la que surge del interior, directamente del alma.
La verdadera paz invade, es contagiosa y nos acerca a los Ángeles.
Si invocas al Ángel de la Paz tienes el poder de poner colaboración y paz a problemas o personas de tu vida. Al hacerlo, abres nuevas puertas para que la energía de la paz entre a nuestro mundo.
Si eliges a este Ángel, debes saber que eres un agente para el cambio, un mensajero del principio que está transformando la conciencia de este planeta. Los Ángeles de la Paz portan las visiones y la energía que necesitamos para hacer esto.
Pegúntate cuáles son tus sueños más profundos y recuerda que, al poner paz en tu propia vida, sueños aún más grandes que éstos se manifestarán para todos.
También es importante invocarlo después del fallecimiento de un ser querido, para que lo acompañe en el proceso del alma para despegarse de la tierra.
El Ángel de la Paz anula vibraciones nocivas que quieren atacar el hogar, oficina, comercio, etc. Favorece el bienestar físico y psíquico de las personas. Atrae los espíritus positivos y trabajadores de la naturaza. Ayuda al crecimiento y floración de todas las especies de plantas. Protege la salud y buen carácter de los animales domésticos.
Este Ángel nos habla sobre la nueva humanidad como sigue:
“La morada que antes era una casa o un cuerpo ahora es luz y con ella puede transformarse cada espacio y cada tiempo. La luz de la nueva humanidad es la luz brillante que no se apagará, es la luz dorada de la hermandad de seres que ya están brillando en el Universo.
Ustedes, los que están en contacto con los Ángeles, van a sentir la paz que está cubriendo todo el mundo con un nuevo manto de protección y amor”.
Te propongo que:
Busques un lugar apacible donde nadie te moleste.

Tranquilízate y relájate como en cualquier ejercicio de meditación, e intenta mantener tu mente en blanco.
Persuádete de que el Ángel de la Paz está contigo en todo momento, prescinde de aquellos pensamientos y sensaciones que te hacen sentir intranquilo; no les hagas caso.
Cuando sientas que te rodea una paz ilimitada, luminosa y angélica, siente cómo todo tu ser absorbe esta luz y se funde con ella. Es el Ángel de la Paz.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 20
Alivio del Dolor
Para evitar el sufrimiento y el dolor los seres humanos hacemos cosas inteligentes y otras que no lo son tanto. No resulta difícil comprender por qué queremos evitar sensaciones de dolor y frustración. La pena, la angustia, la soledad, la culpa, el rechazo, el temor, el remordimiento y el odio no son experiencias divertidas.

A fin de evitarlas, muchos de nosotros las aplazamos y las ignoramos, con la esperanza de que todo se resuelva sin ningún esfuerzo de nuestra parte. Tomamos medicinas para eliminar el dolor; nos rodeamos de mucho por hacer para no tener tiempo de enfrentar el dolor; caemos en depresiones profundas y vivimos en mundos de fantasía del pasado o del futuro.
Todas estas defensas contra el dolor impiden que experimentemos la vida en el presente. Has escuchado hablar de la importancia de vivir en el presente, pero esta simple verdad suena a repetición puesto que el presente es el único momento que tenemos. Quizás has escuchado decir que los peores problemas son aquellos que nunca suceden; en otras palabras, que sólo existen en nuestra imaginación.
Dedicamos un valioso espacio de la imaginación a preocuparnos por cosas que nunca sucederán. Las experiencias desagradables de la vida no serían tan malas si las conjugáramos en presente. Vivir plenamente el presente puede resultar fascinante; todo depende de la actitud que tomemos hacia la vida.
La sociedad en que vivimos se inclina por liberarse del dolor; buscamos alivio inmediato, cuanto más inmediato mejor. Si tenemos un leve dolor de cabeza, un anuncio publicitario en la televisión nos recuerda que tenemos que tomar una aspirina para liberarnos del dolor. Estamos tan convencidos de que el dolor es algo malo que, cuando sufrimos cualquier tipo de dolor, nos sentimos fracasados.
El hecho de utilizar nuestro propio dolor como una lección o como un punto de inflexión positivo en la vida puede hacer de ese dolor la lección más valiosa que jamás hayamos imaginado, y que nos llevará a la grandeza. El Dr. Bernie Siegel se refiere al dolor y al sufrimiento como “la tecla para reemplazar a Dios”, un mensaje que nos lleva a repensar nuestro camino, quizás a cambiar de carácter y de destino, y a “encontrar el modo especial en que cada uno puede contribuir con amor al mundo”.
Si existe el dolor en nuestra vida y en nuestro cuerpo vamos a pedirles a los ángeles que nos ayuden a comprender el significado superior que ello tiene para el camino de la vida. Les pedimos que nos conduzcan hacia la verdadera fuente de dolor y que nos ofrezcan guías de cómo aliviarlo de manera natural y para nuestro mayor bienestar.
Si hay alguna situación que resulte demasiado difícil de enfrentar con honestidad, es decir, si hay algo en la vida que todavía no estamos dispuestos a enfrentar porque nos sentimos solos, debemos saber que no estamos solos. Los Ángeles están allí junto a nosotros; cuando estemos listos para admitir algo que nos causa dolor, ellos nos admirarán y recompensarán por haberlo hecho.
Veamos el dolor desde una nueva perspectiva. ¿Qué es el dolor exactamente, y por qué es tan horrible? ¿Por qué resulta tan difícil ver sufrir a otro ser humano? ¿Qué haríamos si un ser amado estuviera sufriendo una enfermedad terminas y nos pidiera que lo ayudáramos a morir? ¿Por qué el suicidio genera tanta angustia a los que se quedan? ¿Significan algo estas preguntas? ¿O sería mejor evitarlas?
Pregunto todo esto porque muchas veces asumimos el dolor de otra persona y terminamos juzgándolo desde nuestro punto de vista. Quizás nos preguntamos por qué esa persona no se dedica a recuperarse y a vivir. Cuando experimentemos dolor, vamos a hacernos acompañar por un Ángel y no por un destructor del dolor. Mediante el diario vamos a preguntarnos: ¿Estoy evitando una supuesta situación de dolor? ¿Estuve tolerando una forma degradada de dolor para evitar un arrebato de dolor más intenso?
Vamos a formular un pedido y enviarlo a los Ángeles afirmando que estamos dispuestos a mirar abiertamente la razón del dolor que sufrimos. Y luego recibamos la ayuda desde lo alto.
CLASE 28 ÁNGELES CONSTRUCTORES Y TUTELARES
Los Ángeles, por tanto, en una escala de Seres de todo orden y grado, representan las inteligencias que están detrás de toda cosa creada. Ellos conocen las leyes según las cuales la materia se agrega, y se evoluciona en una forma definida.
El Ángel arquetipo de una cierta forma, por ejemplo, el pino, por medio de sus legiones de constructores hará de modo que todos los pinos de la Tierra crezcan y se desarrollen según el mismo modelo. Entre un árbol y otro habrá pequeñas diferencias. Y pequeñas diferencia habrá entre una hoja y otra del mismo árbol, o entre una rama y otra. En la naturaleza no existen dos cosas absolutamente idénticas: dos hojas, dos pinos, dos hombres, dos copos de nieve.
Cada hoja, cada hombre, aún siendo semejantes, poseen una propia identidad única e irrepetible. Esa unicidad es posible, pues también los Devas, constructores de formas, aún siendo multitudes de muchos millones, conservan cada uno su propia y precisa individualidad. Cada uno de ellos construye la forma de la cual es el custodio: “a su imagen y semejanza” en un modo que es exclusivamente suyo. Igual a todas las otras, pero no idéntica.
A diferencia del hombre que puede cumplir de mala gana el deber que le ha sido confiado, cometiendo errores por negligencia o deliberadamente, por mala fe, el Ángel desenvuelve con alegría la única misión que la Inteligencia Divina le ha confiado, pues ésta es la única finalidad de su vida.
El Deva constructor de las hojas de un eucalipto, construye solamente aquellas y nada más… Cuando los batallones de constructores hayan permitido al espléndido eucalipto formarse, un solo Ángel tendrá su total custodia. Su trabajo estará en sintonía con todas las multitudes de constructores, desde las raíces a las ramas, y a las hojas, siguiendo el esquema arquetipo de todos los eucaliptos del planeta. A su vez, el Deva del eucalipto trabajará en colaboración con todos los custodios de todos los árboles del bosque.
El bosque tiene un Ángel Tutelar, que vigila, no sólo la vida de los árboles, flores y frutos, sino también la de las rocas, de los pequeños y grandes animales que viven en su ámbito, y también la de aquellos hombres que allí residen y que por allí transitan.
El Custodio del Bosque depende a su vez del Ángel que custodia el valle o la montaña, el así llamado “Señor del Lugar”. Y si en el valle existen cursos de agua, lagos, construcciones, existirán sus correspondientes Ángeles para cuidar de ellos, subalternos todos del “Señor del Lugar”
A su vez, el Ángel del Lugar colabora activamente con el Ángel de la Región, etc. pues no existe sobre la Tierra un lugar geográfico, con todos sus habitantes (minerales, vegetales, animales o humanos) que no esté sometido a la tutela de un Ángel.
Las características naturales de un lugar: colinas, llanuras, valles, la misma vegetación, son en cierta manera “el cuerpo físico” por medio del cual el Ángel se manifiesta a la percepción humana.
El Ángel no necesita cuerpo físico, su esencia es pura energía, no visible. Es como un aura distintamente coloreada que se adapta a la forma física de la “cosa” de la que es custodio, sea una flor, un río o una roca.
El Ángel influye con su aura a la del lugar; pero también el lugar, modificándose en el transcurso del tiempo, producirá modificaciones en el aura misma del Ángel, puesto que todo está estrictamente relacionado entre sí.
Cuando en un lugar, desde siempre bajo la custodia de un Ángel se establece un pueblo, el influjo recíproco es aún mayor y más eficaz. No olvidemos que entre Ellos y nosotros existe un intercambio muy estrecho.
El Ángel ayuda a la evolución humana (o mineral, vegetal, animal) pero a su vez “crece” evoluciona junto con la “cosa” que custodia y que Él mismo ha ayudado a “crecer”. Los Ángeles Tutelares de los diversos pueblos de la Tierra “crecen” en el plan evolutivo junto al pueblo al que están ayudando. Veamos si podemos ejemplificar este concepto tan importante.
Cito textualmente las palabras de Rudolf Steiner, que contienen una grandiosa visión del conjunto:
“Todos sabemos que la superficie de la Tierra es diferente en las diversas partes del globo, y que en las diversas regiones se encuentran las condiciones más desiguales de desarrollo de los caracteres particulares, de las cualidades de los pueblos.

“La conciencia materialista dirá que el clima, la flora y quizás el agua de una determinada región de nuestra Tierra, junto con muchas otras cosas, determinan la manifestación de las características del pueblo que los habita. No hay que extrañarse si la conciencia material, la conciencia del plan físico juzga de este modo, puesto que conoce, en efecto, sólo lo que es visible a los ojos físicos.
“Para la conciencia clarividente, sin embargo, desde cada punto de nuestra Tierra se eleva en realidad una singular nube espiritual, que hay que indicar como el aura etérica de aquella particular región. Esta aura etérica es totalmente distinta, sobre la superficie de Suiza o sobre la de Italia; y aún más distinta sobre Noruega, Francia o Alemania.
“Así como todo hombre tiene su cuerpo etérico, así sobre todas y cada una de las regiones de nuestra superficie terrestre se eleva una especie de aura etérica.
“Las auras que se elevan sobre las regiones, se alteran en el curso de la evolución humana en cuanto un pueblo abandona su sede y toma posesión de otra región de la Tierra.
“El hecho característicos es que, realmente, el aura etérica que está sobre una región determinada no depende solamente de cuanto surge del suelo, más también del pueblo que por último ha establecido allí su residencia”.
Existe, como hemos visto, un intercambio entre el Ángel del lugar y sus habitantes. Pero hay mucho más, es un recorrido gradual y ordenado.
El aura de una ciudad está compuesta por la suma de las auras de todos sus habitantes, por buenos o malos que ellos sean, sumada a la emanación típica del lugar. Auras de todos los tipos contribuyen a crear una aura sola, y ésta influirá, a su vez, en el cuerpo etérico del Ángel que custodia la ciudad.
Éste es uno de esos conceptos que se comprenden mejor con el corazón que con la mente, pero trataremos de profundizarlo más adelante.
Encontramos que un Ángel custodia a cada familia. Cada vez que dos individuos forman parejas, a sus dos custodios se añadirá un tercero, puesto que ahora se han convertido en una “familia”.
Podrán trasladarse a cualquier parte del mundo, pero el “tercer Ángel” les seguirá a todas partes. Y cuando nazcan los niños llegarán con ellos “nuevos” Ángeles custodios, pero el Ángel de la familia será siempre el mismo.
Pero no será el único que tenga cuidado de ellos. Otro Ángel “habita” en cada vivienda, la custodia inmutable, siguiendo la suerte del edificio, tanto en la reestructuración como en las demoliciones o en los bombardeos (esperemos que nunca más).
En los grandes edificios modernos, en las modernas ciudades dormitorio, podemos suponer la existencia de un Ángel Tutela que sigue la existencia de todo el condominio y de todas las familias que lo habitan.
Existe además el Ángel del Barrio, inconscientemente alimentado por el sentido localista de sus habitantes, y el Ángel de la ciudad, del sector, de la barriada, del grupo alejado de casas.
Existe el Ángel de la Región, el de la Nación, el del Continente y así hasta el infinito.
LA NUEVA ERA
En la Nueva Era, a la fraternidad y a la colaboración entre hombres y Ángeles se le ha reservado una gran tarea. Pero, para que esto ocurra, es necesario que la mente y el corazón de los hombres, de una gran masa de hombres. Estén abiertos a la realidad de su existencia.

Si en los hombres existe la duda, la incredulidad o incluso la mofa hacia las Legiones Celestes, ¡cómo pueden estas criaturas penetrar en nuestra vida diaria!
Los Ángeles Sanadores, por ejemplo, están parados delante de los lugares donde los humanos sufren, pero son inoperantes junto a las camas de los enfermos en las salas de los hospitales. Podrían hacer grandes cosas, podrían verter sobre nosotros el don de la curación, del cual son portadores, dispensar consuelo y salud, pero son poquitísimos los hombres que invocan su ayuda, haciendo inútil y desesperada su presencia.
Es necesario establecer un sólido puente entre los Ángeles y los hombres, pero a esta construcción deben colaborar todos.
Este trabajo ha sido iniciado con La Nueva Era y ya se empiezan a entrever los primeros excitantes frutos. Inesperadamente desde las fuentes más diversas, no necesariamente de origen cristiano (¡al revés!) se ha comenzado a hablar de Ángeles.
El tema del Ángel ha entrado en las nuevas composiciones musicales, en el arte, en la meditación; está insinuándose con extrema dulzura y persistencia en el pensamiento y en la filosofía de nuestros días. Incluso la publicidad utiliza imágenes angélicas para promocionar sus productos…. Estas son solamente las primicias de un movimiento aún mucho más vasto que andarán desarrollándose en los años venideros.
Todos somos los constructores de la Nueva Era. Con firmeza y tenacidad, pero con absoluta libertad, estamos llamando a aportar nuestra contribución de “ladrillos” hacia aquel puente que guiará a los Ángeles hacia nosotros.
Sobre la próxima venida de los Ángeles no hay muchos textos en circulación, y los pocos o no están traducidos a nuestra idioma o, como ocurre con frecuencia, a las temáticas que traen esperanza al corazón del hombre, los libros son difíciles de encontrar pues han sido publicados por pequeños editores de buena voluntad, que quedan fuera de la difusión comercial de la distribución.
Uno de los textos más interesantes, aunque no de fácil lectura, es “la Exteriorización de la Jerarquía”. Es uno de los muchos libros que el Maestro Tibetano D.K. canalizó por medio de Alice Bailey en el transcurso de más de 50 años, a comienzos del siglo.
Considerando que también este texto es difícil de encontrar, cito textualmente algunos de los párrafos más significativos:
“Podría ser interesante hacer notar que cuando venga Aquel que los Ángeles y los hombres esperan y cuyo trabajo consiste en inaugurar la Nueva Era, completando así lo que inició en Palestina dos mis años ha, traerá consigo algunos de los Grandes Ángeles así como también algunos Maestros.
“Los Ángeles siempre han estado activos en la historia bíblica y entrarán de nuevo en la vida de los seres humanos con mayor poder que el que tuvieron en los últimos tiempos.
“Se les ha enviado un llamamiento a fin de que se avecinen de nuevo a la humanidad, y con sus vibraciones más elevadas y con su superior conocimiento, unan sus fuerzas a la del Cristo y sus discípulos para ayudar a la raza.
“Por ejemplo, deberán comunicar muchas cosas en relación al color y al sonido, y al efecto de estas dos fuerzas sobre los cuerpos etéreos de los hombres, de los animales y de las flores. Cuando todo esto que Ellos enseñen sea aprendido por la raza, los males físicos y las enfermedades serán eliminados.
“El grupo de Ángeles o Devas violeta que operan sobre los cuatro niveles etéreos, será particularmente activo…. Estos cuatro grupos de Ángeles son un conjunto de servidores consagrados al servicio de Cristo y su trabajo consiste en entrar en contacto con los hombres para instruirlos”.
El texto continúa con la indicación de los argumentos específicos mediante los cuales ocurrirá el adoctrinamiento, o sea:
“1) Enseñaremos a la humanidad a ver etéricamente y lo hará elevando la vibración humana con la interacción de la suya”.

