sábado, 22 de septiembre de 2012

MANTENER LA FE (por Dana Mrkich )


Cuando las mujeres descubren que están embarazadas se les da una fecha estimada para el parto, a pesar de que un embarazo se considera a término en cualquier momento entre las 38-42 semanas y sólo un 5% de las mujeres dan a luz en su fecha estimada. A medida que una mujer se acerca a esa fecha, empieza a sentir una emocionante sensación de expectación, mezclada con ansiedad por el nacimiento. Si se pasa su fecha estimada, toda una plétora de otros sentimientos comienzan a surgir: ¿qué tal si no entra naturalmente en trabajo de parto? ¿Está todo bien con el bebé? Por lo general, comenzará a recibir mucha presión de otras personas para inducirlo, aun cuando en realidad no haya llegado a término todavía. En el caso más extremo, a algunas mujeres incluso se les dice que su cuerpo no es capaz de dar a luz a ese bebé naturalmente, aunque eso sólo es cierto para un porcentaje muy pequeño. Esta presión no es útil y añade un estrés adicional innecesario a lo que ya es un momento muy emotivo y desafiante, y que debería ser también un momento muy sagrado y feliz. Por esta razón, sería fantástico si a las mujeres se les diera un “período” estimado. Las mujeres podrían relajarse en su mes estimado de una manera más relajada que teniendo sus propias expectativas y las de los demás, todas apiladas en una sola fecha fija cargada de presión.
Eso es en lo que se ha convertido el 2012, y en particular el 21 de diciembre del 2012. Una fecha gigante que se cierne sobre todos con una carga increíble de presión. ¿Qué rayos va a pasar si nos despertamos el 22 de diciembre y no sucedió “nada”? ¿Qué tal si nos despertamos y la humanidad está todavía embarazada, digamos, sin ninguna señal del nacimiento de un nuevo mundo? Bueno, no sería cierto que no tengamos ninguna señal. Así como una mujer que se acerca a sus últimos días de embarazo definitivamente tiene señales de que el parto es inminente de una forma u otra, también nosotros estamos experimentando señales de que estamos al borde de un enorme salto cuántico en nuestra historia humana. Sin embargo, también como la mujer, nosotros también estamos teniendo momentos naturales de sentir que vamos a estar ‘embarazados’ para siempre, pues este ‘nacimiento’ nunca va a suceder, y está requiriendo todas nuestras fuerzas para confiar en que todo se está desarrollando exactamente como debe, exactamente a tiempo.
Quizás habría sido una buena idea tener una “ventana” de tiempo anunciando esta transición, en lugar de tanto enfoque en una sola fecha. Esto no es un intento de dar la noticia de que este cambio no va a suceder, ni tampoco es una de esas transmisiones que dicen oh sí está sucediendo, pero en realidad va a suceder en el 2014… 2020…. 2356. La humanidad ESTÁ cambiando y con tanta gente colectivamente sintiendo lo mismo, recibiendo los mismos mensajes, teniendo las mismas ideas, creo que todos estamos de acuerdo en que sí, estamos definitivamente ‘embarazados’, y sí, el nacimiento de un nuevo capítulo para todos nosotros está sucediendo. Lo que se desconoce en este momento son los detalles, el cuándo, el cómo, el qué. Podemos tener ‘contracciones de práctica’ (todos nuestros altibajos emocionales actuales) y podemos ver las ecografías (tener visiones) todo lo que queramos, pero creo que hasta que veamos algo alucinantemente extraordinario, somos como esa mujer embarazada que en algún pequeño nivel, en realidad no cree que está teniendo un bebé de verdad hasta que nace y luego pasa diciendo una y otra vez: ‘¡oh, Dios mío, en verdad es un bebé!’.
En el gran esquema de las cosas, estamos en los últimos días de un ciclo de 26.000 años. En términos de embarazo, estamos en los últimos minutos antes de la medianoche de la fecha estimada del parto. Por supuesto, todos nuestros temores se presentan. Por supuesto, estamos empezando a preocuparnos y a dudar de que vaya a suceder a tiempo, si acaso sucede. Por supuesto, estamos poniendo una enorme presión sobre una fecha para que se produzca un cambio masivo.
Este período de tiempo va a poner a prueba nuestra fe interior como nunca antes. No nuestra fe en la religión o en algo que hemos leído u oído, o siquiera en un calendario. Para la mayoría de nosotros, las ideas, sentimientos y saberes que hemos tenido acerca de este tiempo han venido de dentro –confirmado por fuentes externas que se alinean con lo que sentimos por dentro, claro– pero al fin y al cabo, esas fuentes externas sólo han confirmado, validado, activado y despertado lo que ha estado siempre dentro de nosotros.
