jueves, 25 de octubre de 2012

EL ARCANGEL ZADAQUIEL Y EL PERDON.



El perdón es un elemento muy importante para encontrar la paz que necesitamos para continuar la vida con plenitud, a veces resulta tan arduo lograr trascender las emociones, los eventos y el vínculo con las personas que han sido protagonistas de aquello que ha provocado tanto dolor, que nos resistimos a soltar.

Tal vez esto sea porque simplemente no se sabe como empezar a liberar estos sentimientos que abruman y que alimentan un circulo vicioso de odio y deseo de venganza o por no querer tocar el punto, porque así pensamos que reduce el peso del resentimiento; sin lograr comprender como se aviva el dolor en nuestra mente y aunque pasa el tiempo sigue doliendo.

No cabe duda que chasquear los dedos y decir “TE PERDONO” no es suficiente para realmente sanar el alma, pues es necesario comenzar un proceso que implica compasión, voluntad y compromiso con uno mismo.

COMPASIÓN.
Cuando pensamos en los agresores resulta casi imposible comprender sus circunstancias y sus motivos, que generalmente no justifican el daño, pero son elementos necesarios para  comprender y esto no implica que agrade la situación o se esté de acuerdo con ella.
En una visión mas amplia, la compasión podrá llevar al entendimiento de cómo todo en el Universo se acomoda para brindar la experiencia que necesita la persona para aprender las lecciones de vida que le ayudara a ser mejor.

Voluntad, para resolver los obstáculos del proceso del perdón y continuar hasta lograr sanar completamente las heridas.
Y compromiso para regresar con sabiduría a la propia vida y los afectos, ya con la lección aprendida.

Como podemos ver, no se trata de culpar al otro, puesto que al hacerlo, solamente se mantiene el ciclo del dolor y resentimiento, se necesita asumir las riendas de lo que está en nuestras manos para cambiar y soltar lo que envenena nuestro corazón y nuestro cuerpo, para liberarnos.

Una excelente opción para tener y experimentar esta fuerza, se logra al invocar la presencia y ayuda del ARCANGEL ZADAQUIEL y de sus huestes para que acompañen con su rayo violeta los pasos del proceso que habrá de sanar. Zadaquiel Arcángel es un ser de Luz Suprema que rige todo lo que desea transformarse en bien, en bondad, metafóricamente rige “todo lo que desea atraer Luz y Amor, alejándose de la obscuridad.

Trabajar el perdón con el ARCANGEL ZADAQUIEL implica que sumes tu voluntad de cambio a su fuerza transformadora, para modificar más fácilmente tus emociones negativas, tus limitaciones, tus miedos y las inseguridades que confrontas en tu trabajo personal. ZADAQUIEL facilita que tu Ser Superior la parte más bondadosa de ti intervenga para que encuentres nuevas soluciones, puede proporcionarte el estimulo y las herramientas que necesitas para contactar con tu Luz Divina.

ZADAQUIEL rige el rayo violeta y recuerda que el color violeta, dentro de la cromática que el ojo humano puede percibir, es el color cuya vibración tiene la frecuencia mas alta y longitud de onda mas corta, lo cual implica que su vibración es intensamente potente, cualidad que le da la posibilidad de “transformar”, mejorar. De aquí “la luz violeta de Saint Germain” y el poder del rayo violeta. Para este trabajo, tu imaginación es la herramienta a utilizar para trabajar con la luz violeta en tu mente y en tus sentimientos, con su poder de transformación.

¿COMO PEDIR SU AYUDA?

Comienza buscando un lugar cómodo donde puedas estar tranquilo, en silencio y en paz, libre de interrupciones. De esta forma pide al Arcángel Zadaquiel y a sus huestes que llene el espacio con su luz violeta y respira profundamente y continuamente, porque recuerda que a través de la respiración, los Ángeles se integran a nuestros cuerpos y sientes su protección y ayuda.

Para sanar y perdonar, al igual que se hace con cualquier herida, inicia reconociéndola, aceptando el evento y las emociones que surgen por ello, que aceptar no significa estar de acuerdo, no implica que guste, aceptar es reconocer que si sucedió, abre tu corazón y date cuenta de la importancia de la herida. Imagina que las huestes angelicales del ARCANGEL ZADAQUIEL van limpiando tus heridas emocionales con una especie de espuma violeta, percibe como en la medida que tú dices como te sientes, ellos extraen de ti el veneno emocional; puedes llorar, gritar y sobre todo soltar todo lo que te provoca congoja. Date cuenta cómo tu respiración te apoya y al exhalar, liberas tu dolor e ira y al inhalar llevas a tu pecho y a todo tu cuerpo pequeñas partículas violetas sanadoras que se depositan en cada una de tus células energía violeta. Haz esta tarea las veces que necesites, hasta que sientas tu cuerpo diferente, con una sensación más tranquila o placentera. Es así de sencillo, eso es el perdón del alma, perdonar espiritualmente.

Ahora, pide a este arcángel de inmenso amor que limpie tu pensamiento y te permita ver, libre de perjuicio, los eventos, las personas y a ti mismo; es posible que llegues a date cuenta que todos actuamos como podemos, existen muchos factores que condicionan la forma de comportarnos; piensa que somos como podemos ser, no como queremos, ¿o tu eres realmente como quieres ser?... para ser como queremos, necesitamos mucho trabajo en nosotros mismo, trabajo de reflexión, de crecimiento, comprensión, entonces comenzamos a ser como queramos ser. Cada vez que aparezca un pensamiento formado de negatividad, imagina que es envuelto por una burbuja violeta y es transportado hacia el sol donde se disuelve. Con una visión renovada, mas tranquila y con gran amor compasivo hacia ti, reflexiona como es que la situación te causa tanto daño; es posible que te des cuenta que contribuiste al estar machacando en tu mente el evento, porque te cierras posibilidades para sentirte mejor y en paz.

Puedes ser que tomes conciencia de la lección atrás del suceso, porque todo lo malo que sucede en tu vida conlleva una lección y cuando la descubres, prepárate para integrar a tu experiencia el aprendizaje. Tu meta ahora es sentirte, pensar y actuar en completa paz y armonía; imagínate a ti mismo de esta nueva forma y pide al amado ARCANGEL ZADAQUIEL que te envuelva en una burbuja de luz violeta; esa sensación mas placentera es resultado del trabajo con tus Ángeles y Arcángeles, en ese instante puedes crear nuevas conexiones nerviosas que te ayudaran a vivir con mayor plenitud, solo respira unas cuantas veces profunda y continuamente imaginando que llevas esa sensación a todas las celular de tu cuerpo.

Es posible que te des cuenta en la medida que vas transformando la energía negativa a positiva, que puedes agradecer a la vida la oportunidad de crecer y de ser una mejor persona. Al llegar a este punto, imagina que hablas con la persona agresora, estando en un lugar lleno de luz violeta con la presencia de los Ángeles del ARCANGEL ZADAQUIEL, pudiendo cerrar ciclos, reclamando, Expresando y al mismo tiempo permitiendo que tu respiración vaya disolviendo todas las emociones atoradas, todo el resentimiento.

Finalmente haz tuya una rutina, durante los veintiún días siguientes, tomate un tiempo al despertar para bañarte con la luz del rayo violeta del Arcángel Zadaquiel e imagina como equilibra tus emociones, como estas liberando pensamientos negativos y como va armonizando tu cuerpo al ir soltando las toxinas de la negatividad.

Siempre agradece a Dios por su presencia a aparir del rayo violeta con la intervención del Arcángel  Zadaquiel y de su Hueste de Ángeles.

Tomado de Senda de Angeles La revista.
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