En otras palabras, nos elevarán un escalón haciéndonos un poco menos materiales y un poco más semejantes a ellos. Este empuje cualitativo de nuestro modo de ser, nos permitirá adquirir la así llamada “visión etérica”, aquella que hoy definimos con muy rudimentaria aproximación como “clarividencia”; pero será algo mucho más refinado.
“2) Darán instrucciones sobre el efecto de los colores en la curación de las enfermedades y en particular de la eficacia de la luz violeta en aliviar los males humanos y en curar las enfermedades del plano físico, que tienen origen en el cuerpo entérico.
“3) Los mismos pensadores materialistas (los científicos, n.d.a.) demostrarán que el mundo del súper consciente existe, y que es posible conocer a los Ángeles y a los hombres que no están encarnados físicamente y no poseen un cuerpo físico, y que se pueden entrar en contacto con ellos.
“4) Instruirán a los seres humanos en el conocimiento de la física suprahumana, de modo que el peso pueda ser transmutado, el movimiento será más rápido, la velocidad será acompañada por la ausencia de rumor de fricción, eliminado así la fatiga.
“En el dominio humano de los niveles etéreos reside la superación de la fatiga y el poder de trascender el tiempo”.
Debemos precisar que estas líneas fueron escritas en 1919 cuando Einstein y su teoría de la relatividad estaban todavía lejanos en el tiempo y el espacio…
Debemos tener presente que quien dictaba esas palabras a Alice Bailey no era un común mortal, era uno de los Maestros de la Jerarquía, con pleno conocimiento del Plano Evolutivo de la humanidad.
Releído hoy, este mensaje parece preanunciar el descubrimiento de una nueva fuente de energía con posibilidad de intervenir sobre la fuerza de la gravedad, y consecuentemente, de aligerar la fricción, el ruido y la fatiga. Por ahora, un descubrimiento de este género parece lejano y sin embargo, es muy posible…
Incluso habiendo comprendido (después de Einstein) que tempo y espacio son relativos al punto del que son observados, aparece muy sorprendente el concepto de que en los niveles etéreos humanos resida la posibilidad de trascender el tiempo.
Enseñarán a la humanidad el modo de nutrir correctamente el cuerpo y de extraer el nutriente necesario del etéreo circundante. El hombre concentrará la tención sobre el cuerpo etérico, y el funcionamiento y la salud del cuerpo físico serán cada vez más automáticos”.
Indudablemente, con este salto cualitativo, también la cadena alimenticia será modificada. El actual ciclo se basa sobre una cruel y sanguinaria ley de sacrificio de un reino en relación con el otro.
No será ya necesario matar a otros seres, bien sean animales, vegetales o minerales para alimentarse. Esto llevará a una notable mejoría del campo etérico en el que la humanidad deberá vivir, pues el grito de dolor que se eleva al cielo desde los mataderos, de los caladeros de pesca, pero también desde las minas, de las plantaciones y de los huertos domésticos, continúa resonando ininterrumpidamente, y viene absorbido por cada cosa animada o inanimada comunicándole ese sufrimiento.
Nuestro planeta no es un inerte amasijo de minerales que rueda en el espacio, sino una criatura viva con un “corazón” etérico pulsante y sensible. Los sufrimientos inflingidos a uno de los reinos vivientes: mineral, vegetal, animal o humano, se comunica instantáneamente en el etéreo cósmico circunstante, y vuelve a calar, y por tanto a hacer sufrir, todas las cosas, puesto que todo es Uno.
“Con el crecimiento de la sensibilidad de los hombres en los próximos años, la facultad telepática de los hombres y su capacidad de responder a la inspiración interior se desarrollarán y manifestarán cada vez más. Con el desarrollo de la telepatía intuitiva, y con la creciente comprensión del poder del color y del sonido, se entrará en contacto con el trabajo de Cristo y de los Grandes Seres, y se entenderá… la fecha está al caer… “
EL ÁNGEL DE LA TIERRA
Cada
vez son más lo que cobran conciencia de la “hipótesis de Gaia”, formulada por primera vez en 1979 en el libro “Gaia: una nueva perspectiva de la vida en la Tierra”. En ella Lovelock resucitaba la idea sostenida desde siempre por los pueblos antiguos e indígenas del planeta: que nuestro planeta es un ser viviente, una vasta inteligencia que se regula a sí misma. Todo lo que vive en él y dentro de él es una parte de su ser. Lovelock la llamó Gaia, como los antiguos griegos a la Diosa Madre de toda la vida terrestre.

Cuando más se piensa en la Hipótesis de Gaia, más lógica y obvia es. La Tierra está viva, sí. Es la progenitora de todos nosotros. Y así como cada uno tiene su Ángel de la guarda, su Ángel acompañante, así lo tiene la Tierra.
Así como nuestro planeta tiene un millar de nombres (Tierra, Gea, Herat son sólo unos pocos), así también el Ángel de la Tierra tiene muchos nombres, todos ellos desconocidos, pero a punto de ser descubiertos.
Por encima de los principados hay muchas órdenes de Ángeles. Por ejemplo, el Ángel de la Tierra es un trono. Todos los planetas tienen guardianes de este orden, pues en cierto sentido, cada mundo es un asiento para el Creador y eso es lo que reflejan estos seres angélicos.
Si trataras de visualizar el cuerpo del Ángel de la Tierra, verías quizás un vasto cinturón de luz que cubre toda la órbita de nuestro planeta: una forma elíptica, de novecientos cincuenta y dos millones de kilómetros de longitud. La Tierra tarda un año en dar la vuelta al sol dentro del cuerpo de este ser. Cuando nos vinculamos con este Ángel experimentamos una unidad de tiempo y espacio.
En este momento, nuestra tarea primordial es la curación de la tierra. Ella sabe curarse sola, sin duda; lo que debemos hacer es sintonizar con nuestra Madre Gaia y el Ángel de la Tierra para averiguar cuál es la acción adecuada para la curación en cualquier momento dado. Cuando se ejecuta el ejercicio correspondiente, no sólo envías energía curativa al planeta, sino que haces saber a los espíritus de la naturaleza y a los Ángeles que estás lista para trabajar en armonía con todos ellos.
Hacer esto en grupo con otros es un paso importante para la curación de nuestro querido planeta. Si conoces a otros que estén dialogando con sus Ángeles, comenzarás a sentir cómo se profundiza y expande la energía colectiva del grupo.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 21
La Culpa
¿Realmente te has detenido alguna vez a pensar en la palabra culpa? Culpa significa responsabilidad por un error y crítica por hacer mal. La culpa es un peso pesado con el que nos rodeamos cuando no podemos cambiar el pasado que nos acecha. Si nos culpamos por algo que sucedió en el pasado vamos a comenzar a permitir que surja en nuestra vida una predisposición al perdón y al olvido.

Quedarse aferrado al pasado nos impide seguir adelante en el camino hacia una vida feliz y espiritual. El pasado sólo permanece vivo en la mente, y quizás ni siquiera tengamos un recuerdo exacto de lo que sucedió.
Vamos a tomar una hoja de papel, convocamos a los Ángeles y hacemos una lista de todos los asuntos inconclusos. Los Ángeles querrán que comencemos a darles un tono más leve a las percepciones sobre el pasado, por lo que tendremos que empezar a pensar en el humor.
Probablemente algunos recuerdos del pasado no sean para nada graciosos, pero puedo asegurarle que pueden perder mucho del peso con que nos agobian la vida. El humor sana, y los Ángeles lo utilizan con mucha frecuencia.
Entonces, después de hacer una lista de las personas con las que tenemos asuntos inconclusos, debido a nuestra testarudez o a la de ellas, busquemos el humor. Los Ángeles nos ayudarán. Te garantizo que si se trata de una situación seria, relacionada con el falso orgullo, no le faltará humor.
Cuando nos sucede algo doloroso, busquemos el crecimiento. Lo doloroso puede ser el mayor acelerador del crecimiento que se conozca. En este punto, después de haber hecho la lista, la idea principal de los Ángeles es que cultivemos el estar dispuestos a alivianar y prepararnos para liberar el pasado, cambiando la percepción que tenemos sobre él.
La esencia de esta práctica consiste en la predisposición a tomarnos con más liviandad liberando los dolores y las equivocaciones del pasado.

CLASE 29 ÁNGELES DE LA NATURALEZA
Son los Devas elementales o espíritus de la Naturaleza, las pequeñas criaturas que la fantasía del hombre ha clasificado como gnomos, elfos, silfos, hadas, ondinas, dríadas o criaturas del fuego. Especificación según G. Hodson:
Gnomo: “Gnomo” es un título genérico de los espíritus naturales del elemento tierra. Vive normalmente dentro del doble etérico de la tierra; es por lo común delgado y larguirucho, de apariencia grotesca, cadavérico, con mandíbulas en forma de farol, y a veces solitario. Da la impresión de extrema vejez; toda su apariencia y porte difieren cabalmente de los del hombre actual.
Sus brazos son demasiado largos para nuestro sentido de la proporción, y como sus piernas, están doblados en las articulaciones como si se hubiesen endurecido con la edad. Su tez es muy tosca y áspera, los ojos son pequeños y negros, con un leve sesgo hacia arriba en los costados.
El gnomo es aparentemente una reliquia de los tiempos de la antigua Lemuria y, si esto es cierto, puede significar que el tipo es una representación de la apariencia de la gente de esa época.
El gnomo de la tierra no es un tipo agradable de elemental; los encontrados en Inglaterra han sido de color muy negro o marrón turba, y aunque raras veces fui objeto de su hostilidad, su atmósfera es decididamente desagradable.
Elfos: Los elfos difieren de los demás espíritus naturales principalmente en que, por lo común, no están vestidos con reproducción alguna del atuendo humano, y su constitución corporal consiste en una masa sólida de sustancia etérica, carente por entero de organización interior.
Los elfos del bosque parecen cubiertos por completo por una piel ajustada y de una sola pieza, que reluce como si estuviera mojada y tiene el color de la corteza de haya. Sus manos y pies son grandes, totalmente desproporcionados respecto del resto de sus cuerpos. Sus piernas son delgadas y sus orejas rematan en punta, casi en forma de pera. Sus narices son también puntiagudas y sus bocas anchas. Dentro de la boca no hay dientes ni estructuras – ni siquiera lenguas, por lo que puede verse – como si todo fuese de una pieza de jalea etérica. Una pequeña aura verde los rodea.
Viven de las raíces de una enorme haya. Desaparecen a través de una hendidura por la que entran como en una cueva, y se hunden en el suelo hasta fundirse con el doble etérico del árbol.

Los elfos de las playas tienen cabezas de tamaño desmesurados, rostros de elfos, orejas grandes, cuerpecitos redondos y piernas cortas y finas que terminan en pies que parecen telarañas. Tienen una estatura de 7 a 15 cm.; se familiarizan con los seres humanos y la presencia de éstos de ningún modo los perturba.
Silfos: Son espíritus naturales del aire. Su estatura es más bien por debajo de la estatura humana, pero son muy humanos en cuanto a la forma, aunque asexuados.
Se divierten intensamente, en grupos de dos o tres, viajando por el cielo a gran velocidad. En su júbilo hay cierta fiereza cuando se llaman unos a los otros; sus gritos resuenan como el silbido del viento, recordando a las valkirias de la ópera homónima de Wagner. Sin embargo, esto es una ilusión producida por las fuerzas que fluyen a través de sus auras.
Predominan pálidos matices color rosado y azul-celeste, mientras en torno a sus cabezas se pervive una luz radiante de muchas tonalidades.
Los rostros de estas criaturas astro-mentales del aires se parecen a las extrañamente bellas pero feroces amazonas, fuertes, vitales y controladas a pesar de su abandono aparentemente indiferente. Sus movimientos a través del aire son muy rápidos, pues parecen recorrer distancias entre 16 a 24 Km. en un instante.
Los silfos de las tormentas son oscuros y horribles, de apariencia muy similar a la de grandes murciélagos que se desplazan con rapidez. Se proyecta hacia atrás y hacia delante por el valle de Wythburn; a veces siguen muy de cerca la conformación de las colinas. Parecen estar en un estado de gran excitación y dan la impresión de intensificar las condiciones eléctricas y magnéticas características de una tormenta.
Sus rostros son humanos y plenamente formados, aunque su expresión es claramente desagradable. Profieren un ruido extraño, como un chillido, y ocasionalmente te lanzan verticalmente hacia arriba, traspasan las nubes y reaparecen por encima de éstas.
Transcribiré un comentario hecho por G. Hodson en su libro Reino de los Dioses, sobre la Gran Tormenta de Londres del 10 de Julio de 1923:
“Indescriptiblemente demoníacos y terroríficos son los seres que, en lo alto de las regiones aéreas, se ven regocijándose con la furia de la tormenta cuando los mellados destellos del relámpago y el ensordecedor rugido del trueno prosiguen hora tras hora durante la noche. Su apariencia es algo parecida a la del los murciélagos gigantescos. Sus cuerpos son de forma humana, pero no es un espíritu humano el que brilla a través de esos ojos grandes, rasgados hacia arriba. Su color es oscuro como la noche, roja y flamígera el aura que los rodea, dividiéndose en dos enormes alas detrás de la forma central. El “cabello” corre hacia atrás, desde la cabeza, como lenguas de fuego. Miles de seres, de quienes ésta es solo una deficiente descripción se regocijan con la potencia de la tormenta. El choque de las fuerzas poderosas produce en ellos una intensa exaltación de la conciencia a media que se elevan, se mecen, se proyectan, giran y se lanzan con velocidad, intensificando aparentemente las fuerzas de la tormenta que parecen corporizarse en ellos.
“Detrás y encima de ellos, en el corazón mismo de la tormenta, hay uno junto al cual los elementales de la tormenta y la desintegración no son sino murciélagos que revolotean. Allí, en medio de todo eso, se verá uno de los grandes Devas de los elementos, de forma humana, pero de belleza, majestuosidad y energía como la de un excelso superhombre. El conocimiento de esta presencia inspiró valor y calma cuando, precisamente antes que un relámpago hendiese los cielos con una cinta de fuego, uno de los seres oscuros pareció lanzarse con violencia hacia abajo, y por un instante mecerse amenazadoramente, muy cerca, encima de nosotros. Los ojos funestos, que brillaban con frenesí, estaban fijos en la tierra abajo. Por una fracción de segundo se conmovió la conciencia detrás de esos ojos, produciendo una sensación de vértigo y terror tales como nunca los experimenté desde los días y las noches de la Primera Guerra Mundial.
“Sometido a esta prueba, comprendí el valor de mis experiencia bélicas, pues automáticamente la voluntad venció al miedo y aquietó el temblor del cuerpo, producido por la visión y el ensordecedor estampido del trueno con que se acompañaba. Luego, el oscuro espíritu de la tormenta se alejó velozmente, prorrumpiendo en su peculiar grito extraño, exultante, que no era de esta Tierra y resultaba continuamente audible a través de la tempestad.
“En medio de todo este alboroto había un equilibrio calmo e inconmovible, un poder reconocido, incluso por estas legiones indómitas. No podrían ir más allá de cierto límite, pues siempre estarían controladas por la voluntad del Señor de la Tormenta, supremo gobernante de las fuerzas elementales”.
Las Hadas: Son de apariencia claramente femenina, y visten con colores blancos y rosas muy pálidos, un material refulgente de textura excesivamente sutil. Les llega hasta la cintura y brilla como una madreperla. Las alas aúricas, cuando se materializan etéricamente, son pequeñas y ovaladas.
En una ocasión, mientras estudiaba la vida de los espíritus naturales en la campiña de Lancashire, escribe G. Hodson, un algo avanzado espíritu natural del aire, asociado con el reino vegetal, me proporcionó una interesante exhibición de la encantadora influencia que pueden ejercer ciertas clases de hadas sobre quien se aproxima a su dominio. Mi constancia de la experiencia dice lo siguiente:
Un hada bella y altamente evolucionada está asociada con un seto de zarzas en el que florecen profusamente rosas silvestres. Es de carácter especialmente atractivo, y su estatura, de unos 1,219 m. Viste un leve atuendo fluido, transparente, sutil y áurico, y nos contenla con la más amistosa de las sonrisas. Su aura es destacadamente vital y parece una nube de matices muy suaves pero radiantes, a través de los cuales emanan y destellan dardos de luz encandilante. Los colores incluyen el rosa pálido, suave y luminoso, el verde pálido, el color lavanda y el azul nebuloso, a través de todos los cuales se proyectan brillantes danzas luminosas. Se halla en un estado de exaltada felicidad.
Como experimento, cedí en parte al hechizo que deliberadamente ejerció sobre mí y al seductor llamado con que me invitó, o mejor dicho, incluso me desafió, a abandonar el mundo de los hombres y compartir con ella, y con otras de su especie que se mecían en las cercanías, la irresponsable alegría del Reino de las Hadas. Durante un lapso, casi inconsciente del cuerpo, pero siempre lo suficientemente despierto en él como para retornar a voluntad, experimenté en alguna medida la radiante felicidad, jubilosa y despreocupada, que parece ser el estado permanente de todos los que moran en el mundo “feérico”. Un contacto muy estrecho implica peligro, pues requiere un decidido esfuerzo abandonar y volver a tomar una vez más la carga – tal como entonces me pareció – de la existencia física.
Las Ondinas: La ondina pertenece al elemento sutil del agua y, hasta donde se sabe, jamás se halla muy alejada de océanos, lagos, ríos y cascadas. Tiene forma claramente femenina, está siempre desnuda, por lo común carece de alas y sólo en raras ocasiones lleva alguna clase de adorno. Su forma, diminuta o de estatura humana, es arrebatadoramente bella, y sus movimientos están llenos de gracia. La cascada es uno de sus lugares favoritos y allí se la verá divertirse, a menudo con un grupo de espíritus del agua, disfrutando al máximo las fuerzas magnéticas de la cascada.
Aparentemente, hay períodos durante los cuales la ondina se retira de la vida intensa y externa en la que se la encuentra con más frecuencia, y halla cierta calma y reposo en los abismos silenciosos y fríos debajo de las cascadas o en las extensiones más tranquilas de los ríos, al igual que en los lagos. Esta vida pacífica debajo de las aguas está en marcado contraste con la actividad y júbilo intensos que manifiesta en medio de las aguas que caen y de la espuma iluminada por el Sol.
Las Driadas: Nombre que se le da a las ninfas de los bosques y de los árboles. Las contrapartes mentales-emocionales de los bosques están llenas, a menudo, de interés y belleza arrebatadoras. Las fuerzas vitales del reino vegetal y de otras emanaciones de los árboles, particularmente de los más grandes, llenan la atmósfera con finas radiaciones en medio de las cuales juegan los espíritus naturales de los árboles y viven y se mueven los Ángeles.
Estos últimos a veces dan la impresión de un estado de conciencia más bien onírico y de ser expresiones de la vida del árbol, unificada con el espíritu que anima a toda la vegetación. Se funden en los árboles y emergen de éstos, se deslizan alrededor del bosque más bien como doncellas altas, algo tímidas, delgadas, graciosas y vestidas con diáfanos atavíos de muchos verdes matices.
Los Ángeles más avanzados de los árboles, los asociados con árboles muy viejos y grandes, revelan una claridad más humana de perspectiva y poder mentales. Su visión puede ser aguda y penetrante cuando presta atención a quien entra en su reno siendo capaz de verlos y comunicarse con ellos. No obstante, en su caso también se recibe la impresión de una íntima fusión de su vida y consciencia con la del árbol al que animan, y a cuya evolución ayudan.
Las Salamandras: Puesto que, como su elemento es relativamente amorfo, los espíritus naturales del fuego carecen de forma fija, y describirlos es algo difícil de lograr y documentar. Sugieren una forma humana subyacente, extremidades y “cabello” constituido por corrientes de ardiente energía proyectada, que sólo en raras ocasiones se acomodan en forma y posición a la estructura humana.
Sin embargo, cuando el rostro no está velado por las llamas áuricas, es de apariencia claramente humana. Su expresión es absolutamente no humana, mientras que los ojos rasgados hacia arriba parecen estar iluminados con una especie de impío deleite en el poder destructor de su elemento. De cara triangular, el mentó y las orejas son puntiagudos, y la cabeza está rodeada y delineada por llamitas titilantes, color rojo-anaranjado, a través de las cuales lanzan centellantes lenguas de fuego.
Las salamandras varían de altura de 0,610 a 0,914 m. hasta los grandes colosos del poder ígneo que son los Señores del Fuego asociados con el Sol.
Cada uno de estos Ángeles de la naturaleza custodia, vive y trabaja en el elemento que le es propio, sea en la tierra, en el fuego, aire o agua. Viven en simbiosis con flores, piedras, nubes o cursos de agua. Regulan el clima, los elementos y el crecimiento de los vegetales.
Cuando el hombre aprenda a contactarlos, obtendrá el máximo de la Naturaleza, con equilibrio, sin usar violencia a ningún reino, cancelando de su memoria pesticidas, insecticidas y afines, que solamente son portadores de muerte.
EL ÁNGEL LA GRATITUD
La
gratitud es una cuestión esencial en el crecimiento espiritual.

