domingo, 21 de septiembre de 2014

MI CAMINO A LA ABUNDANCIA


Mi camino a una vida más plena y abundante siempre comienza con Dios.
Puedo considerar que la seguridad financiera, un hogar cómodo y un automóvil confiable son parte de mi prosperidad.  Sin embargo, se en mi corazón que mi prosperidad es mucho más que las posesiones  materiales y la seguridad que.
La prosperidad es la infinita provisión de las bendiciones de Dios.  Una de las bendiciones más importantes es el amor de Dios por mí.  Y estar consciente de Dios es una experiencia esencial en mi vida para  que yo sea verdaderamente prospero.
Prospero por medio de mi comunión diaria con Dios. Dios es la respuesta a mi estabilidad, porque me bendice continuamente.  El camino a una vida más plena y abundante siempre comienza con Dios, así  que comienzo cada día en oración.
“La bendición del Señor es riqueza que no trae dolores consigo.”—Proverbios 10,22
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