Así que lo que muchos de nosotros estamos sintiendo ahora, en medio de las contracciones, en medio de los momentos de confianza y claridad y alegría, son momentos de una crisis de fe. ¿Qué tal si todo lo que hemos creído acerca de por qué estamos aquí, no es cierto? ¿Y si no fuéramos a experimentar un salto cuántico de cambio durante nuestra vida? ¿Y si la humanidad siguiera trastabillando por ahí, dando pequeños pasos de progreso aquí y allá, pero nada como el cambio masivo que siempre hemos imaginado? ¿Qué significa eso para nosotros? Nos estamos preguntando: “¿Qué significa eso para mi yo personal… quién diablos soy entonces y qué diablos estoy haciendo aquí?” Esto es más o menos lo que mucha gente está pensando y sintiendo en estos momentos.
Okey, entonces vayamos allí por un segundo. ¿Esta teoría tiene acaso algún sentido? ¿Tiene sentido que ustedes siempre hayan sabido intuitivamente algo sobre lo que leyeron años más tarde, un saber que fue compartido por otros, por los ancianos indígenas, por antiguas profecías, sólo para que eso sea alguna co-incidencia sin ninguna conexión? ¿Tiene sentido que cada hueso de su cuerpo les esté diciendo que no podemos seguir como hemos estado yendo, que todo siga en la misma forma?
Mucha gente dice que se necesitaría un milagro para que las cosas cambien en este planeta. Pero en realidad no, no haría falta un milagro. Lo que haría falta es que la verdad sea revelada. Las nuevas formas que hemos imaginado no son inventos de ciencia ficción para que presencie alguna generación futura. Son reales, ya existen, sólo que nos las han ocultado por demasiado tiempo. Los problemas que enfrentamos como humanidad no carecen de solución – sólo que las soluciones no han sido posibles mientras se nos ha dicho que ‘no hay una cura para eso’ o ‘no tenemos el dinero para ayudar’, cuando en realidad hay un montón de curas y hay un montón de dinero – sólo que no en las manos correctas. Curiosamente, como ya he compartido antes, la palabra Apocalipsis, que se ha asociado con estos tiempos en forma tan fatalista, en realidad significa ‘lo que estaba oculto se revela’. Ahora, eso suena liberador y empoderante, muy lejos del fatalismo.
Imagínense una enorme burbuja gigantesca. Ahora imagínense una burbuja mucho más pequeña, diminuta, flotando dentro de esa burbuja gigante. La burbuja gigante representa nuestra realidad más grande, llena de todo lo que es posible Y todo lo que existe en este momento – no en un sentido potencial energético, sino en un sentido físico y literal. Curas para problemas de salud y claridad en torno a sus causas, tecnología de energía libre, portales de teletransporte, acceso a otras dimensiones, viviendas sostenibles, acceso a agua limpia y libre para todos y mucho más. La burbuja más pequeña contiene a la humanidad – ¡oh, cómo nos contiene!
Había una vez un puñado de personas entre esa humanidad, agitando los brazos. Ellos podían ver a través de la burbuja a la burbuja más grande. Entonces más gente se unió a ellos, gritaban y compartían sus conocimientos, pero les decían que estaban locos, o los apresaban o quemaban en la hoguera. En este momento, millones de personas están sacudiendo esa burbuja con cada ápice de su fuerza, empujando frenéticamente con brazos y piernas. La gente está harta de estar contenida, harta de las restricciones y limitaciones, harta de ser engañada y mentida por quienes saben de la burbuja más grande, aquellos que piensan que la humanidad ‘no está lista’ para la verdad.
La ira, la pasión, la desesperación y frustración que están sintiendo ahora proviene tanto del agotamiento por el hecho de que la humanidad siga estando en esta burbuja, como de su conocimiento de lo que hay disponible más allá de ella. La burbuja ESTÁ a punto de estallar, ¡así que sigan sacudiéndola!! Ahora no es el momento para sollozar que ya estamos hartos. Todo el mundo tiene un trabajo distinto, así que si el suyo es enfocarse en una mejor visión para el mundo o bien salir y hacer algo positivo, está muy bien. Es hora de que todos los rebeldes, los guerreros, las madres, los padres, los niños, los despiertos, los trabajadores de la luz, los buscadores de la verdad, declaremos nuestro derecho colectivo a la realidad más grande. ÉSE es nuestro nuevo mundo.