La gratitud no es sólo la virtud que nos hace agradecer a los demás sus dones, sino que sobre todo es la capacidad de conectar con la Gracia del Espíritu Santo.
La mejor manera de darle las gracias a Dios por la vida, es vivirla plenamente, sin separatividad, sabiéndonos completos y unidos a los demás.
Dar las gracias no es un acto de cortesía, es un verdadero acto de magia que todos podemos incorporar a nuestras vidas.
Cuando quieras conseguir algo de alguien, sólo tienes que darle las gracias. En el peor de los casos lo desorientarás.
Una buena costumbre es siempre darle las gracias al Ángel guardián de las personas con las que tienes que negociar, antes de iniciar la negociación.
Te propongo que:
Imagínate sentado frente a una suave corriente de agua que fluye tranquilamente a tu lado.
Siente el calor del sol sobre tu rostro, que te penetra y produce una sensación de felicidad.
Empiezas a sentirte relajada por el sonido producido por la corriente y a identificarte con ella.
Imagina que el agua corre a través de tu propio cuerpo, que lo limpia, que purifica tu mente.

El agua, el sol, el cielo, todo es expresión de un Ángel que te da las gracias porque estás viva. Identifícate con él y dale también tú las gracias a toda la creación por la vida que fluye a través de ti, que te pertenece y a la cual perteneces.
EL ÁNGEL DE LA VOLUNTAD
Analicemos
por un instante la palabra voluntad. Hablamos del libre albedrío y de la voluntad de Dios sin comprender que son una la misma cosa. El libre albedrío es nuestra posibilidad de utilizar libremente la voluntad de Dios, la cual se encuentra concentrada en nuestra divina conciencia.

Esto significa que la guía de nuestra intuición, nuestras verdaderas aspiraciones y nuestras intenciones más amorosas son representaciones de la voluntad de nuestro Yo Superior, y que el hecho de aceptar en nuestra vida cualquier cosa que esté por debajo de ese nivel superior significa renegar de esa voluntad.
Los Ángeles, los seres más libres de la Creación, están supeditados a la voluntad de Dios.
Si a menudo las cosas no ocurren como quisiéramos, aunque sí se lo hayamos pedido a nuestros Ángeles, no tengamos la menor duda de que ellos están haciendo lo mejor para nosotros, pues tienen en cuenta la voluntad de Dios, que se halla enfocada en la esencia de las cosas, mientras que la nuestra sólo tiene en cuenta las apariencias.
El Ángel de la Voluntad puede ayudarte a discriminar tu verdadera y profunda voluntad de los deseos de otras personas que puedan influir sobre vos.
También te ilumina para que aprendes a poner energía en las cosas que realmente merecen tu atención para tu desarrollo y evolución.
El Ángel de la Voluntad afirma que jurar o prometer es un acto a favor de algo que nosotros queremos tener dentro nuestro. Todo lo que prometemos sabemos que se encuentra en nuestro interior. Pero por alguna traba o por alguna inhibición o bloqueo no queremos manifestar a los demás esa promesa.
Quiere decir que cuando se jura o se promete algo y no se realiza es porque no se quiere ya que la voluntad verdadera viene de la creación suprema, la voluntad pequeña viene de cada uno. Si tienes el corazón cerrado podrá prometer tu boca abierta.
Te propongo que:
Siéntate o tiéndete en una posición que te resulte cómoda y en la que te sientas bien. Poco a poco cierra los ojos y respira profundamente intentando mantener tu mente en blanco.

Imagina que estás sentada bajo una luz cálida y poderosa. Siente cómo todo tu ser absorbe esta luz y tu voluntad se funde con ella.
Pídele al Ángel de la Voluntad que se manifieste en los diversos aspectos de tu vida, e invítalo a intervenir en tus decisiones y a compartir contigo su fuerza y su calor.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 22
Jardín Mental
Una forma de incorporar programas positivos consiste en visualizar la vida como un jardín. Hay vidas tan hermosas como los jardines ingleses, combinados todos los colores como una pintura impresionista. Otros jardines de vida pueden estar llenos de flores silvestres, con árboles altos que representan la fuerza en una zona. Otros pueden estar muy bien arreglados y en un perfecto orden, lo que no invita a que los niños jueguen en él ni a que alguien arranque un pimpollo.

Lamentablemente, hay vidas que parecen jardines desarreglados, con malezas, plantas secas y árboles caídos; pero ni siquiera en este caso conviene desesperarse, puesto que un jardín siempre tiene la posibilidad de ser vuelto a plantar y desmalezar.
Pensemos en nuestro propio jardín. Si nos parece bien, podemos tomar una hoja de papel y dibujarlo. Utilicemos la imaginación y pasemos un buen momento. Los proyectos nuevos pueden aparecer como retoños; un árbol puede representar la familia propia, un rosal, el amor y el romance; las viñas florecidas pueden ser los amigos y así sucesivamente.
Ahora después de haber visualizado claramente el jardín mental, vamos a convertirnos en jardineros y a observar qué hace falta hacer. Quizás hay una zona que creció en exceso y precisa un recorte, o hay maleas que hace falta eliminar para poder sembrar nuevas semillas. Si el jardín luce bien, vamos a pensar en cuáles son las zonas que quisiéramos cosechar.
Pensemos en cómo fomentar el crecimiento saludable (fertilizantes), y guardémoslo en la memoria. Pensemos en cuáles son los frutos de lustra labor que pueden estar listos para se cosechados. Si el jardín creció en exceso y parece fuera de control, vamos a tener que desmalezar y cultivar.
Cualquiera sea el estado del jardín, vamos a dejar espacio para plantar semillas nuevas y lugar donde los Ángeles pueden jugar. Quizás ellos quieran presentarnos una nueva variedad de flores o frutas, pero necesitan el espacio.
Ahora vamos a hacer una relajación profunda y vamos a visualizar el jardín mental. Pensemos en las semillas que quisiéramos sembrar y visualicemos cómo serán cuando crezcan y florezcan. Vamos a limpiar un espacio para permitir que los Ángeles ingresen a nuestra mente y siembren la semilla. Les pedimos a los Ángeles que cuiden los retoños y que les permitan crecer con fuerza y salud. Les pedimos también que nos esclarezcan sobre la forma de hacer que el jardín crezca. Les preguntamos si hay semillas escondidas, o si una semilla puede llegar a convertirse en una hermosa flor silvestre. ¿Hay ramas en el camino? ¿Hay plantas que se superponen entre sí?
Después de haber visualizado y disfrutado del jardín durante un rato, nos quedaos en estado de relajación y tranquilizamos la mente. Ahora vamos a pedirles a los Ángeles algunos pensamientos simiente. Los pensamientos simiente son ideas que podemos seleccionar para que crezcan en el futuro, y precisan tiempo para germinar en nuestra mente mediante la meditación.
Un pensamiento simiente puede significar el comienzo de un proyecto importante que iniciaremos en algún momento de la vida, o puede ser una idea con la que juguemos en las meditaciones durante años hasta que se desarrolla y toma la forma de una convicción o un concepto. Recordemos que somos los jardineros, y que, con los Ángeles de compañía, podemos hacer que nuestro jardín sea tan grande y hermoso como lo soñamos.

