jueves, 27 de diciembre de 2012

SÉ MODESTO

"Cuando sentís que habéis conseguido una victoria sobre vuestra
naturaleza inferior, sed modestos. Y para ser modestos, debéis
pensar que no es a vosotros a quién corresponde el mérito, sino
al Señor que os ha dado el poder de dominarla. Por lo tanto,
después de cada victoria decid: «No es a mí Señor, no es a
mí, sino que es en Tu nombre en quién revierte la gloria. Si
no, os arriesgáis a caer en las trampas del orgullo y de la
vanidad, como ya les ha ocurrido a muchos.

Y cuando se os felicita porque habéis actuado bien o hecho un
buen trabajo, decid de nuevo: «No es a mí Señor, es en tu
Nombre en quién revierte la gloria». Porque si os elogiáis,
sucede que, sin querer, los otros os tienden trampas: estos
elogios pueden haceros perder la cabeza. Hay que trabajar para la
gloria de Dios, y si os alaban, trasladad estas alabanzas a Él.
Con esta actitud os revelaréis como su servidor. Vuestra
verdadera gloria, no es vuestra gloria personal, sino la gloria
de Dios."

Omraam Mikhaël Aïvanhov
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