Muchos están sintiendo una sensación de desilusión al acercarnos a esta inminente ‘fecha’ frente a nosotros. Para muchos, siempre hemos sabido que la forma como es la vida aquí no es como debía ser. Para otros, ese saber se ha despertado gradualmente. Hemos visto a personas trabajando en empleos que detestan, con dificultades financieras, sufriendo con su salud, emocionalmente infelices, y nosotros vemos un potencial muy diferente y sabemos que estamos aquí para crearlo en esta vida. Hemos visto que los sistemas establecidos aquí – política, medios de comunicación, educación, medicina, vivienda, asistencia social – están de cabeza y lo de atrás para adelante. Nada tiene sentido. No tiene sentido que podamos encontrar dinero para las guerras, pero hay constantes cortes presupuestarios en la salud y educación. No tiene sentido que los denunciantes de gobiernos, militares, bancos y corporaciones sean presionados a guardar silencio o sean ignorados, ¡mientras que los medios informan sobre el último divorcio de Hollywood! Bueno, sí tiene sentido cuando uno sabe que las cosas se han establecido para servir a unos pocos a expensas de muchos, ¡pero la mayoría están despertando ahora y estamos sacudiendo esa burbuja!
Sí, ha habido cambios. Sí, ha habido progreso. Sí, hay más millones de personas despiertas ahora que hace veinte años, o incluso hace dos años. Sí, hay más conciencia en torno a ciertos temas. Yo creo que lo que nos ha mantenido aguantando ahí es saber que un gran cambio se producirá durante nuestra vida y en los últimos años, realmente empezar a ver señales de que en verdad está sucediendo. Sin embargo, al mismo tiempo, algo que está causando nuestra angustia más profunda en estos momentos es: ¿Y si no sucede en una escala tan grande como hemos imaginado? ÉSE es nuestro mayor miedo. Sí, todos sabíamos que en estos tiempos todos nuestros miedos se presentarían, ¡así que nos aseguramos de despejar todo lo que pudimos! Miedo de la carencia – ¡borrado! Miedo en torno al compromiso – ¡borrado! ¿Miedo en torno al Cambio y todo lo que podría traer consigo? – ¡borrado y preparados y listos para hacer lo que sea que tengamos que hacer! Pero para lo que pudimos no habernos preparado es el hecho de que a tres meses de la ‘fecha límite’ recién estamos tomando conciencia de lo que hay en la televisión común? Porquería de reality shows y noticieros que están leyendo el mismo guión. Más y más gente está alejándose de eso, y gracias a Dios tenemos un montón de increíbles fuentes alternativas de noticias conscientes para elegir ahora, ¡pero no quiero pedir disculpas por decir que ya es tiempo para más!
No nos importó ir labrando todo esto poco a poco. Trabajar en nuestro crecimiento interior, estar al servicio de cualquier modo que nos sintiéramos llamados a hacer. No nos importó cuando los demás no nos entendían o nos ignoraban o ridiculizaban. Había una luz al final del túnel, ¿cierto? ¿Cierto?
Sin embargo, ¿por qué entonces tantos de nosotros, millones de hecho, todos tenemos este saber ardiente dentro de nosotros de que estamos aquí para presenciar y formar parte de un GRAN cambio? No sólo el regular cambio de década, sino un importante salto cuántico, un cambio total y reforma social para este planeta y la humanidad. Cambio para mejor.
Creo que la mayoría de las personas despiertas tiene una visión muy filosófica de la vida. Lo que será, será. Ésta es una buena actitud, aunque también tenemos que recordar que todos somos poderosos co-creadores y lo que será, será lo que nosotros queramos que sea. Entonces, ¿qué es lo que queremos que sea? Su visión, ¿verdad? Pueden apostar que los viejos… vamos a llamarlos los poderes que FUERON fácticos, no están sentados por ahí con una actitud de ‘lo que será, será’. Ellos saben del potencial energético de estos tiempos. Ellos saben la importancia de esa fecha. Saben que estamos en un momento decisivo, una bifurcación en el camino. Y pueden apostar que su política no es: lo que será, será. Pueden apostar que ellos están utilizando todo tipo de tretas y rituales en estos momentos para asegurarse de que lo que será es lo que ellos quieren que sea. Aunque lo que ellos quieren no sea bueno para la tierra, ni bueno para el 99% de la gente aquí. Aunque lo que ellos quieren no sea sostenible, ni física ni energéticamente, dado que estamos entrando en una frecuencia más alta. Tenemos todo a nuestro favor. El universo entero nos está apoyando. El sol nos está apoyando, por muy desafiantes que puedan ser las llamaradas y erupciones solares emocionalmente y físicamente y en nuestras redes energéticas, eso nos está ayudando a pasar de las fuentes artificiales de energía a las fuentes auténticas de poder en todos los niveles. Las alineaciones galácticas nos están apoyando. Las energías superiores en las que estamos entrando nos están apoyando. No podemos fallar ahora aunque lo intentáramos, bueno mejor no probemos eso, pero ya saben lo que quiero decir.