ÁNGELES – CLASE 30 EL ÁNGEL EN NOSOTROS
Por Alexiis
¿Es posible hablar de Ángeles desde el punto de vista psicológico? ¿Se puede pensar en un “encuentro” a nivel psíquico con las criaturas angelicales a las cuales, según tantas tradiciones religiosas, hemos sido confiados? ¿Es posible adentrarnos tanto en nosotros mismos como para llegar a encontrar esta figura de maestro y consejero, y luego llevar sus enseñanzas a la superficie, a la luz de la conciencia? Aparentemente sí. Por lo menos algunas veces.
En cada uno de nosotros hay otro que no conocemos. Él os habla a través del sueño y nos dice de en qué nos ve distintos de cómo nosotros nos vemos. Si nosotros nos encontramos en una situación insoluble, este desconocido puede darnos un poco de luz, de una manera que sirve para modificar nuestro comportamiento – justamente el que nos ha llevado a esa difícil situación.
Tenemos que tratar de entrar en contacto con ese guía interno de dos millones de años que vive en todos nosotros. En general, la mayor parte de nuestras dificultades dependen de que hemos perdido el contacto con nuestros instintos, con la antiquísima y no olvidada sabiduría que se encuentra almacenada en cada uno de nosotros.
Nos preguntamos qué son los “Ángeles custodios”? ¿Existen realmente?
El término ?ángel custodio” es un concepto vago pero también positivo. Sí, los Ángeles custodios existen. Se trata de maestros y consejeros, de formas de energía que rodean a cada hombre y que se han dirigido a él por varios motivos. Algunos de estos seres espirituales se ocupan de la evolución y las capacidades cognoscitivas del hombre, otros lo sostienen en las crisis y en los peligros. Pero sólo salvan al hombre de los peligros si éste es el deseo del Padre. Otros más se ocupan de las posibilidades concretas que se le ofrecen al hombre a lo largo de su existencia.
No debe olvidarse que cada uno de estos maestros ya ha alcanzado el nivel de un ser espiritual. Esto significa que ya ha experimentado una cantidad de procesos educativos mayores que los de la persona que guía y acompaña. De alguna manera estos maestros son también protectores, sin embargo no intervienen directamente en los hechos, como se podría pensar al reflexionar sobre la figura del Ángel Custodio, tal como se la entiende tradicionalmente.
Una intervención directa significaría una interferencia en el libre albedrío del hombre. Estos seres están a disposición como maestros, consejeros y guías, si se los invoca, tanto a través de la meditación como por medio de la oración. Esta es una función específica.
El término ‘Ángel’ es una definición de estos maestros; fue introducido hace siglos pro los cristianos para subrayar de manera precisa la espiritualidad de estos seres. Sin embargo, dicho término no se corresponde totalmente con los hechos, ya que los maestros espirituales de los hombres no tienen para nada las alas que se les atribuyen. Son espíritus individuales que actúan en el plano etéreo.
En todo el Universo las cosas animadas están acompañadas y guiadas por maestros, porque el Padre, en su infinita sabiduría, puso junto a cada ser viviente a quienes pueden guiarlo y sostenerlo. Estos son los maestros. En la religión cristiana se llaman “Ángeles”. Ellos existen y están a disposición de todos, para guiarlos en las horas de necesidad, en la meditación y en la oración. Naturalmente dentro de los límites en que no se interfiere con el libre albedrío y el karma del hombre.
Muchas veces estos maestros se nos presentan en nuestros sueños y representan una inteligencia superior a la que tenemos en estado de vigilia y poco a poco podemos llegar a comprender y aprender de los mensajes que nos hacen llegar.
En el Universo visible, cada partícula de materia creada está gobernada por una inteligencia. Desde el más pequeño átomo al sol más esplendoroso, hay un orden pre establecido y hay una inteligencia consciente que lo controla a fin de que cada cosa se desarrolle según el plan pre establecido.
En un Universo tan inmenso nada se mueve de modo casual. Una Ley de absoluta perfección y armonía rige el movimiento, y el movimiento es vida.
La circulación de la sangre en el cuerpo humano, sigue un ciclo perfecto, igual en la cadencia y en el “modelo” al ciclo de las mareas, a las fases lunares, al soplar de las brisas. Cada cosa sigue su propio orden. Cada célula “sabe” exactamente cómo debe comportarse, cada planeta “conoce” cuál es su elíptica y su órbita en el ámbito de la galaxia a la que pertenece.
Los pájaros construyen los nidos con arquitectura admirable, las plantas alternar los brotes, flores, frutos y casi sin cometer errores, en un perfecto equilibrio de conocimiento y belleza. ¿Dónde han aprendido el arte de crear colores, perfumes y sabores? ¿Qué calendario interno hace abrir o cerrar las corolas y caer las hojas o las semillas?
En el Universo todo es orden, equilibrio y armonía y sobre todo, concienciación. Hasta la más invisible partícula subatómica sabe exactamente sobre qué orbita rodar y cómo agregarse. ¿De dónde llega toda esta conciencia? ¿Quién la infunde en la materia?
Ni siquiera queremos tomar en consideración la idea materialista de que la vida en la Tierra se haya autocreado. La ciencia afirma que la vida ha tenido origen sobre el planeta por una serie increíble de coincidencias; presión, temperatura, un fortuito cóctel de proteína y aminoácidos inmersos en la justa dosis de humedad, radiaciones, etc.
Científicamente para la materia puede ser correcto. Sólo que falta un elemento “insignificante”: la chispa divina.
El equilibrio es una virtud indispensable si queremos examinar las cosas a nuestro alrededor. Equilibrio en no aceptar por oro de ley cualquier rareza espiritual, religiosa o esotérica, y también equilibrio en no rechazar, a priori, un argumento porque nos parezca irracional o inexplicable.
Hoy es más necesario que nunca trazar aquel mágico, pero aún lejano puente entre la ciencia materialista y el espíritu posibilista, solamente entonces se aclarará el misterio y la mirada del hombre podrá desplegarse sobre dos mundos.
Para comprender cuanto sigue, es necesario dejar de lado, por un momento, los propios pre conceptos y condicionamientos científicos. Proba de aceptar la idea de que en el universo, todas y cada una de las partículas de materia creada son guiadas en su destino y en su función por una inteligencia. A su vez, esta inteligencia singular está guiada por una inteligencia mayor y ésta por otra mayor todavía, etc. Es como un inmenso juego de cajas chinas en cuyo vértice, infinitamente lejano, pero siempre presente, esta Dios.
Pongamos un ejemplo: nuestro cuerpo funciona porque un complejo conjunto de órganos está en constante movimiento. Que lo recordemos o no, hagamos lo que hagamos, nuestros pulmones respiran, el corazón pulsa, el hígado elabora complejas alquimias…
A cada órgano le corresponde una inteligencia que sabe exactamente cuál es su deber, en qué momento y en qué lugar.
En el caso de descompensaciones de cualquier tipo, todas las inteligencias colaboran juntas para reparar el daño. Por medio de los neurotransmisores se manda al cerebro la señal de dolor, parten los anticuerpos, las endorfinas, etc… o cualquier otro sistema de intervención urgente interna.
Cada perfecta sincronía y supremos conocimiento, las inteligencias elementales proveen, por sí solas, a remediar los daños, naturalmente dentro de ciertos límites. Estas inteligencias no están controladas por el hombre, se activan independientemente de su voluntad.
El mismo despliegue de fuerzas reparadoras es connatural en todos los otros reinos de la naturaleza. Se activa en el cuerpo de los animales, en la planta cuando se corta una flor, o sobre la roca que se auto cicatriza después del golpe del pico.
Existen Devas arquetipos de cada especie creada que conservan el “modelo original”, reconstruyendo, reparando, interviniendo cada vez que ocurran mutaciones.
NUESTROS CINCO SENTIDOS
La mayor parte de nosotros no ve a los Ángeles como objetos físicos. Algunos los han visto como campos de luz deslumbrante, demasiado luminosos para observarlos fijamente. Si realmente ves un Ángel, éste tomará la forma que tú más desees. Casi todos nosotros hemos visto pinturas de Ángeles con alas y auras. Si quieres imaginártelos como seres humanos bellos y alados, puedes hacerlo. Si un Ángel está destinado a aparecer ante ti, quieras o no, tomará esa forma. Los Ángeles se han ido apareciendo a personas a lo largo de la historia, pero es un hecho poco frecuente y es considerado como un “gran acontecimiento”.
Para conocer a los Ángeles debes modificar con mente abierta, la premisa “ver para creer” pasando a “saber por intuición”. La realidad es mucho más de lo que nosotros vemos y oímos. Un ejemplo sería las trasmisiones que difunde una emisora de radio o televisión, igualmente invisibles y silenciosas, pero presentes en todo momento. Vemos los objetos físicamente a través del reflejo de una banda de frecuencias llamada “luz visible”, pero no veos en su totalidad el campo magnético tridimensional de luz que nos rodea, sino que sólo percibimos los rayos de luz que abarcan las pupilas de nuestros ojos.
Si filtramos selectivamente la información que nos rodea a través de cada uno de nuestros sentidos, y si ocurren acontecimientos a nuestro alrededor que no son registrados por nuestra conciencia, sucede lo siguiente: parte de la realidad que filtramos pertenece a actos angélicos. Los Ángeles están muy ocupados y se encuentran en muchos lugares a la vez. Si los pudiéramos ver en seguida nos invadiría el caos y podríamos enloquecer. Cuando los santos y místicos oyen voces y ven visiones, la gente se asusta y los califica de “dementes”.
Las leyendas cuentan que en otros tiempos era fácil ver y hablar con Ángeles, hadas, duendes, elfos y con otras criaturas mágicas (quizás sea éste el origen del folklore y de los cuentos de hadas) los humanos se preocupaban tanto por la magia de estos reinos, que no prestaban atención al mundo físico. Por razones de desarrollo y de supervivencia tuvieron que “desconectar” sus sentidos y dejar de comunicarse con estos seres mágicos.
Cuando “oímos Ángeles”, probablemente son unos coros de voces cantando en la lejanía. Hay casos de Ángeles que han embellecido con sus cantos la música que otras personas escuchaban. También es posible que cuando los Ángeles estén a tu alrededor, oigas dulces y estremecedoras campanas o repiques.
Los Ángeles a veces desprenden una fragancia que nos cuesta identificar. Dos de las que más se aprecian son el jazmín y la rosa.
Algunos creen que se hallan protegidos por Ángeles porque en momentos preciso han sentido un suave roce sobre sus hombros e incluso una fuerte presencia que hace que busquen a alguien inexistente a su alrededor.
No te preocupes si no experimentas estas sensaciones mágicas, imaginativas o físicas hacia los Ángeles, pues ellos no han venido a interferir en nuestro desarrollo; a veces, algunos de nosotros nos dejamos llevar por pensamientos mágicos y experiencias místicas. La actitud más importante a adoptar para atraer a los Ángeles es la del optimismo, felicidad y amor incondicional.
Los Ángeles rodearán a la persona verdaderamente buena y afectuosa y le proporcionará aún más amor y felicidad. Si estas sensaciones las experimentas con rapidez o no, no tiene importancia. Lo importante es proseguir tu propio camino para dar con ellos y modificar el lema “ver par creer” del que siempre nos han hablado.
Los Ángeles son como pensamientos. Los pensamientos no los podemos ver, pero sabemos que existen. Podemos formular cuantos pensamientos queramos, no hay límite para ellos. Imagina por un momento una fuente de la que van brotando pensamientos. Crea un pensamiento positivo de amor hacia una persona. Imagínalo viajando como un rayo de luz y curando ala persona en la cual estas pensando. Este rayo iluminará la mente y el corazón de este ser. Ahora, esta persona posee un corazón luminoso y podrá enviar sus efectos beneficiosos a otras personas. La bendición original ha creado una reacción en cadena de felicidad que cada vez irá llegando a más personas. Imagina lo que puede llegar a provocar un pensamiento negativo. No describiré los eslabones de la cadena pero estoy segura de que tu imaginación te ayudará a ver lo nocivo que ello puede resultar.
Los pensamientos son reales y poderosos aunque no podamos verlos, y lo mismo ocurre con los Ángeles. Cada uno de nosotros tiene su propia “ventana hacia la realidad” y consecuentemente puede obtener su propia experiencia con Ángeles. Sin embargo, existe un denominador común: los Ángeles no hacen daño, sino al contrario, nos ayudan. Todo lo que interfiere en nuestro bienestar o nos distancia de nuestro Yo Superior y nos llega en forma de mensajes, experiencias, acontecimientos o pensamientos, no tiene nada que ver con Ángeles. En su reino sólo se respira energía positiva y luz de amor rosada. Cuando experimentamos momentos cumbres de alegría y/o de amor, significa que hemos conectado con los Ángeles. Los Ángeles no tienen experiencias cumbres, son experiencias cumbres. (Los Ángeles no sufren los altibajos que los humanos sufrimos). Los Ángeles nos sirven de modelo de pensamientos felices y positivos.
EL ÁNGEL DE LA SINCERIDAD
El
poder de la mente es inmenso: desintegra. Pero el Poder de la Verdad es mayor aún; cohesiona e integra.
Cuando mentimos, nos estamos haciendo daño a nosotros mismos a nivel celular: estamos autodestruyéndonos. Cuando vivimos en la Verdad, estamos cohesionando nuestro Cuerpo de Luz.
La sinceridad es mucho más que una virtud, es el camino que conduce a la Verdad. Y es un camino lleno de atajos, que sortea emboscadas y trampas amparándose en la limpieza del corazón.
Es un camino de lucidez y de valor.
Te propongo que:
Te sientas perfectamente relajada, satisfecha y a gusto contigo misma, en una posición en la que te encuentres particularmente a gusto.
Cierra los ojos y no intervengas: deja que acudan pensamientos y sensaciones, pero no hagas nada ni por que vengan ni por que se vayan. Acepta lo que venga y deja que se vaya lo que se va.
Invoca al Ángel de la Sinceridad y espera pacientemente a que acuda.
Si aparece junto a Él el demonio de la mentira, pídele simplemente que se vaya. Pero no se lo pidas con palabras; te mentiría, diría que se va, pero simplemente se escondería. Pídeselo con el corazón y dale las gracias por irse.
Pídele también con el corazón al Ángel de la Sinceridad que entre a tu vida.
LA PROYECCIÓN DEL PENSAMIENTO
La información que se ofrece concerniente a los medios por los cuales las fuerzas espirituales y mentales pueden ser invocadas y, con la cooperación angélica, radiadas sobre el mundo, puede ser utilizada para bien o para mal.
Todo uso egoísta del poder espiritual es malo. La actividad oculta para auto beneficio material, con la motivación deliberadamente escogida de ventajas personales, es magia negra. La calamidad sigue inevitablemente su práctica.
El empleo de los poderes espirituales y mentales para bienestar de toda la humanidad, sin pensar en la retribución, es magia blanca y procura bendiciones al mundo.
La mente y el cerebro humano son poderosas estaciones mentales de radio. Los pensamientos no sólo modela el carácter de quien piensa, sino también el de los que reciben la transmisión mental. La impresión producida por el pensamiento del hombre sobre su semejante ayuda a formar características individuales y nacionales, e influye sobre el destino humano y el progreso de la civilización.
Tan íntima e incesante es esta interacción psíquica, que todos comparten los logros de cada uno, si bien al mismo tiempo pocos se disocian totalmente de la responsabilidad por la extendida fealdad, crueldad y criminalidad que son la maldición de este planeta. Pues esto último es producto de pensamientos feos, crueles y criminales.
Las ideas que se proyectarán deberán ser escogidas con gran cuidado. Sólo pueden transmitirse con seguridad las verdades incuestionables e inmutables, pues cada verdad tiene detrás y dentro de sí su propia fuerza espiritual. Cada verdad filosófica es un poder al igual que una idea. El pensamiento sobre una verdad hace derivar la energía de esa verdad. La proyección del pensamiento mediante la afirmación mental y la expresión verbal de una verdad libera esa energía.
Las ideas escogidas para ser proyectadas deben, por tanto, suscribir por lo menos tres normas. Deben ser básicamente veraces, no-compulsivas (enviándoselas sólo como ofrendas) y totalmente benéficas en su influencia. Además, para que produzcan máximo efecto, deben ser concebidas y afirmadas impersonalmente y con completa claridad.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 23
La Sonrisa
Así
como un recuerdo en las células puede disparara sentimientos negativos, un recuerdo también puede ser el disparador de sentimientos positivos.
La sonrisa es un ejemplo de ello. Sonreímos naturalmente cuando nos sentimos felices o cuando estamos a punto de reír, de modo que se estima que el hecho de colocar la boca en posición de sonrisa dispara una respuesta feliz.
Vamos a utilizar la sonrisa como un borrador de pensamientos negativos. Cuando surja uno de esos pensamientos, lo haremos desaparecer con una sonrisa. Permitámonos sentir el proceso de la sonrisa que borra los sentimientos negativos de la mente, o visualicemos la sonrisa como un chorro de agua que limpia lo negativo.
Puedes imaginar también la sonrisa como una luz hermosa que brilla a través del rostro. Cuando una persona sonríe, parece hermosa independientemente de sus rasgos físicos; los Ángeles promueven la belleza y en la tierra y adoran una buena sonrisa. Al sonreír atraemos la energía angélica.
Sé que hay momentos en los que no tenemos ganas de sonreír y no soporto que alguien me pida que sonría sin tener en cuenta el resto de los elementos de la situación. Pero uno puede pedirse a sí mismo sonreír incluso aunque no tenga ganas de hacerlo, y el simple hecho de sonreír puede hacernos cambiar de ánimo y de actitud. En otras palabras, conviene sonreír siempre porque la sonrisa atrae a los Ángeles, que nos ayudarán a borrar lo negativo y a transformar la percepción en positiva.
Cuando no sonreímos ni tenemos ganas de hacerlo, tratemos de identificar la razón. Vamos a mirarnos al espejo y a notar qué nos dice nuestra expresión. Tal vez estemos cansados y tengamos una expresión vaga, apática. O tal vez estemos preocupados por algo y tengamos una expresión angustiada y atormentada. ¿Nos vemos tristes e infelices? ¿Enojados? ¿Egoístas? ¿Perplejos? Vamos a observarnos sin juzgar, rastreando la expresión hasta su origen, y luego comencemos a sonreír. No importa si la sonrisa es genuina o no; simplemente sonriamos.
Y si se trata de alguien que sonríe todo el tiempo, incluso cuando se siente mal, que no cambie; que observe qué significa eso, sin juzgarse de manera negativa.
Conviene recordar algunas cosas respecto de la sonrisa: es difícil ser rudo o egoísta con alguien que sonríe, así que si sonreímos más el resto del mundo nos tratará mejor. La sonrisa atrae a los Ángeles; entonces, si sentimos miedo en una situación la sonrisa nos brindará más protección. La sonrisa se facilita con la práctica. Cuando nos invada una sonrisa plena, la felicidad y la paz de los Ángeles nos rodeará y nos abarcará.

