viernes, 28 de septiembre de 2012

Y no olvides aceptar los cumplidos. Solo sonríe y di ‘gracias’

Acepta dinero y regalos solo cuando te son ofrecidos libremente. Me he dado cuenta de que las veces que no aceptamos dinero o regalos se debe a que hay ‘hilos’ adheridos a ellos, o cuando alguien está tratando de comprar tu amistad.
Dar es una parte importante de recibir. Se pueden dar otras cosas aparte de objetos, puedes dar tu tiempo, tu conocimiento, tu buen ejemplo, etc. Es importante dar regalos que realmente ayudan y dan servicio a la gente, algo que ellos puedan utilizar verdaderamente en sus vidas. A lo largo de mi vida, he disfrutado mucho ofreciendo mi tiempo y mis conocimientos en trabajos de voluntariado para centros de caridad en los que creo profundamente. He donado dinero para organismos en los que realmente creo. Es un sentimiento tan maravilloso el dar de esta manera… Cuando damos libremente, el Universo nos da libremente también.
A propósito, es muy importante que nos demos a nosotros mismos también, para mantener la energía fluyendo.
Pero también hay momentos en la vida en los que no es apropiado dar. Por ejemplo cuando damos con hilos adheridos a lo que damos, o nos sentimos obligados o cuando ponemos expectativas sobre el regalo que estamos ofreciendo. Si hacemos esto, estamos creando bloqueos en el flujo de energía. Siempre tenemos que dar libremente, y con verdadero desprendimiento.
En mis años de experiencia he visto que dar a personas que siempre están necesitadas, que siempre tienen que ser rescatadas de ciertas situaciones, que siempre están en la misma situación sin importar el número de veces que les hayas ayudado, puede perjudicarles y detener su crecimiento. Se pueden convertir en personas dependientes de nosotros. Existe una razón por la que ellas dirigen su varita mágica hacia la carencia. Quizás tengan importantes lecciones que aprender y si nosotros les estamos dando constantemente nunca aprenden a tomar el mando por ellos mismos. He llegado a la conclusión de que lo mejor es ayudarles a crear su propia prosperidad y abundancia.

CHYRENE PENDLETON
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