Estoy viendo esta visión de millones de la humanidad tratando de empujar un barril gigante por encima un obstáculo. Entramos en un ritmo de empujar, empujar, y luego retroceder un poco. Así que de nuevo, empujar, empujar y otra vez para atrás. Estamos en el punto de querer rendirnos y aceptar la derrota. Imagínense a sí mismos en esa visión. ¿Saben lo que se va a necesitar, no? Impulso. El impulso de empujar, retroceder, empujar, retroceder, empujar, retroceder, empujar, empujar, empujar, retroceder y luego un gran empuje de un solo ¡zas!, y pasa por encima del obstáculo. Aunque hemos estado sudando por horas (vidas) tratando de hacer pasar esta cosa, ¡quedamos aturdidos y un poco en shock una vez que realmente sucede! Cuando nos damos cuenta, el barril está rodando por la pendiente a toda velocidad y todos van corriendo detrás de él gritando: ¡Espera, no tan rápido!!! Jaja, eso sí que sería gracioso. El cambio finalmente vendrá, y vendrá de una forma tan masiva y acelerada que todos vamos a estar diciendo: ¡Ay Dios mío!, todo esto está sucediendo muy rápido ¿no? Pero algo me dice que no nos vamos a estar quejando.
Ha habido una enorme sensación de tristeza y pesar en el aire últimamente. Algunos la están sintiendo como una energía de ‘qué sentido tiene’, un aburrimiento con lo que están haciendo, y un sentimiento de desilusión. Estamos viviendo el final de un ciclo de 26.000 años y estamos en los albores de un nuevo ciclo. No se nos ha educado acerca de esto en nuestras escuelas. Nuestros medios de comunicación no nos enseñan lo que podemos esperar. No somos preparados para el impacto emocional por nuestras familias ni comunidades (en su mayoría).
Todos estamos experimentando colectivamente una miríada de emociones que provienen tanto del fin de lo que ha sido, como del paso hacia lo desconocido. Puede sentirse abrumador y confuso, desafiante y frustrante. Nunca hemos experimentado esto antes, de esta misma manera, con esta cantidad de gente en el planeta. Nadie sabe exactamente cómo se va a desarrollar, pero todos sabemos lo que estamos sintiendo a diario, y es al compartir nuestros sentimientos y experiencias que podemos ayudarnos y apoyarnos unos a otros a través de estos tiempos, un día a la vez.
También están surgiendo recuerdos de un reciente período de ‘fin del ciclo’ –Atlántida– (no el fin de un ciclo de 26.000 años, ése fue el fin de un ciclo de 5.125 años), donde las cosas no salieron como esperábamos. Así que nuestras memorias asocian los fines de ciclo con fracaso, decepción, dolor y destrucción. No tiene por qué ser así esta vez, y yo creo que no será así esta vez. Creo que hemos tomado una decisión colectiva para elegir la unidad, paz y armonía en el planeta esta vez. Esto es lo que la mayoría quiere. ¡Pero es un gran trabajo quitar de en medio esos viejos recuerdos!! ¡Pueden sentirse sofocantes! Pidan que los viejos recuerdos de la Atlántida que ya no les sirven sean liberados ahora. ¡Co-creemos ya el Cielo en la Tierra!
Ahora es el momento de recordar que somos creadores poderosos. Ahora es el momento de recordar nuestras leyes de atracción y manifestación. Ahora es el momento de recordar lo que siempre han sabido en algún lugar profundo dentro de sí acerca de quiénes son, por qué están aquí y qué han venido a ayudar a crear. Vacíen su mente de todos los mensajes contradictorios que han recibido acerca de estos tiempos y llenen su corazón con lo que saben que es verdad. ¿Cuál es su visión para nuestra Tierra? Llenen su corazón con esa visión y luego sigan a su corazón. Eso es todo.
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