ÁNGELES – CLASE 31 CONCIENCIA ANGELICAL
CONCIENCIA ANGELICAL
Por Alexiis
Con el comienzo de la Nueva Era , ha llegado el tiempo de iniciar la colaboración entre los Ángeles y los hombres, a fin de erradicar de nuestro planeta esta época oscura de masacres, de odio, de consumismo desenfrenado, que es el resultado de un egoísmo sin límites, que a todos nos está afectando por igual.
En todo el Planeta, con modalidades diversas, según el diferente nivel de comprensión humana, los Ángeles hacen resonar en los planos de la conciencia, la delicada nota de su llamada. En el estruendo de las metrópolis, en el silencio de los templos, en las escuelas, en las oficinas, en cualquier lugar donde haya seres humanos, cada vez más personas entre ellos alcanzan a percibir la llamada de los hermanos alados.
Muchos captan el mensaje durante el sueño, cuando de cada ángulo de la Tierra millares de hombres y mujeres son reunidos en las “Aulas Nocturnas de Aprendizaje”, para ser instruidos ocultamente. Casi nadie, al despertar, recuerda lo que ha recibido en la noche, ésta es la regla. Con la mente libre de condicionamientos o recuerdos, cada uno puede trabajar en el Plano con sus propios medios, por pequeños o grandes que sean.
La selección en “Clases de Aprendizaje” se efectúa en todo el planeta entre hombres y mujeres de cualquier edad, desde niños a ancianos. No se tiene en cuenta ni el nivel de cultura ni la condición social, sobre todo se examina el aura de los individuos, eligiendo a los predispuestos para el servicio activo.
Desde lo alto nos observan y nos valoran, casi todos somos útiles para las inescrutables finalidades de los Maestros. A menudo, personajes imprevisibles, a los que ningún humano daría crédito, forman parte activa del Plan, junto con otros que, aparentemente, nos parecen más predispuestos. El metro de los Maestros no es ciertamente el de los hombres…
Para que los Ángeles puedan trabajar en nuestra dimensión y acelerar nuestro crecimiento evolutivo, no hacen falta muchas cosas; nuestros Hermanos Mayores no ponen condiciones taxativas. Su mundo es de alegría, serenidad y armonía, las mismas cosas que querrían instaurar en el nuestro.
Los requisitos fundamentales para colaborar los poseemos todos, pero uno particularmente facilitará el camino de ellos hacia nosotros: nuestra serena confianza en la existencia real de Ellos.
Para que esto se realice será necesario mucho tiempo; cuánto, depende de nosotros. No se buscan héroes sino seres humanos.
Es necesario crear un puente entre las dos dimensiones, y veremos que una vez iniciada la construcción por nuestra parte, súbitamente nos los encontramos de frente, sin tener que esperar a llegar a la mitad del trabajo.
Abrir nuestro corazón y la mente a los Ángeles no comporta gran dificultad. Es necesario que nos hagamos “inocentes como niños”, hacer puro nuestro corazón, que nuestros fines estén libres de segundas intenciones. Es una elección de vida, pero entre las más sencillas de realizar.
Los Ángeles en principio, no ponen condiciones particulares a su colaboración. Son espíritus puros, incapaces de pensamientos negativos, de finalidades ocultas y dañinas, y piden de nosotros la misma pureza y transparencia.
Quien decida trabajar con Ellos debe olvidarse de sí mismo, debe hacerse un limpio y desinteresado servidor de la humanidad. Quien se acerca a los ejércitos celestiales debe hacerse transparente como el cristal, debe ser un canal limpio por medio del cual la energía que viene de lo alto, pueda fluir libremente para ser vertida sobre el género humano que  todavía duerme. Ningún pensamiento egoísta, ningún separatismo o segundas intenciones deben empañar corazón y mente de quién pretenda trabajar con Ellos.
Cada uno de nosotros está rodeado por problemas grandes o pequeños y es justo invocar ayuda para resolver nuestros problemas, pero no debemos dejarnos cegar por el problema mismo. Deberíamos tenerla capacidad de dejar fuera el egoísmo y pedir ayuda también para otros hermanos nuestros, apesadumbrados también ellos por problemas más grandes que el nuestro.
Por ejemplo, si una persona sufre por estar enferma, puede ciertamente pedir a las legiones de Ángeles Sanadores ayuda para sanar, pero obtendrá infinitamente más alivio si pide ayuda para sí misma y para las otras personas enfermas como ella. Recibirá ayuda para sí, pero recibirá también, por reflejo, la ayuda que haya enviado hacia las personas que sufren.
El objetivo de su plegaria ha sido ensanchado, hecho más puro, más desinteresado, y por lo tanto imbuido de un amor más grande. El egoísmo en el pedir para sí ha sido superado por el altruismo fraterno de pedir también para los otros seres que sufren.
La respuesta angélica será rápida y viva, pues nuestro amor (desinteresado o no), nuestras intenciones, aún las más ocultas, son perfectamente visibles en el aura.
Trabajando con los Ángeles, entramos en contacto con grandes energías sobrehumanas, verdaderas potencias, portadoras de gran energía, que se ponen en movimiento para acudir a la llamada del hermano humano.
Los Ángeles están efectivamente entre nosotros, muy cerca, dispuestos a intervenir a la mínima llamada de ayuda. Saben acoger cada uno de nuestros más pequeños pensamientos de gratitud, y de afecto para con ellos. Están con la misma alegría al lado del sabio que del niño, del iniciado que del lugareño.
Los Ángeles manifiestan que las barreras entre nuestros mundos están cayendo y que:
“La iniciativa para esta comunión debe provenir de los humanos, nosotros siempre estamos aquí. Aquellos de ustedes que nos alcanzan, sienten el toque de la belleza, de la verdad, el asombro y hasta una sensación de vuelta al hogar. Así sabrán que han ingresado a nuestra realidad y desearán regresar a ella. Experimentarán una expansión del espíritu, y se verán renovados. Nosotros también nos renovamos, porque durante mucho tiempo ha habido una separación entre nuestros reinos, para detrimento de ambos.
“No podemos ir a ustedes, pero notamos, reconocemos y respondemos cuando vienen a nosotros. Su impulso de reconocimiento de la belleza, de la verdad y la reverencia, por un breve momento nos unifica. Generalmente esto no perdura; no tienen el coraje de sus convicciones, ni práctica para permanecer con nosotros. Decimos: relájense, despréndase de su antiguo conocimiento, sean como niños y simplemente vengan. No importa si no nos relacionamos a nivel del lenguaje o el pensamiento. Sabemos que si la humanidad pudiese sentir nuestros reinos, la vida en la Tierra cambiaría completamente. Sería lo mejor que haya hecho el hombre, porque no los retendríamos, pero los pasaríamos en conciencia al Uno de quien siempre somos conscientes.
“No pueden traer lastres a nuestro mundo, no pueden venir a nosotros a menos que sean libres, semejantes a un niño y livianos. Comparado con la usual lobreguez humana, el nuestro es ciertamente un mundo maravilloso. Aún así, si no quieren, pueden vivir su vida cotidiana con la misma actitud con que vienen a nosotros. Saben que tienen que dejar caer sus lastres para entrar en contacto con nosotros y, por lo tanto, saben que pueden hacerlo. Decimos, ¿por qué no hacerlo todo el tiempo? Resulta extraño continuar con antiguas pautas mientras la libertad puede ser suya siempre que quieran.”
“Nuestra conciencia es superior a la de los seres humanos porque, aún cuando tratamos con la materia tanto como lo hacen ustedes, no podríamos separarnos de la Divina Fuente del Poder. Ustedes humanos se separan de esa misma Fuente por medio de sus pensamientos. Tienen mayores poderes que nosotros, pero también mayores limitaciones. Nosotros no estamos aprisionados por las formas inferiores; no es preciso que ustedes lo estén y no lo estarán cuando se hayan identificado con aquella Fuente.
“Las energías de nuestro mundo y de su mundo son inmensas, se acumulan por todos lados, claman por ser liberadas y usadas. El poder está en todos, pero mucho de Él se encuentra más allá de ustedes, porque están demasiado bloqueados por las limitaciones impuestas por el egocentrismo. Nosotros manejamos esa energía, ese poder, en vastas extensiones, en concentrados toques, en torbellinos, y la manejamos a la derecha, a la izquierda y al centro como color, como sonido como cualquier cosa que puedan imaginar. Pero la manejamos de acuerdo con un patrón y en función del todo; la manejamos para Dios con precisión y con lo mejor de nuestra habilidad. Es nuestra alegría perfeccionar ese poder y transformarlo en servicio.
“¿No quieren ustedes hacer lo mismo? ¿Por qué aniquilarse mediante el uso imperfecto del poder? Para nosotros, la vida es un glorioso cambio de expansión; a menudo es para ustedes una pesada molestia, un movimiento carente de propósito.. y todos usan sus oportunidades y su poder en contra del todo.
“Es una idea ridícula pensar que pueden obtener para sí mismos simplemente lo que se les ocurra sin tomar en cuenta el Todo, ya sí y todo eso es lo que hacen, aquello para lo que fueron educados, aquello para lo que la atmósfera del mundo está preparada. ¡Les habríamos dicho esto hace generaciones si nos hubieran dado la oportunidad!
“Bromas aparte, realmente deseamos inculcar en el mundo humano que hay una nueva manera de lograr un bello uso del poder: poniendo a Dios en primer lugar, y ahí está la increíble maravilla del poder gobernado en armonía con el Todo, tal como sucede con nosotros, en un centellante intercambio de belleza conducente a otra aún mayor, mundos sin fin, y sin un movimiento en falso, o un ruido estridente, o nada fuera de lugar, porque no se nos ocurriría pensar solamente en nosotros mismos. El mundo está cambiando, y nosotros quisiéramos aumentar el cambio a inculcar en ustedes, la pureza, belleza, fuerza y maravilla de poder usado para Dios. No hay palabras para expresarlo, encuéntrenlo todo en su interior”.
EL ÁNGEL DEL AMOR INCONDICIONAL Y DE LA LIBERTAD
En una de las escuelas de misterios, es decir una de las antiguas escuelas de sabiduría, el arquetipo que represente a la Energía del Amor es pintado como la primera manifestación de la mente divina, o Ser Supremo. En la Astrología , este ángel es representado por el planeta Urano, cuya simbología está directamente relacionada con el desarrollo de la conciencia espiritual y la iniciación en un orden superior de la vida, por medio del Poder del Amor Universal y de la Fuerza de la Libertad.
Cuando, hace muchísimos años, los místicos descubrieron la existencia de los ángeles se reconoció que Amor – no el amor humano, sino el amor divino, el Amor Incondicional – era el principio rector de estos Poderes Causales, la auténtica energía que había creado todo el cosmos. La Libertad se asimiló como un atributo de este Ángel, para enfatizar los aspectos incondicionales del amor divino y para diferencia claramente entre el sentimiento humano llamado amor, representado por la naturaleza inferior, y el Amor sin límites, sin trabas y sin fronteras representado por este Ángel.
La Fuerza y la Energía del Amor Incondicional es absoluta y completamente libre, mientras que el amor condicionado que se expresa en la naturaleza humana tiende a limitar y restringir tanto al amado como al propio amante. La personalidad humana, acuciada por el deseo de ser amada, tenderá siempre a provocar la misma emoción en los otros, pero esto no es más que amar para ser amado – las ataduras están eternamente presentes – y, para satisfacer motivos egoístas, produce una obligación en las otras personas. Esa clase de amor es obligatorio y manipulador, mientras que el Amor Incondicional es algo abierto y carece de límites.
Desde la época de nuestra “caída” en la conciencia material, esa forma de amar incondicionalmente no ha sido propia de la naturaleza humana y, sin embargo, es la única forma de amor conocida por nuestra alma divina. Y ese amor está irradiándose tiernamente en todas las mentes y en todos los corazones, como un Ángel del alma, distribuyendo la energía del amor y trabajando para liberar a cada individuo de las ataduras del ego.
Con sólo tomarte un momento para pensar acerca de lo que realmente es el Amor, puedes llegar a comprender el asombroso poder que el Ángel del Amor Incondicional y de la Libertadla Mano de Amor de Dios -, tiene en su propio campo de energía. Cuando este Ángel está libre de las proyecciones del ego, tu realmente te conviertes en una fuerza que irradia bondad y cualquiera que se encuentra en el campo de tu radiación es elevado al estándar divino de totalidad y de armonía.
Como en tu conciencia experimentarás una completa ausencia de temor, de culpa, o de cualquier sentimiento de represión y de restricción podrás saber que el Amor Universal está fluyendo libremente a través tuyo. Si experimentas sentimientos negativos, eso significa que estás bloqueando la influencia divina del Ángel a través, específicamente, de emitir juicios sobre las personas y situaciones basándote sólo en las apariencias. Consideremos un poco más cuidadosamente lo que esto significa.
Todas las cosas que vemos sólidas y tangibles en nuestro mundo físico, ya sea la que vemos en este preciso momento o que las que imaginamos que llegaremos a ver en el futuro, son sólo apariencias. En el sentido espiritual, estas cosas son una “ilusión”, debido a que están sujetas a cambios; tienen un comienzo y un fin, además de ser un efecto, una consecuencia. Y el único poder que podemos encontrar en un efecto es el poder que le otorga el observador en el momento en que lo está juzgando. El proceso de juzgar mediante las apariencias se convierte en un grave obstáculo para el accionar del Ángel del Amor y la Libertad.
Cuando estamos decididos a ver sólo las mejores cualidades, tanto en nosotros mismos como en otras personas, dejamos al Ángel en libertad para disipar los temores que nos han mantenido en esclavitud. Todas aquellas cosas a las que uno ha podido llegar a temer, no son nada más que un efecto, y en este se incluyen las personas, los lugares y las cosas. Sí, las personas, vos y cualquier otro que aparezca como una forma física, son sólo una sombrea de la Verdad. Recuerda que una ilusión puede parecer real, pero eso no significa que sea la Realidad.
El cuerpo físico, como la mente y las emociones, son mutables y transitorias, sólo parecen ser sustanciales. ¿Pueden hacerte algún daño estas sombras? Sólo si tu les confieres la autoridad par que lo hagan, y el hecho de que se les transfieras ese poder, significa que tu las has juzgado de manera errónea, y que, una vez más, estás poniendo obstáculos a la acción del Ángel que “crea nuevas formas y vivifica todas las cosas”.
Si haces un alista de 101 temores, esa enumeración sólo ha de representar 101 condiciones, situaciones y “cosas” que no existen en ninguna parte, excepto en tu mente. El poder del miedo se ve enormemente aumentado por las formas de pensamiento que nosotros mismos hemos construido a partir de nuestros temores y fobias. Estas formas de pensamiento aumentan su poder cada vez que les prestamos atención, pues la “energía sigue al pensamiento”, hasta que llegan a dominarnos completamente.
¿Y qué ocurre con las situaciones atemorizadoras que te están presionando justo en este momento, esas situaciones que son muy reales, en términos de tu experiencia de vida? Sin que importe cuán genuino y factual parezca ser cada una de esas situaciones, tu solo estás tratando con apariencias, y eres tú quien decide cuánto poder deseas conferirles.
La Sabiduría de los Siglos siempre ha sostenido que todo es energía y vibración. Cuando la energía se manifiesta como materia produce ilusión…. La materia sólo es un punto focal temporal de la energía y esto ocurre con respecto a todas las formas. Pero, subyaciendo en todas las formas existe un patrón de energía que, constantemente está atrayendo hacia sí toda la materia para llevarla hacia un nivel superior. En esto consiste la verdadera naturaleza perdurable de un determinado fenómeno.
Mira a tu alrededor y fíjate en cualquier cosa de las que existen en el mundo material, incluyendo tu cuerpo. Todo cuanto te rodea es energía manifestándose como materia. Si juzgas por la apariencia de escasez, enfermedad, riesgos, intimidación y peligros, lo que tú haces es condenarte a ti misma. Así bloqueas y detienes la acción del Poder del Amor y la Libertad y haces que otras ilusiones, aún más amenazadoras aparezcan ante tuyo como plenamente sustanciales.
El secreto es retroceder en la conciencia, alejarse de lo que estás viendo, y dar un paso a los patrones de energía subyacentes, al remolino de vibraciones “que, constantemente, está atrayendo hacia sí toda la materia para llevarla hacia un nivel superior”. ¿Y dónde se encuentra este patrón, este remolino? Justo dentro de tu propia conciencia. En ese campo de fuerza viviente al que llamamos yo, tú o nosotros, está el patrón que rige todo lo que existe en el mundo fenoménico – dinero, hogar, comida, transporte, las relaciones ideales y el cuerpo perfecto – la infinita abundancia en el plano tridimensional.
Estos patrones, o ideas divinas, se asemejan a las diapositivas que se proyectan en una pantalla. Cuando la Energía-Luminosa se irradia a través de la diapositiva, la imagen perfecta es proyectada en la pantalla exterior de nuestro mundo, y su vida aparece “totalmente llena”. Sin embargo, si estás experimentando alguna insuficiencia, en cualquier área de tu vida, eso significa simplemente que estás reemplazando la caja donde se guardan las diapositivas divinas por otra que contienen diapositivas que son de tu propia creación. Y esto sucede porque tu misma te estás identificando con efectos que parecen limitadores, antes que con la Causa , que no es otra cosa que tu conciencia limitada.
Las diapositivas divinas están esperando que tú las coloques en el proyector. ¡Comprende que tú misma eres el proyector, tu conciencia es la que las proyecta! Y como la energía creativa está fluyendo constantemente a través de tu conciencia, de modo que ahora tu trabajo consiste en ver (con tu ojo interior) la realidad de los patrones, para amarlos con toda la fuerza de tu mente y de tu corazón, y para sentir la energía derramándose a través de los patrones e irradiándose hacia toda la materia acumulada y convirtiéndose en algo sustancial. Esta acción sirve para avisar a los Ángeles que ahora estás juzgando correctamente y que has tomado la decisión de hacer que los patrones perfectos ocupen el lugar de las falsas imágenes creadas erróneamente por el ego.
Cada vez que, en el mundo que te rodea, veas alguna apariencia que parezca estar por debajo de los modelos divinos de armonía, plenitud y suficiencia, aleja tu atención de las escenas exteriores y haz que tu diapositiva interior cambie, haz que deje de ser una imagen de miedo y reemplázala por un patrón de Realidad Perfecto. ¡Cambia la diapositiva!
Ten siempre esta frase en mente y repítela interiormente cada vez que aparezca alguna indicación visual que anuncie la presencia del miedo. Luego contempla el patrón de Realidad, asegúrate de que ha ocupado el lugar central de tu corazón, en tu naturaleza sensible, y, con amor, y con total interés, examina esa huella maestra.
Existe un patrón para cada una de las cosas que podrías llegar a necesitar o desear en tesa vida, de modo que si “por allí” ves algo que tenga incluso la más mínima posibilidad de producirte miedo, ¡cambia de diapositiva! Y ten en cuenta que, cada vez que lo hagas, no sólo estás reemplazando una ilusión por la Realidad , sino que también estás liberando al Ángel del Amor Incondicional y de la Libertad para que esté en condiciones de cumplir con su maravilloso trabajo de ayudarte a realizar tu identidad divina.
Finalidad: Enseñarnos a actuar sin maldad, con inocencia, y sin perjudicar a otros y funcionar como la fuente desde la que ha de derramarse el Amor Universal, servir como el maestro y señor de los otros Poderes Causales; ayudar a la realización de nuestro Verdadero YO y a reconocer ese Yo en las otras personas.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: miedo, culpa, sentimientos de represión; una conciencia que nos dice que no estamos siendo juzgados imparcialmente por los demás.
Su energía resulta bloqueada debido a: la tendencia de juzgar a otras personas y a las situaciones basándonos en las apariencias.
EL ÁNGEL DE LA SÍNTESIS
El ser humano es la síntesis de la creación. Por esta razón los antiguos lo llamaban “microcosmos”, hecho a imagen y semejanza del “macrocosmos”.
Dentro de cada ser humano está completo el conocimiento sobre sí mismo, su vida, sus problemas, todo aquello que necesita conocer en la vida. Pero muy a menudo buscamos fuera de nosotros mismos ese conocimiento que siempre estuvo en nuestro interior.
El conocimiento interior es eterno, sintético, unitivo, esencial, mientras que los conocimientos exteriores son provisionales, se pierden en los detalles y a menudo no son sino ignorancia camuflada.
Huyamos pues del análisis desintegrador y quedémonos con la síntesis creadora.
Te propongo que:
Busques un lugar tranquilo en el que sepas que nadie te va a molestar.
Poco a poco cierra los ojos y siente como te vas serenando.
Sin forzarlos, deja que fluyan en tu interior pensamientos y sensaciones, pero no te fijes en ellos. Más bien déjate fluir a ti mismo visualizando un tobogán que va hacia adentro, hacia la fuente de Conocimiento que hay dentro de ti.
Déjate deslizar por ese tobogán hasta caer en los brazos del Ángel de la Síntesis. Dale las gracias por recibirte y pídele que esté presente en tus decisiones y en tu vida en general.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 24
Declaración de Cambio
La palabra escrita tiene un poder propio, en especial cuando los Ángeles participan. Entonces, cuando necesitemos ayuda para cambiar un esquema de pensamiento o una mala costumbre, sacamos una hoja de papel y comenzamos a escribir.
Vamos a hacer una declaración de que estamos libres de pensamientos negativos, esquemas caducos y mapas antiguos. Anunciamos finalmente que estamos dispuestos y felices a aceptar el cambio, y declaramos que los nuevos esquemas con resultados positivos reemplazan las costumbres negativas y caducas.
Podemos hacer esto de la forma que más nos convenga, pero hagámoslo con creatividad. Declaremos todas nuestras falencias, todo el exceso de equipaje, y dispongámonos a renunciar a ello pro el bien del Yo Superior. En el cambio de perspectiva nos conviene divertirnos e incorporar una dosis de humor. Es muy gracioso que una persona se ría de sí misma y disfrute de la locura de la existencia humana.
Anunciemos formalmente nuestra fe en los Ángeles; ellos nos ayudarán a salir en los tiempos difíciles, y por sobre todo nos ayudarán a ser felices y a aceptar el hecho de que verdaderamente merecemos tranquilidad y bienestar.
Cada uno de nosotros es un ser humano maravilloso y valioso, cuya vida es una luz en la tierra, y los Ángeles quieren que disfrutemos de ello.
ÁNGELES – CLASE 32
LOS ÁNGELES DE LA CABALA

