lunes, 17 de marzo de 2014

Ángel Elemiah 23 de marzo

Coro: Serafines, Ángeles al servicio de Kether-Voluntad. Ángel
Lo que otorga:
·        Evitar las crisis de una empresa y tener éxito en la profesión.
·        Protege en los viajes. Evitar los accidentes.
·        Tranquilidad de espíritu para las personas atormentadas.
·        El conocimiento de los traidores.
·        Evitar contratiempos y obstáculos en las empresas.
Lección: Utilizar el poder social adecuadamente. Dominar la naturaleza ambiciosa.
Nombre en latín: Deus Absconditus
Significado: El Dios escondido
Planeta Neptuno.
Sefiráh: Keter.
Horario de regencia: de 1 a 1:20 horas.
Se lo invoca para:
·        Aquietar el espíritu atormentado ante las adversidades.
·        Reconsiderar nuestros actos.
·        Protección en los viajes.
·        Ayudarnos a conocer a los traidores.
·        Ayudarlos a descubrir la profesión.
·        Que nos ilumine para no continuar en los errores.
Cita bíblica:
En la muerte nadie te recuerda;
en el *sepulcro, ¿quién te alabará?
Salmo 6:5
Los nacidos bajo su regencia:
Tiene certeza sobre su potencialidad divina y desde joven va a descubrir sus dones. Le encanta abrir la mente a las personas con ideas y propuestas nuevas. A veces queda un poco triste porque las personas a quienes quiere bien abusan de su buena suerte. En su interior siente una fuertes propensión a ayudar a las personas, primordialmente los más necesitados, pudiendo muchas veces excusarse por no dar algo material, pero nunca rehusará un pedido que impliquen un trabajo de parte de sí. Tiene fuerte potencialidad en las manos para curar y está siempre trabajando en varios proyectos al mismo tiempo. Está dotado de un fuerte carisma y se mueve realmente mucho por la intuición. Tiene fuertes presentimiento cuando algo va a ocurrir. De su inconsciente surgen las explicaciones para los problemas que pasa en esta vida, sin necesidad de buscar a alguien para qué los ayude. Descubrir adentro de las filosofías fundamentales su estilo de vida. Sería interesante que conozca su árbol genealógico porque podría tal vez encontrar un pariente distante cuyos hechos estuvieron registrados históricamente, que podrían ser similares a los personales. Tiene predisposición para rehacer su vida conociendo las sociedades primitivas, pues probablemente gusta la de la antropología y la arqueología.

Elemiah: “Un alto precio”

Lo que aquí escribo, no dudéis que es verdad. Si, toda la verdad que narra lo ocurrido a un hombre que ya desde muy niño soñaba con hacerse rico y poderoso, y que lo consiguió. Sin embargo, el precio que tuvo que pagar por ello fue muy alto. Pero sigue leyendo y quizás al final estés de acuerdo conmigo.
Su carrera profesional había sido la más rápida en toda la historia de la empresa. En menos de cinco años había ascendido de aprendiz a director general. Costaba trabajo creerlo, pero así era.
Sin duda, el joven Elemiah tenía mucho talento. Si, debía ser eso, pero no todos pensaban así. La verdad era que Elemiah tenía un instinto especial para los negocios. Lo llevaba inscrito en su sangre.
Cuando sus compañeros del barrio se entretenían jugando en las calles, él se codeaba con los más astutos empresarios. En efecto, nadie podía decir que el muchacho no se mereciera ese puesto.
Pero no todo era talento en él, y no fue precisamente su habilidad la que le hizo llegar tan alto. Sus jefes descubrieron pronto en el su don natural para dirigir a los demás y le pusieron a prueba.
Ya había conseguido su primer objetivo, había dejado de ser aprendiz y se había convertido en el nuevo jefe de equipo. Ahora tenía una importante responsabilidad y debía agradecer a sus jefes aquel merecimiento.
Elemiah saboreo por primera vez el dulzor del poder y le gusto. Ya lo creo que le gusto. Pero no todos compartieron ese mismo placer. sus compañeros de trabajo, los mismos que días antes le habían confiado todo cuanto sabían para que el pudiese aprender, se sentían ahora humillados. La desmesurada ambición de Elemiah, le hizo olvidar muy pronto su condición humilde. Se había convertido en un ser intolerable cuyo único propósito era conseguir el reconocimiento de sus jefes, sin importarle pisar a sus antiguos amigos si fuese necesario.
Aquella celosa atención en su trabajo le llevo a ascender de nuevo y la historia se repetía una y otra vez. A su paso iba dejando un reguero de amistades que un día fueron, pero que debido a su afán egoísta de poder, murieron.
Poco a poco se fue quedando solo, pero eso no le importaba, vivía exclusivamente para la empresa, y ello le hacía feliz. Elemiah se sentía enormemente poderoso, el mundo se rendía a sus pies. ¿Qué más podía pedir a la vida? Era rico y gozaba de salud. ¿Le quedaba algo por conseguir? Si lo hubiese, el quería saberlo para comprarlo.
Si, para él, el precio dejo de preocuparle, por muy alto que este fuese, lo pagaría. ¿Acaso no hizo eso con las miles de hectáreas de bosque que había mandado desbastar? ¿Acaso no había dado la orden de fabricar armas para la guerra, cuando una parte del mundo moría de hambre? ¿Acaso no había comprado 100 kilómetros de playa para evacuar los desperdicios de sus fábricas?. ¿Qué más podría comprar? Era el amo del mundo.
Pero cierto día, cuando todos celebraban con alegría la hermosa fiesta de la navidad, Elemiah se vio poseído por una profunda tristeza. ¡Dios!, que solo se encontraba. Hasta aquella noche tan especial no se había dado cuenta de ello. Había estado tan ocupado por su codicia y por su vanidad, que había construido un infranqueable muro entre él y los demás.
Una voz interior le dijo:
- Desde aquí te llamo, desde aquí te tiendo mi mano…
Desde aquel día, Elemiah olvido sus empresas, sus negocios y dirigió sus pasos en busca de un nuevo soplo, el soplo de lo humano.
Muchos agradecieron aquel cambio, pues aquel ambicioso ser se había convertido en un desinteresado filántropo.
Bueno, ya sabéis cual es el elevado precio que Elemiah tuvo que pagar por su codicia. ¿Qué opináis?
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