Con diferencia a la tradición cristiana, la cábala hebraica dedica muchísimo espacio a la búsqueda de los nombres sagrados de los Ángeles o genios cabalísticos, como también se los llama.
La ciencia cabalística, a través del estudio numerológico y basándose en el alfabeto hebraico, descubrió que la suma del valor numérico de las letras forman el nombre de Jehová (Dios) en un total de 72. de este total de 72 proviene el número de 72 atributos de Dios y de los Ángeles que cercan su trono.
Los nombres de los 72 genios cabalísticos fueron extraídos de una parte del Libro del Éxodo de la Biblia hebraica, a partir de una difícil combinación de letras y palabras allí expresadas.
Resulta para todos muy interesante conocer el nombre del Ángel que dominaba sobre el planeta el día de nuestro nacimiento, y en las pocas líneas que lo acompañan, reconoceremos en él algunas características que nos son propias.
Según el Zohar, o libro de los nombres, setenta y dos Ángeles rodean el Trono de Dios. Ruedan perennemente alrededor de una elipse que corresponde al conjunto de las constelaciones del Zodíaco.

Cada uno de estos Ángeles de luz, contrasignado con un número del 1 al 71, domina por cinco días, ocupando así cinco grados del arco en el zodíaco celeste. Para facilitar los cálculos, siendo que los grados son 360 y los días 375 (esto es 72 x 5 = 360), se ha hecho una excepción para el Ángel Nro. 72
Esta criatura, de nombre Mumiah, domina durante un período delicadísimo de transición entre Piscis y Aries, esto es, entre la oscuridad del fin del invierno y la luz del equinoccio de primavera. Solamente Él domina por diez días. Esta es la tabla más simple, la que no da ningún problema para su interpretación.
Las pocas indicaciones disponibles dicen que los nombres se forman por tres versículos misteriosos del capítulo 14 del Éxodo, uno de los cinco libros de Moisés.
Cada versículo está formado por 72 letras. El nombre de cada Ángel está formado a su vez por tres letras (HIA, AEL, EL o IEL), que son nombres divinos atribuidos a diversas legiones de Ángeles.
La aviación civil israelí, por ejemplo, ha elegido como nombre para su compañía de bandera, “EL AL”. Solamente los entendidos saben que su significado es poco más o menos “Las Alas del Ángel”. Todos tenemos necesidad de protección.
Según la tradición, los nombres de los Ángeles que habitan las moradas de Oriente y Occidente y terminan por EL, IEL, IAEL, mientras que ellos que residen en las mansiones del norte y sur terminan por IAH y AEL.
Según el Zohar, la escala que Jacob vio en sus sueños, estaba formada por 72 escalones, cuya máxima altura puesta sobre los rayos del sol y de la luna, se perdía en las mansiones celestes.
Por medio de esta escalera mística, una multitud e Ángeles (la influencia de Dios) descendían y se comunicaban con todas las órdenes de Jerarquía Celestes y con todas las criaturas del cosmos.
Este número desarrolla un papel importante en las tradiciones. Los 72 Ángeles presiden los 72 quinarios del cielo, esto es, las subdivisiones del círculo zodiacal en sectores de cinco grados cada uno (5 x 72 = 360)
Jesucristo habría elegido, además de los 12 apóstoles, 72 discípulos. También los ancianos de la Sinagoga eran 72.
Por medio de estas indicaciones, los antiguos cabalistas han elaborado los 72 nombres de los Ángeles.
Cada Ángel lleva consigo un “atributo divino”, una especie de himno que canta incesantemente y con el cual testimonia la grandeza divina.
Cada uno de los atributos divinos que el Ángel repite permanentemente como mantra, es también el “don” que Él trae a su protegido.
Cada uno de estos espíritus sirvientes ocupa cinco grados del zodíaco, esto es, “domina” durante cinco días al año, cediendo después el paso al Ángel que le sucede. Pero debemos tener presente que el año celeste comienza no el 1º de Enero como el año solar, sino en la medianoche del 21 de marzo.
Todas las cosas comienzan en la media noche, cuando el día “viejo” se acaba y surge el siguiente. Dondequiera que nosotros nos encontremos, la influencia del nuevo día comienza a hacerse sentir a partir de la hora cero. Y al mismo tiempo, el dominio de los Ángeles planetarios.
Con la siguiente tabla, será, pues, facilísimo para cada uno encontrar el nombre y las funciones de su propio Ángel dominante. Atención, no se trata del Ángel custodio personal; para conocer su nombre deberemos esperar a que nos lo sugiera acaso en el sueño, acaso en el silencio de la meditación.
Los Ángeles de la tabla que sigue son los que dominan sobre la Tierra en el espacio de cinco días. Como tales, son portadores de protección, energía, oportunidades y dones para todos los seres que nacen en el período bajo su dominio.
Como verás, se trata, por lo demás, de dones espirituales, pero ya sabemos bien qué espíritu y materia están muy conectados. Con mucha frecuencia, será la voluntad humana, con sus excesos, la que transforme el don de un Ángel en un defecto o un exceso que soportaremos toda la vida.

ÁNGELES, DÍAS Y DONES CELESTES
1 – Del 20 al 24 de Marzo – EHYA – Dios elevado
Da iluminación espiritual, una voluntad poderosa para crear y para trasformar. Rapidez en los razonamientos, lucidez en la introspección. Buena salud y capacidad para sanar enfermos.

2 – Del 25 al 29 de Marzo – JELIEL – Dios Caritativo
Espíritu caritativo, carácter abierto y leal. Amor por la infancia y por los hijos. Concede fecundidad a las personas, a los animales y a las plantas. Restablece la paz conyugal, la fidelidad. Suerte en el comercio.

3 – Del 30 Marzo al 3 de Abril – SITAEL – Dios de la Esperanza
Da
protección en los cargos de gran responsabilidad. Protege en las adversidades de la vida cotidiana y contra los ejércitos y potencias del mal. Fuerza física y gran valor.

4 – Del 4 al 8 de Abril – ELEMIAH – Dios escondido
Éxito en el ámbito de la profesión. Protección contra los robos y los accidentes durante los viajes. Paz interior para las personas atormentadas, alivia la angustia. Talento musical.

5 – Del 9 al 13 de Abril – MAHASIA – Dios Salvador
Permite vivir en paz con todos. Da equilibrio, diplomacia, sabiduría y amor por la libertad. Facilidad para aprender. Éxito en los exámenes.

6 – Del 14 al 18 de Abril – LELAHEL – Dios Loable
Salud, curación rápida en las enfermedades. Iluminación espiritual. Éxito y fortuna en el mundo de la ciencia. Fidelidad a los ideales. Capacidad de poner paz entre los litigantes.

7 – Del 19 al 23 de Abril – ACHAIAH – Dios Bueno y Paciente
Comprensión, paciencia para superar las dificultades. Capacidad de entender los secretos de la naturaleza, de hacer descubrimientos. Comprensión del sentido de la vida, retorno a la fe.

8 – Del 24 al 28 de Abril – CAHETEL – Dios Adorable
Bendiciones divinas, alejamiento de los espíritus malvados. Éxito en la agricultura, cosechas abundantes (sean materiales o espirituales) Tendencia al misticismo y a la introspección. Carácter paciente.

9 – Del 29 de Abril al 3 de Mayo – HAZIEL – Dios de la Misericordia
Rectitud
moral, nobleza de alma y generosidad. Protección contra las traiciones y la envidia. Amistad, afecto, capacidad de suscitar simpatías. Realización de los propios deseos.

10 – Del 4 al 8 de Mayo – ALADIAH – Dios propicio
Protección contra los malvados. Regeneración moral, curación de las enfermedades. Capacidad en el trabajo. Capacidad de perdonar las ofensas. Cambios afortunados.

11 – Del 9 al 13 de Mayo – ALUBIA – Dios Loado
Confiere gran sabiduría. Protege a los gobernantes, a los políticos o a aquellos que guían a otras personas (o se puede invocarle por ellos). Equilibrio y diplomacia. Fuerte capacidad de recuperación en las dificultades.

12 – Del 14 al 18 de Mayo – HAHAIAH – Dios Refugio
Favorece la capacidad de interpretar los sueños. Da protección contra los sortilegios y el rencor de los demás. Espíritu misionero. Fuerza interior. Capacidad de análisis de la personalidad interior.

13 – Del 19 al 23 de Mayo – IEZAEL – Dios Glorificado
Favorece la fidelidad conyugal, la reconciliación de las parejas, la felicidad, la capacidad de mantener buenas relaciones de amistad, de realizar los proyectos. Carácter optimista.

14 – Del 24 al 28 de Mayo – MEBAHEL – Dios Conservador
Da a sus protegidos el sentido de la justicia, benevolencia y comprensión. Capacidad de defenderse de las calumnias, amor por la libertad. Cambios aventureros y afortunados.

15 – Del 29 de Mayo al 2 de Junio – HARIEL – Dios Creador
Fe, retorno a la fe, capacidad de creen en lo sobrenatural. Sentido de la medida, equilibrio, inventiva en el trabajo, creatividad, felicidad en la vida familiar.

16 – Del 3 al 7 de Junio – HAKAMIAH – Dios del Universo
Protección en los litigios, facilidad de suscitar y mantener amistades importantes. Carácter fuerte, capaz de dar consejos y de ser escuchado con respeto. Intuición y sabiduría.

17 – Del 8 al 12 de Junio – LAUVIAH – Dios Admirable
Amigos de confianza, mucha afectuosidad, dulzura de carácter, buen reposo nocturno, capacidad de reponerse de las enfermedades del cuerpo y de los sufrimientos del espíritu. Sueños premonitorios.

18 – Del 13 al 17 de Junio – CALIEL – Dios que concede
Protección en las adversidades. Ayuda de lo alto en caso de dificultades. Realización de proyectos. Amor por la verdad y protección de los calumniadores. Facilidad de palabra.

19 – Del 18 al 22 de Junio – LEUVIAH – Dios Clemente
Serenidad interior, protección en los incidentes. Capacidad de reponerse de las enfermedades. Optima memoria, propensión al arte. Capacidad de ayuda a los otros con el buen ejemplo.

20 – del 23 al 27 de Junio – PAHALIAH – Dios Redentor
Capacidad de comprender las leyes de la naturaleza, propensión por la ciencia. Capacidad de comprender la propia misión en la vida. Protección de los traidores y de los sortilegios. Fidelidad en el amor.

21 – del 28 de junio al 2 de Julio – NELKHAEL – Dios Único
Protección contra las fuerzas del mal, contra los sortilegios y contra la envidia. liberación de los opresores. Carácter fuerte y sereno. Amor por la belleza y el arte.

22 – Del 3 al 7 de Julio – YEIAYEL – la mano Diestra de Dios
Fortuna en los viajes, expediciones y en el comercio. Respeto a otros. Protección de los imprevistos y de los reveses económicos. Capacidad de recuperarse de las enfermedades.

23 – Del 8 al 12 de Julio – MELAHEL – Dios Liberador
Protección de las armas, del fuego y de los atentados. Capacidad de curar por las hierbas. Amor por los viajes. Liberación de los calumniadores. Prosperidad, matrimonio feliz.

24 – Del 13 al 17 de Julio – HAYUIAH – Dios Bueno
Protección de lo alto en caso de necesidad. Liberación de los peligros durante los viajes y en los traslados. Defiende de los calumniadores y de los timadores. Sueños premonitorios. Carácter amable, lealtad.

25 – Del 18 al 22 de Julio – NITH-HAIAH – Dios de la Sabiduría
Capacidad
de comprender las disciplinas esotéricas. Sabiduría y amor por el estudio. Sueños premonitorios. Protección de las fuerzas del mal, buena salud.

26 – Del 23 al 27 de Julio – AHAYAH – Dios Oculto
Propensión hacia la justicia y la ley. Amor por la verdad. Protege de los calumniadores y de los mentirosos. Gran fuerza interior. Atracción hacia las cosas divinas.

27 – Del 28 de Julio al 1 de Agosto – YERATHEL – Dios Protector
Protección contra los calumniadores, los mezquinos, los enemigos. Protección contra los agresores. Misión de propagar la Luz y la Civilización. Facilidad de palabra.

28 – Del 2 al 6 de Agosto – SELLA – Dios que Cura
Optima salud, predisposición para la medicina. Protege del fuego, de los accidentes, y de los sucesos imprevisibles. Vida larga y rica en satisfacciones. Respeto hacia las amistades.

29 – Del 7 al 11 de Agosto – REUEL – Dios que Ayuda
Protege de los enemigos y de las obras de sortilegios. Capacidad de consolar a los otros con la palabra. Gran amor hacia el prójimo, fortuna. Salud y recuperación rápida de las enfermedades.

30 – Del 12 al 16 de Agosto – OMAEL – Dios Paciente
Paciencia, capacidad de solucionar problemas en todas las situaciones de la vida. Protege de la desesperación y los disgustos. Amor hacia el reino animal. Matrimonio feliz. Carácter noble, espíritu elevado.

31 – Del 17 al 21 de Agosto – YECABEL – Dios Inspirador
Intuición, éxito en el campo profesional. Talento natural hacia el conocimiento del reino vegetal. Capacidad de salir de las dificultades. Inteligencia notable.

32 – Del 22 al 26 de Agosto – VASARIAH – Dios Justo
Carácter sociable. Predisposición hacia la justicia y la ley. Benevolencia por parte de los poderosos y de los magistrados. Protección contra las agresiones y las maledicencias.

33 – Del 27 al 31 de Agosto – YEHUIAH – Dios del Conocimiento
Protege contra la hostilidad, la envida y las conjura. Éxito en el trabajo. Capacidad de comprensión de la ciencia. Carácter ordenado y respetuoso de la disciplina.

34 – Del 1 al 5 de Septiembre – LEHAHIAH – Dios Clemente
Calma la cólera (la nuestra o aquella en contra de nosotros). Capacidad de poner paz entre los litigantes. Excelentes ocasiones de éxito. Comprensión de las Leyes Divinas. Carácter altruista.

35 – Del 6 al 10 de Septiembre – CHAVAKHIAH – Dios de la Alegría
Paz
y armonía entre las personas y los familiares. Carácter condescendiente. capacidad de superar las dificultades. Protección de la discordia, capacidad de perdonar.

36 – Del 11 al 15 de Septiembre – MENADEL – Dios Adorable
Talento natural hacia la medicina. Capacidad de curar, aconsejar. Fortuna en los cambios de residencia y de trabajo. Carácter disponible, amor hacia los demás.

37 – Del 16 al 20 de Septiembre – ANIEL – Dios de las Virtudes
Capacidad de penetrarlos secretos de la Naturaleza y del Universo. Capacidad de síntesis, amor a la ciencia. Capacidad de superar las adversidades. Notoriedad a través de estudios e investigaciones.

38 – Del 21 al 25 de Septiembre – HAAMIAH – Dios de la Esperanza
Comprensión
de las rituales, espíritu religioso y altruista. Ayuda en la investigación y la difusión de la Verdad. Encanto personal y capacidad de convencer a las personas. Intuición en la búsqueda espiritual.

39 – Del 26 al 30 de Septiembre – REHAEL – Dios que Perdona
Capacidad de curar a los demás y excelente salud personal. Ayuda de lo alto y protección de los peligros. Carácter amistoso y respetuoso de las amistades. Fidelidad en el amor y relaciones afortunadas.

40 – Del 1 al 5 de Octubre – YEIAZEL – Dios del Júbilo
Carácter alegre y portador de júbilo. Amor a la libertad, espíritu altruista. Liberación de los enemigos y protección de la envidia. Capacidad de consolar a las personas que sufren.

41 – Del 6 al 10 de Octubre – HAHAHEL – Dios Trino (en tres personas)
Gran capacidad de palabra. Inspiración por la fe. Espíritu religioso y fuerte sentido místico. Sueños premonitorios. Gran amor al prójimo. Fortuna en los viajes, amistades importantes.
42 – Del 11 al 15 de Octubre – MIKAEL (no es Miguel el Arcángel) – Dios de la Virtud
Sentido
del equilibrio y de la diplomacia. Éxito en la política. Facilidad de palabra. Protección en los accidentes, sobre todo en los viajes. Larga vida.

43 – Del 16 al 20 de Octubre – YOLIAH – Dios Dominador
Protege contra los enemigos y los opresores. Aleja la depresión y la soledad. Fortuna en el trabajo y en las iniciativas empresariales. Carácter fuerte, dominador. Matrimonio feliz.

44 – Del 21 al 25 de Octubre – YELAHIAH – Dios Eterno
Protección contra las injusticias, favorable a los jueces y abogados. Valor y capacidad para superar los momentos difíciles. Capacidad de guiar a los demás e imponer su propia voluntad.

45 – Del 26 al 30 de Octubre – SEHALIAH – Dios Animador
Protección contra los prepotentes y los falsos. Carácter amable y nobleza de alma. Excelente salud, recuperación rápida de las enfermedades y capacidad de curar a los demás. Reconocimiento de los propios méritos.

46 – Del 31 de Octubre al 4 de Noviembre – ARIEL – Dios Revelador
Capacidad de comprender los secretos de la Naturaleza. Propensión a la ciencia, la medicina y la investigación. Mente lúcida y óptima intuición. Protección de los accidentes. Sueños premonitorios.

47 – Del 5 al 9 de Noviembre – ASALIAH – Dios de la Verdad
Ánimo elevado. Capacidad de elevarse hacia la Luz. Espíritus místico. Amor por la justicia y la verdad. Interés por las disciplinas esotéricas. Capacidad de comprensión. Profundidad de pensamiento.

48 – Del 10 al 14 de Noviembre – MÍALE – Dios, Padre Caritativo
Capacidad de suscitar amor, paz y benevolencia entre los demás. Amigos fiables. Sueños premonitorios. Matrimonio feliz y gran sentido de responsabilidad hacia los hijos. Longevidad.

49 – Del 15 al 19 de Noviembre – VEHUEL – Dios Grande y Elevado
Protección contra los robos y los accidentes. Animo generoso, disponibilidad hacia los otros. Propensión a la enseñanza. Capacidad de pacificar a los que riñen.

50 – Del 20 al 24 de Noviembre – DANIEL – Dios de los Siglos
Capacidad de síntesis y profundidad de raciocinio. Amor por la belleza y el arte. Carácter magnético capaz de ayudar y consolar a los demás. Protección de los agresores.

51 – Del 25 al 29 de Noviembre – HAHASIAH – Dios Escondido
Sabiduría, ánimo noble y elevado hacia las cosas del espíritu. Vocación por la medicina y la investigación científica. Amor por el prójimo. Protección de los mentirosos.

52 – Del 30 de Noviembre al 4 de Diciembre – IMAMIAH – Dios Elevado
Protección de los accidentes durante los viajes. Amor por la libertad, éxito en los negocios y en la sociedad. Espíritu independiente y amigable. Óptima memoria.

53 – Del 5 al 9 de Diciembre – NANAEL – Dios del Conocimiento
Inspiración para el estudio de las ciencias ocultas. Conocimientos esotéricos por medo de la meditación. Inspiración para los abogados y para los magistrados. Amor por la verdad.

54 – Del 10 al 14 de Diciembre – NITHAEL – Dios de los Cielos
Vida larga y serena. Protección de los peligros, ayuda divina en los momentos de dificultad. Sentimientos religiosos, nobleza de ánimo. Capacidad de llevar ayuda a los que sufren.

55 – Del 15 al 19 de Diciembre – MEBAHIAH – Dios Eterno
Predisposición para la enseñanza. Amor por la infancia. Ayuda para la difusión de las ideas espirituales. Gran serenidad interior. Carácter fuerte y generoso. Protección en los accidentes de viaje.

56 – Del 20 al 24 de Diciembre – JOYEL – Dios del Universo
Este Ángel concede una protección especial. Bienestar, fortuna, éxito, capacidad de reponer-se de las enfermedades y de curar a los demás. Carácter conciliador, portador de paz y tranquilidad.

57 – Del 25 al 29 de Diciembre – NEMAMIAH – Dios Laudable
Prosperidad y éxito. Capacidad de hacerse con los mandos de la situación y aconsejar a los demás. Predisposición al mando o a la vida militar. Fuerte sentido de la justicia.

58 – Del 30 de Diciembre al 3 de Enero – YELAIEL – Dios que Concede
Curación de las enfermedades, especialmente de las psicosomáticas. Protección de los tima-dores y de los mentirosos. Carácter dócil y gentil. Amor por el arte y la belleza. Éxito y notoriedad.

59 – Del 4 al 8 de Enero – ÁRALE – Dios Conocedor
Talento en la matemática y en la administración. Carácter dócil, honestidad y sabiduría. Protección del fuego y de las explosiones. Buena recuperación de las enfermedades. Longevidad.

60 – Del 9 al 13 de Enero – LIZRAEL – Dios Socorredor
Protección de lo alto y socorro en caso de necesidad. Capacidad de curar y aconsejar y confortar a las personas. Espíritu servicial y altruista. Grandes ideales. Fortuna en los estudios y en la enseñanza.

61 – Del 14 al 18 de Enero – UMABEL – Dios Inmenso
Capacidad de resucitar y mantener la amistad. Comprensión rápida y gran inteligencia. Interés hacia la astrología y las ciencias naturales. Facilidad de palabra. Aspecto agradable.

62 – Del 19 al 23 de Enero – IAH-HEL – Dios Supremo
Sabiduría. Búsqueda de la Verdad a toda costa. Carácter franco y leal. Introspección y capacidad de meditar profundamente. Vida feliz de pareja, bienestar físico y mental.

63 – Del 24 al 28 de Enero – AMAUEL – Dios de la Bondad
Protección
contra los imprevistos y los accidentes. Buena salud y carácter valiente. Capacidad de desempeñar trabajos de responsabilidad. Tendencia al misticismo. Éxito en el arte.

64 – Del 29 de Enero al 2 de Febrero – MEHIEL – Dios Vivificador
Protección contra las fuerzas del mal y los sortilegios. Capacidad para expresarse por escrito. Éxito en lo que emprenda y en la comunicación.
65 – Del 3 al 7 de Febrero – DAMABIAH – Dios de la Sabiduría
Protección
contra la envidia y contra los riesgos del fracaso. Viajes afortunados. Sueños premonitorios. Sabiduría y diplomacia en las relaciones con los demás.

66 – Del 8 al 12 de Febrero – MANAKEL – Dios Protector
Protección contra los excesos de cólera. Posibilidad de tener sueños premonitorios y o de interpretar los sueños. Carácter jovial. Amistades duraderas. Gran fuerza de ánimo.

67 – Del 13 al 17 de Febrero – EYAEL – Dios de las Delicias
Protección en las desgracias y en los imprevistos. Sabiduría e iluminación de lo alto. Capacidad de comprender la filosofía esotérica y la astrología. Espíritu religioso o místico.

68 – Del 18 al 22 de Febrero – HABUHIAH – Dios Liberador
Protección de las enfermedades y capacidad de curar al prójimo. Riqueza interior. Espíritu sociable y gentil. Generosidad y sabiduría. Abundancia de cosechas materiales y espirituales.

69 – Del 23 al 27 de Febrero – ROCHEL – Dios Omnividente
Protección de los robos y de la pérdida de los bienes. Posibilidad de éxito en el mundo de la ley. Fortuna en el amor y en las relaciones sociales. Fuerza física.

70 – Del 28 de Febrero al 4 de Marzo – JAMABIAH – Dios Creador
Protección de las heridas provocadas por cortes. Riqueza interior, capacidad de regenerarse y mejorar. Capacidad de redimir a las personas extraviadas. Rápida recuperación de las enfermedades.

71 – Del 5 al 9 de Marzo – HAIAIEL – Dios del Universo
Protección de las personas mezquinas y calumniadoras. Liberación de los perseguidores. Protección en el trabajo, victoria y paz. Coraje y fuerza de ánimo para superar las adversidades de la vida.

72 – Del 10 al 20 de Marzo – NUMIAH – Dios del Fin de todas las Cosas
Capacidad de llevar a buen fin las empresas iniciadas, de alcanzar con éxito sus objetivos. Serenidad, capacidad de gozar con las pequeñas cosas. Comprensión de los secretos de la naturaleza. Longevidad.

PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº. 25
INVOCACIÓN
Este pequeño y sencillo cántico es otra manera de utilizar los sonidos que hace tu cuerpo para alinearte con los Ángeles.
Contiene sólo cuatro palabras, tres de las cuales se repiten tres veces y una cuarta que se pronuncia una sola vez al final. Puedes repetir el cántico tantas veces como quieras. Cada palabra se entona con el mismo sonido. puedes utilizar cualquier nota que te parezca adecuada, experimenta hasta hallar la nota que suene clara y cómoda. He aquí las palabras:

Eee Nu Rah (Pronúnciese Iii Niu Ra)
Eee Nu Rah
Eee Nu Rah
Zay (Pronúnciese “sey”, haciendo subar la s)

Cada una de las palabras tiene un significado:
Eee – significa “Todo lo que soy que no es físico, mi mente y mis emociones”
Nu – Significa “Mi Cuerpo Físico”
Rah, – “MI Alma”
Zay – En compañía de los Ángeles.

Reunidas, las palabras del cántico dicen: “Traigo todo mi ser, mente, emociones, cuerpo y alma, juntos en compañía de los Ángeles”. Es una manera rápida y fácil de invocar a los Ángeles, una manera de decir: “Aquí estoy, Ángeles, listo para estar con vosotros”. Es sencillo. Da resultado. Prueba.
 ÁNGELES – CLASE 33
EL ÁNGEL DEL TRIUNFO Y DE LA VICTORIA
La función de este Ángel es la de ser nuestro navegante. El Ángel del Triunfo y de la Victoria toma nota de las metas y objetivos que hemos recibido como una visión proveniente de nuestra fuente y nos guía por el camino en el que habremos de encontrar menos resistencia para alcanzarlos, evitando los problemas antes de que aparezcan.
Si bloqueamos sus esfuerzos a través del miedo al fracaso, del sentimiento de la inutilidad de alcanzar nuestras metas, o de la sensación de que es muy poco lo que lograremos en nuestra vida, ese embotellamiento de la energía dará como resultado una personalidad con muy poca ternura o compasión, una personalidad que parece ser indiferente y que no se preocupa por los demás. En los estadios más avanzados del bloqueo se convierte en la energía que mueve al matón, al tirano.
En astrología, este arquetipo participa de la energía de Cáncer, la cual representa mucho más, aparte de los varios atributos que generalmente se encuentran asociados con este signo zodiacal, como pueden ser la sensibilidad emocional, la melancolía y los cambios de humor, y la intolerancia. Los Ángeles sólo toman los aspectos superiores de las energías planetarias y el Ángel del Triunfo y de la Victoria toma la persistencia, la audacia, la constancia, la capacidad de solucionar problemas, la poderosa imaginación y la comprensión del mundo de las Causas.
Al irradiar la energía de Cáncer, este Ángel también busca llenar tu conciencia de Luz, iluminándote para que puedas seguir fácilmente l avía que has elegido y para que tu camino no se vea sumido en las tinieblas. La palabra clave de esta energía es tenacidad, para ayudarte a avanzar hacia tus metas con determinación y resolución.
¿Podría ser éste el día en que asumirías tu verdadera identidad como ese Único Exaltado, el guerrero coronado y victorioso que marcha triunfalmente hacia el cumplimiento de su misión en la Tierra? ¡Sí! Y la belleza de todo esto radica en que puedes ser, simplemente, un testigo de las grandes realizaciones que se han de alcanzar en tu nombre. Examinemos más detenidamente la forma en que trabaja este Ángel, como una extensión de tu gran YO SOY, como el Rey Triunfante, su apoyo para alcanzar la victoria.
“No tendréis que pelear en esta batalla. Apostaos y quedaos quietos, y veréis la salvación del Señor que vendrá sobre vosotros”. Estas instrucciones, extraídas del Libro Segundo de las Crónicas (20:17), constituyen uno de los mensajes codificados que, una vez descifrados, pueden cambiar tu mundo interior y exterior. Allí se describe dramáticamente lo que sucede cuando tomas la energía de este Ángel: tu, literalmente, ves la victoria antes que esta se produzca en el campo de batalla de la vida.
Piensa por un momento en el último ataque, lleno de tensiones y carente de armonía, que tuviste en tu mente y en tu corazón. Quizás se haya relacionado con la ruptura de una relación, con una intimación para cumplir con una obligación financiera en un momento que no dispones de suficiente dinero, o con algo tan simple como tener mucho que hacer y no tener suficiente tiempo como para hacerlo, problemas, desafíos, anhelos y carencias.
Mientras todas esas cosas no lleguen a existir en la cuarta dimensión, sólo existirán, por cierto, en el plano físico y material de la vida, y pretender que sea de otra manera es ignorar la solución. Cada problema es una forma de pensamiento, un patrón de energía palpitante, una bolsa de materia mental vitalizada que continuará existiendo hasta que sea destruida y disipada, lo cual resulta mucho más fácil de hacer una vez que se ha reconocido su presencia.
Ahora, tómate un momento y escribe tres situaciones de tu vida a los que ahora consideras desafíos. Deja de lado cualquier tipo de orgullo espiritual, sé honesta contigo misma y reconoce que esas situaciones existen y que tu vida puede ser mucho más feliz sin ellas. Si vacilas al hacerlo, pensando que “esto también pasará” o que “lo manejaré a mi manera”, esa es tu prerrogativa. Pero, ¿por qué no sacar hoy ese obstáculo del camino y por qué no dejar de esperar para sacarlo en el futuro? Si dices “está por llegarme la abundancia”, lo que estás diciendo realmente es que necesitas dinero. Pensar que “esta relación se está curando” significa que aún está llena de confusión. Sentir que “estoy recobrando la salud, quiere decir que aún estás enferma. Ahora es el momento de alcanzar la salvación, y debemos vivir en al ahora debido a que es el único lugar en don-de los problemas y sus soluciones existen de manera simultánea.
Después de que hayas hecho una lista de las principales situaciones problemáticas con las que te enfrentas actualmente, piensa por un momento en las “montañas” positivas que deseas escalar. Me estoy refiriendo a aquellas verdaderas ambiciones y a aquellas metas de tu vida que reflejan la voluntad, la visión y la actividad de tu conciencia divina, aunque parezcan ser sueños imposibles, debido a las batallas que has de enfrentar, en el tiempo, la educación, el dinero, los contactos, y así sucesivamente.
Ahora volvamos a la instrucción original: “No tendréis que pelear en esta batalla. Apostaos y quedaos quietos, y veréis la salvación del Señor que vendrá sobre vosotros”. Examina la lista de desafíos y de sueños que acabas de escribir. Para solucionarlos y cumplirlos, puede haber una refriega en el plano tridimensional, pero tú no necesitas pelear esa batalla. ¡No es tu pelea! Entonces, ¿para qué pelear? Sólo tienes que apostarte, que ocupar tu posición. En este contexto posición significa “asumir una actitud en tu conciencia”. Se trata de una disposición mental, un punto de vista, una forma de actuar basada en que ya está hecho, todo ha terminado, es decir, que el problema ya ha sido solucionado, que la meta ya ha sido alcanzada en el plano interior. Recuerda, “antes de que me llamen, yo responderé”. Para el momento en que tu reorganices tu problema o expreses tu verdadera ambición y la forma de alcanzar el éxito ya habrán sido establecidas en los patrones situados en un nivel más profundo que consciente de tu mente.
¿Cómo hacer que estos patrones puedan manifestarse? Primero, debes ser consciente de que la divina conciencia, el Pensador-Conocedor-Hacedor que mora en tu interior, está, constante y conscientemente, siendo todo lo que ya es o incluso habrá de ser – toda la totalidad, toda la abundancia, todo el éxito, todas las relaciones, todo el poder, toda la sabiduría, todo el todo.
Después de que hayas examinado todo lo que está sucediendo en tu mundo, y que se parezca a un problema, vuelve tu atención sobre el atributo específico de tu YO SOY, que representa la solución de ese problema. Contempla intensamente la Totalidad de YO SOY, la Abundancia que YO SOY, el Éxito que YO SOY. Tu “concentra la tensión” en lo que, conscientemente, elige ser “consciente de estar siendo”. “Elijo, conscientemente, ser consciente de que soy completo y perfec-to. Elijo, conscientemente, ser consciente de que soy una manifestación individual de la infinita abundancia”.
Desde el punto de vista de las metas de tu vida, podrías decir que: “Elijo, conscientemente, ser consciente de que el camino y los medios para satisfacer mis divinas aspiraciones ya han sido grabados en mi conciencia, y de que todo lo que tengo que hacer me será revelado cuando comience a desenvolverse la cadena de la satisfacción y el cumplimiento”.
Trabajando desde este punto de tensión – sin estrés pero con una fuerte presión o concentración, y manteniendo la mente fija en la cualidad inherente de tu ser y en la confianza en que lograrás cumplir tus objetivos – pronto comenzarás a sentir la energía que se irradia de tu concentración. Esa energía es el poder del Ángel del Triunfo y de la Victoria que se irradia desde el Sol ubicado en el Centro de tu Ser, y que aparece como la Energía de los Logros.
Y ahora ya estás “conscientemente consciente” de estar siendo lo que deseas ser. “YO SOY lo que deseo ser”. En el proceso de la manifestación, este es el paso del tener, en donde la mente y la naturaleza sensible dejan de experimentar la sensación de “necesitar” para comenzar a vivir con la sensación de “tener”.
La siguiente instrucción codificada es la que nos dice quedaos quietos. En las antiguas escuelas de sabiduría, “quedarse quieto” significaba entrar en un estado de serenidad y confianza por miedo de entregarse completamente a la Presencia que mora en nuestro, y de tener fe en la actividad del Espíritu. Para comprender mejor lo que esto significa, imagina que eres un instrumento musical, un clarinete, por ejemplo. Contempla el instrumento como si estuvieras viendo un dibujo animado para niños, como lo que veías los sábados a la mañana, es decir, como albo vivo y animado. Posee una voluntad libre, lo que significa que piensa y que puede actuar – o sea tocar – por sí mismo, de modo que su función en el mundo es la de apretar sus propias llaves, y hacer sonar las notas de su propia escala. Y, mientras tanto, el Maestro de Música está esperando para tocar la más armoniosa melodía que el mundo jamás haya escuchado.
A medida que pasa el tiempo, el pequeño clarinete descubre la metafísica y comienza a decir al Maestro de Música que está en su interior, cuáles son las notas que debe tocar: “OH, Poderoso Espíritu, toca la nota adecuada para que pueda obtener un automóvil nuevo, para que tenga dinero en el banco y para que pueda conseguir un nuevo trabajo”. Al principio, esta nueva forma de tocar puede dar resultados, pero esos resultados no son duraderos. Luego, el pequeño clarinete busca la forma de que su demostración sea “más espiritual”, y comienza a aprender de las instrucciones que provienen del Maestro que mora en su interior, y le solicita que le diga cuáles son las notas que debe tocar: “Señor, concédeme la nota para alcanzar la salud y la felicidad y te aseguro que la tocaré en tu nombre”.
Y, una vez más, algunos frutos madurarán y caerán del árbol, pero su gusto no será total-mente satisfactorio. Por último, la conciencia del clarinete evolucionará hasta el punto en que declarará: “Me entrego al gran YO SOY QUE SOY. ¡Maestro, toca tus notas a través de mí!”
¿Cómo hace el instrumento la transición desde su intento de tocar por sí mismo hasta el punto en que, finalmente, es utilizado por el Maestro de Música? Por medio de la meditación contemplativa centrada en la Verdad del Ser. Dejamos de lado nuestra sensación de necesidad porque las necesidades están basadas en nuestras experiencias del pasado, y porque el Dios-Yo trabaja en el ahora. No intentamos decir al YO cuáles son las notas que deben tocar para alcanzar nuestra plenitud, debido a que Él ya las conoce. Y no pedimos a la Presencia que nos diga cuáles son las notas que debemos tocar porque, simplemente, no somos buenos Maestros de Música.
Dejamos que la Presencia del Yo ingrese a nuestra conciencia y que toque las notas desde su propio nivel, y la música es tan diferente de la nuestra que quedamos completamente atemorizados. Y, a través de la nueva canción ejecutada por el Maestro, muy bien podemos llegar a encontrando experimentando cambios asombrosos y positivos en nuestra propia vida tridimensional, una mudanza, una nueva profesión, un modo de vida completamente nuevo, debido a que el Maes-tro tocará su propio tono de cumplimiento superior y porque lo tocará en nosotros, a través de nosotros y siendo nosotros.
A través de este “estarnos quietos” se alcanzará la “victoria del Señor”, tal y como la divina Presencia, a través de sus poderosos Ángeles, triunfa sobre toda condición menos-que-divina de nuestro mundo. El YO SOY la Abundancia carga para “presentar batalla” a las carencias y a las limitaciones; el YO SOY la Totalidad avanza por todo nuestro cuerpo para eliminar las imperfecciones. El YO SOY el Éxito nos precede para disipar todos los obstáculos. Todo esto ocurre porque ahora “ves la victoria”. ¿Puedes captar, con tu divina facultad de imaginar, la imagen completa de la plenitud? Si no puedes hacerlo, eleva tu visión. Está hecho. Todo ha terminado. ¡Velo! La ley del Triunfo y de la Victoria trabaja, por medio de las correctas actitudes de la conciencia, de la entrega de nuestra naturaleza inferior, y de una visión de satisfacción y de plenitud. Es una ley que nunca falla.
El Ángel del Triunfo y de la Victoria es el ejemplo perfecto del principio de la Victoria que radica en la mente de Dios. La Victoria, como una ley universal, constituye la realidad sin oposición, lo cual significa que la derrota, el fracaso y la pérdida son simples ilusiones que no tienen sustancia ni poder que las apoye. Este patrón original del triunfo y de la supremacía fue entregado a todas las almas como un Poder Causal, un aspecto de Dios, para que nos conduzca a través de las dificultades de la vida.
Recuerda que Dios ha dado “orden sobre ti a sus Ángeles de guardarte en todos tus caminos” (Salmos 91:11). Como ocurre con los otros Ángeles, si su energía no se ve bloqueada por las proyecciones del ego, este agente de la Ley Cósmica trabaja naturalmente para cumplir con sus propósitos. Cuando colaboramos conscientemente con él, emergeremos a salvo por encima de las aguas turbulentas.
Ahora, piensa en los momentos en tu vida en que sentiste que una sensación de tenacidad surgía y se afirmaba dentro tuyo, cuando perseveraste, aún cuando todas las posibilidades estaban en tu contra, y emergiste victoriosa, como conquistadora de las condiciones limitadas y de las situaciones restrictivas. Tanto si lo sabías como si no te dabas cuenta de ello, la poderosa energía de este Ángel estaba, obviamente, trabajando en y a través de tu conciencia para fortalecer tu determinación y para derramar la luz en tu camino, y ahora puedes ver que esto, de acuerdo con el proceso natural, es una parte de nuestra naturaleza esencial.
Recuerda que el Ángel del Triunfo y de la Victoria es la Energía del Logro, el Poder de Ser, la Luz que brilla a través de todos los obstáculos, y la fuerza del guerrero victorioso. Déjalo entrar en batalla por vos. Tu rol, en este esquema de cosas es el de saber que ya has ganado, el de confiar en el divino proceso, y el de verte a ti mismo cruzando la línea de llegada con los brazos en alto. Tu Ángel te ayudará a hacerlo, con gracia y con facilidad, de modo que tómate un momento para meditar y luego ingresa en su campo de fuerza y ponte en contacto con Él. Está esperando para comenzar a trabajar en tu nombre.
Finalidad: Es la energía “del logro” y el arquetipo del conquistador; nos ayuda a alcanzar nuestros objetivos con gran determinación; estimula la tenacidad y la capacidad de resolución.
Rasgos negativos que pueden presentarse a partir de las proyecciones del ego: falta de compasión y de ternura, personalidad indiferente; poca preocupación por los demás; la energía del matón.
Su energía resulta bloqueada debido a: el miedo al fracaso; la sensación de que es inútil alcanzar nuestros objetivos; la sensación de que es “poco lo que se puede lograr en esta vida”.
LA NATURALEZA DEL MAL
Dejando de lado la parte espiritual, Satán, como personificación y encarnación del mal puro, carece de existencia por sí en la filosofía oculta. EL MAL NO ES SINO LA AUSENCIA DEL BIEN. Sólo existe para quien se convierte en su víctima. El Demonio es la propia sombra que el hombre ve al volver su espalda a la luz. La Naturaleza no es buena ni mala, y la manifestación sólo sigue una ley inmutable e impersonal.
La existencia y la experiencia humana de la dualidad del espíritu y la materia, de la luz y la oscuridad, del movimiento y la inercia, de la expansión y la contracción, hace que el hombre piense en esto como bien y mal respectivamente. Si la resistencia proporciona un punto de apoyo, entonces se la considera buena. Si lo frustra – como ocurre con la demasiado familiar “malicia objetiva” – o daña al hombre, entonces es mala a los ojos de éste.
La analogía del reflector ilustra esto en parte. La oscuridad está fuera del rayo luminoso y como si, por así decirlo, presiona sobre Él desde todos lado. La luz y la oscuridad se perciben como un par de opuestos. Los efectos generadores de luz del rayo lumínico cesan en el límite de su alcance. Allí empieza la oscuridad. Después reina la oscuridad. En el instante en que se corta la corriente, la oscuridad reina por doquier. Si la luz es buena, entonces el hombre puede clasificar al reflector como bueno y a la oscuridad como mala.
¿Pero qué es, de hecho, esa oscuridad que el hombre llama mala? Se trata de materia no sujeta a la luz. La oscuridad es materia sin iluminar. El hombre a esto lo llama mal, y para él el Demonio personifica ese estado.
Aparte de los valores y experiencias humanos, el mal como creación real no existe. El origen del mal está en la mente humana. Todas las cosas parecen buenas o malas según su experiencia y uso respecto de los hombres. Shakespeare repitió esta doctrina con sus palabras: “Nada es bueno ni malo; es el pensamiento el que así lo hace”.
Puesto que el mal es una cualidad negativa, al ser mera falta de bien en el hombre, y Satán es una corporación de ese mal, no puede considerársele como principio positivo existente. Más bien representa la ausencia del bien, los espacios vacíos en la red omnipresente del Universo, los insterticios, tal vez, de la urdimbre sobre la que el Gran Hilador teje perpetuamente, o manifiesta externamente las Ideas Divinas. Existe un concepto de Satán como Ángel caído, como espíritu otrora puro que tienta continuamente al hombre para que peque.
La existencia del Demonio y del mal está asociada íntimamente con el atributo del libre albedrío del hombre. Dentro de la estructura de la ley cósmica, y aparte del irresistible impulso evolutivo, el hombre posee la libertad para pensar, planificar, hablar y actuar y actuar de acuerdo con la finalidad de la Naturaleza o contra ella. Cuando consciente o inconscientemente el hombre opera contra ella, se convierte en antagonista de la finalidad cósmica. En consecuencia, genera para sí experiencias y condiciones adversas o “malas”. Si continúa, tiende a desligarse de las corrientes de la Fuerza Vital universal, aislándose más bien en un ser de la muerte que da la vida.
Algunos hombres prosiguieron ejercitando así su libertad de acción. Se los llama magos negros, poderes oscuros, seguidores del sendero de la izquierda, señores del rostro oscuro, temibles hermanos de las tinieblas. Su destino no consiste en aniquilarse sino en hundirse en el estado conocido como Avichi,”lo ininterrumpido”, el polo opuesto al Nirvana al que llegan los Adeptos del Sendero de la derecha. En última instancia, en un posterior ciclo de la manifestación, quienes se convierten en corporizaciones altamente desarrolladas de la autoseparatividad se reembarca en el viaje involutivo y evolutivo. El mismo Satán, si se lo considera como ser existente, parecería haber ejercitado esta libertad, pues en alguna ocasión debió haber escogido un sendero de motivación y acción individualistas y autoseperativas.
En otro aspecto, el monstruo fabuloso del Satán de la teología popular puede ser considerado como excusa, un chivo emisario, alguien a quien imputar los errores en los que cae la humanidad al atravesar las fases puramente emocionales y mentales (en especial) de su evolución.
REZAR
La oración nos proporciona la oportunidad de comunicarnos con un poder superior, sea representado por la figura de Dios, los Ángeles, Buda, un santo, un Bodhisattva o simplemente por el Universo. Se puede rezar sólo o acompañado. La plegaria puede ser cantada o escrita. En el momento de la bendición y de dar las gracias vivirás la oración como una experiencia inolvidable. A veces rezamos sin darnos cuenta siquiera, por ejemplo, si nos caemos y pedimos auxilio.
Se habla de tres tipos de plegaria. La primera es la de la confesión a través de la cual nos reconciliamos con nuestro enemigo interior. El segundo tipo sirve para relacionarnos con los demás; esto ocurre cuando solicitamos gracias para otras personas y para acontecimientos que deseamos que tengan lugar. En la tercera forma de plegaria se encuentra en el “sí” a la vida y nuestra entrega a Dios; así es como expresamos al Universo nuestra gratitud y confianza.
La oración es algo personal, todos nosotros tenemos nuestras propias formas de rezar, pe-ro básicamente se trata de expresarse oralmente ante Dios. Nuestras oraciones dirigidas a Dios pueden ser concretas, es decir: manifestando exactamente lo que deseamos, o podemos pedir que Dios nos bendiga desde su abundancia y nos dé confianza en que todo salga bien. La oración nos puede equilibrar y conducir por el buen camino.
Nos comunicamos con los Ángeles por medio de la oración y, a través de la meditación, recibimos sus respuestas. Rezar es solicitar la intercesión divina para nosotros y para los demás.
Cuando reces a los Ángeles, hazlo como si “ya estuviera todo hecho”, en otras palabras, agradéceles por adelantado el que se hayan ocupado de tus problemas. Ruégales que actúen de la misma forma en la tierra que en el cielo, para el bien supremo de toda la humanidad.
Cuando eleves tus plegarias a los Ángeles, recuerda que éstos están al servicio de un Ser Supremo (Dios o la denominación que utilices al referirte a la fuerza espiritual más importante de tu vida). En consecuencia, da las gracias a Dios y a los Ángeles en tus plegarias y solicita la paz bendita.
PROGRAMACIÓN ANGÉLICA Nº 26
VOCALIZACIÓN.
Puedes utilizar este ejercicio a fin de estimular garganta y oídos, para alinearte con tu Ángel. Esto te preparará para conversar con Él. También puedes emplear una canción, un himno o un cántico, siempre que lo entones con el corazón. La idea es abrirte vocalmente, aflojar tus cuerdas vocales y liberarte.
Practicar en voz alta el sonido de las vocales es una manera simple y efectiva de hacerlo; para eso no necesitas nada más que un asiento cómodo y leer unas cuantas veces el ejercicio.
1) Comienza con el sonido de la vocal “A”. Emite el sonido primero con los ojos abiertos; luego, con los ojos cerrados. Observa si hay alguna tensión en tu cara, tu mandíbula o tu garganta. Si es así, mueve la mandíbula varias veces, de lado a lado. Luego repite otra vez el sonido “A”, en voz más alta, con los ojos abiertos y con los ojos cerrados.
2) Emite el sonido “E”, primero con los ojos abiertos, luego cerrados. Observa nuevamente si existen tensiones o si el tener los ojos abiertos o cerrados marca alguna diferencia. Repite nuevamente el sonido “E” de ambas maneras, en voz más alta.
3) Repite los pasos ya descriptos con el sonido de la “I”
4) Luego emite el sonido de la “O”.
5) Ahora trabaja con el sonido de la “U”. Puedes pronunciarla primero a la española, uh, y luego a la inglesa, iu.
6) Cuando hayas terminado con las vocales, emite los sonidos siguientes, haciéndolo con lentitud: AH, OH, UM. Repite estos tres sonidos hasta que empiecen a fundirse unos con otros y te encuentres emitiendo el sonido OHM. Puedes hacerlo con los ojos abiertos o cerrados. Siente cómo vibra el sonido en tu garganta. Observa en qué otro lugar del cuerpo sientes estos sonidos. ¿Hay resonancia en el Tercer Ojo, en la zona del Timo o en la del Corazón?.
7) Ahora emite las notas que quieras. Déjalas brotar de tu garganta, subiendo y bajando a voluntad.
Continúa entonando esas notas hasta que todo tu cuerpo esté zumbando. Si lo has hecho con los ojos abiertos, ciérralos al terminar. Si lo hiciste con los ojos cerrados, ábrelos al terminar. Permanece quieta algunos minutos, sólo percibiendo tu cuerpo
¿Cómo sientes el cuerpo después de este ejercicio? Los ruidos de la habitación, ¿te parecen ahora diferentes? Puedes hacer también este ejercicio entonando tu propio nombre. Prueba diferentes maneras de cantarlo: alto y bajo, rápido o lento, fuerte y suave. ¡Canta hasta que te retumben los oídos!.
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